Día del orgullo gay

De mi consideración:

Hace poco se celebró el Día internacional del Orgullo Gay. Me parece bien que los Gay estén orgullosos de su condición sexual. Lo mismo que nos pasa a los hetero. Por suerte a nadie se le ha ocurrido celebrar el Día internacional de los hetero. Eso evitará que otra legítima reivindicación humana, termine siendo un magnífico negocio para unos cuantos vivos.

He visto en TV distintos desfiles del Día del Orgullo Gay y hay una cosa que no entiendo: ¿Por qué es necesario hacer el ridículo, disfrazándose de locas prostibularias, para reivindicar un derecho tan importante, que debería ser tratado con más seriedad?.

En muchos países del mundo, los gays son perseguidos, apaleados, encarcelados, torturados e incluso asesinados colgándolos de grúas o tirándolos desde altos edificios.

Creo que las estupideces que se ven en los desfiles del Día internacional Gay, no van de acuerdo con la cruda realidad. Debería ser una reivindicación muy seria, pero la realidad es que parece más un desfile de carnaval, que una manifestación de denuncia, reivindicativa de derechos gays. ¿Cómo se puede tomar en serio a un hombre vestido de loca prostituta, que va pegando saltitos por la calle? ¿Cómo se puede tomar en serio a un grupo de hombres y mujeres que van en un autobús, semidesnudos o con atuendos sadomasoquistas, haciendo posturas de cine porno, entre una multitud donde incluso hay niños? ¿Cómo pueden pedir respeto y que luego no se burlen de su condición sexual, si ellos van haciendo el payaso y no se hacen respetar? ¿Cómo se puede pedir que dos hombres puedan adoptar hijos, si los ves pegando saltos, pintarrajeados, medio borrachos y haciendo cosas que sólo deberían hacer en privado?.

El Día del orgullo Gay debería ser un día de celebración por los logros conseguidos, pero también debería ser un día de denuncia mundial y de apoyo para todos aquellos gay que están siendo perseguidos y asesinados en muchas partes del planeta. Las carrozas no deberían ser un espectáculo bacanal de humanos en celo, sino que deberían ser un balcón de denuncia.

Las carrozas deberían ser elementos para la denuncia, en donde se viesen los nombres de los partidos políticos y las caras de los gobernantes, en cuyos países no se respetan los derechos de los homosexuales. Eso dejaría bien claro cual es el color político que los persigue. Así se evitaría que algunos partidos políticos, oportunistas, encabecen manifestaciones pidiendo unos derechos que en otros países, gobernados por los de su mismo color político, no se cumplen.

En realidad los políticos de cualquier color, con representación parlamentaria, no deberían encabezar una manifestación. Los políticos, cuyos partidos respetan la homosexualidad, tienen a su disposición los congresos, los senados y los gobiernos para luchar por los gais. La calle es del pueblo. Es decir, de los que no tienen otro lugar donde hacerse oír, ni tienen el poder de legislar.

Los políticos deben demostrar su compromiso en el Parlamento. Si un partido está a favor de los gays, que actúe desde el gobierno y que además exija en los foros internacionales, que los homosexuales de todos los países sean tratados igual que los hetero. No se puede ser tan hipócrita estando en una manifestación gay y después estrechar la mano de un mandatario en cuyo país se ejecutan hombres por ser gais. Creo que el Día internacional del Orgullo Gay se ha convertido en un vulgar negocio, en donde se mueven millones de euros o dólares.

Pienso que una reivindicación tan importante debe ser mas seria y denunciar el nombre los países en donde no se permite celebrar la fiesta del Orgullo Gay, porque está prohibido. También debería pedirse públicamente a los gobiernos de los países libres, que presionen a los mandatarios de los países retrógrados, para que se sumen a la libertad de los gay.

Si los gays quieren ser tratados con normalidad, deberían hacer que su fiesta fuese reivindicativa y no un engendro de carnaval prostibulario. El día que en todo el mundo los gays dejen de ser perseguidos y asesinados, entonces quizás podría admitirse esa alegría carnavalera y desenfrenada, pero mientras tanto hay muchos que sufren vejaciones, torturas y muerte, mientras en los países libres hay gays que creen que la libertad gay, consiste en hacer el ridículo.

Es como si para protestar contra la hambruna de los países africanos, pusiésemos en el lugar más visible de nuestra ciudad, montones de mesas llenas de manjares y bebidas para comer todos hasta reventar. Y mientras tanto, hay gente muriendo de hambre en África.

La normalidad se consigue portándose con normalidad. Los hetero no necesitamos andar en pelota, pegando saltitos para estar orgullosos de ser hetero. Los homosexuales deberían hacer lo mismo. Así su causa ganaría seriedad y no sería usada por los políticos, para rascar votos y por los empresarios para hacerse suculentos negocios.

Un saludo.

 

Carlos A. Ochoa Blanco