“El aislamiento y la falta de inversiones son más bien un mito”

El economista Andrés Asiain habló esta mañana en la 99.9 sobre las inversiones extranjeras durante el gobierno de Cristina Fernández y destacó que, en la comparación con lo sucedido en la década del ’90, “se suele poner como inversión lo que era un proceso de extranjerización”. Además, se refirió al dólar y la devaluación. 

 

Andrés AsiainEl análisis del panorama económico en el país tiene distintas perspectivas. Así como están aquellos que defenestran la política del Gobierno que encabeza la presidenta Cristina Fernández, hay algunos economistas que defienden algunos aspectos de las medidas adoptadas.
Uno de ellos es Andrés Asiain, quien sostiene que no hay un aislamiento de Argentina en el contexto mundial y que por ello no hay inversiones en el país. Por el contrario, esta mañana en la 99.9 explicó que “se suele mencionar que en los años ’90 se accedían a grandes inversiones. Y en esta etapa, como no cedemos ante los fondos buitres, se expropiaron las acciones de Repsol o no se toman las medidas que piden los organismos internacionales de crédito, Argentina sería un país riesgoso para invertir”. Luego abundó: “se están mezclando las cuestiones. Cuando se analizan los datos de inversión en los ’90, se suelen poner como inversiones lo que era un proceso de extranjerización. Se mezcla eso con la inversión real que aumenta la capacidad productiva. Si se descuentan los cambios de mano, los números son totalmente opuestos”.
Los números que ha sacado el economista lo llevan a asegurar que la inversión en el Gobierno actual ha sido mucho mayor a la de la década del ’90: “es prácticamente el doble que se ha recibido de inversión extranjera directa respecto de la década del ’90. Esto incluye la reinversión de utilidades, cuando una empresa gana plata y la reinvierte. Eso sería dudoso para presentar como inversión extranjera. Si descontamos eso, nos da que en los ’90 entraban unos 3.100 millones de dólares al año mientras que en 2003 entraron 4.200 millones de dólares. Esa cifra se podría ajustar de acuerdo al valor que tiene el dólar ahora”.
Como conclusión de su pensamiento, Asiain fue contundente: “esto demuestra que el aislamiento y la falta de inversiones es más bien un mito”.
Dentro de ese panorama, el protagonismo del dólar en la economía es muy grande. También, cuando hay muchos que aseguran que la influencia del dólar paralelo es realmente importante, el economista se alineó coincidió con la opinión del Gobierno: “me parece que lo relevante para el proceso económico en general, que influye en la formación del precio, la competitividad y la distribución del ingreso, pasa por el mercado oficial. Lo que queda en el mercado paralelo son cosas mínimas ligadas al contrabando de telas, algún producto electrónico y demás. El que pesará sobre el proceso económico es el dólar oficial”.
También explicó qué representa la suba del dólar “blue”: “Mientras se siga por el camino que está ahora, se generará que el Gobierno tenga bajo su control ese tipo de cambio, que es el relevante para la mayor parte de la economía. El dólar paralelo indica que cuando el Banco Central no financia la fuga de capitales, hacer esa fuga se encarece y sube el dólar paralelo porque no te los provee el Banco Central sino que tenés que ir a buscarlo a otro lado”.
Por otra parte, reconoció que ciertos sectores económicos tienen una gran repercusión cuando aumenta la divisa paralela: “esto tiene un impacto en los valores inmobiliarios. Los terrenos compiten con el dólar como forma de depósito de ahorro”.
Pensando en el futuro de las medidas que puede tomar la Presidenta y su equipo económico, minimizó la problemática: “no podría decir lo que hará el Gobierno. En principio, no me parece un tema que sea problemático. Creo que se podría intervenir en el mercado paralelo para evitar que los grandes especuladores saquen beneficios de los chicos. Me parece que Argentina necesita que sea caro fugar capitales del país y que el excedente se vuelque a inversiones en la economía interna”.
Otras cuestiones tendrían que ver con resoluciones en temas puntuales, relacionados sobre todo con la política de fondo en el sector: “hay otros problemas estructurales que hacen al dólar oficial. El desarrollo de las inversiones en YPF para reducir los 10.000 millones de dólares que pagamos de combustible, o algún problema de competitividad de sectores que se podría trabajar liberando a los sectores que necesitan un plus de competitividad. Esto apunta a consolidar el superávit comercial, el nivel de reservas en el Banco Central y a partir de esto, la estabilidad del proceso económico”.
Por último, se refirió a la posibilidad de una devaluación, que algunos recomiendan y otros no ven como una salida: “la devaluación genera una recesión tan grande que, como no se produce nad,a no necesitaremos importar combustible. Pero no es una solución agradable. Hay que cuidar los dólares, la cuenta comercial, las reservas y parte de eso se escribe en los controles de cambio, con sus más y sus menos”, finalizó Asiain.