Los Derechos… de algunos Humanos

De mi mayor consideración:

Es curioso lo que pasa en nuestra patria. Si un secuestrado, torturado o asesinado no pertenece al mundo de los intereses políticos o sindicales, es una víctima de segunda categoría.

Pero además, para los defensores de los derechos humanos, si los crímenes no tienen relación con la política, se desentienden del tema. Un crimen que no entre dentro de los requisitos para ser bautizado como de Lesa humanidad, tampoco interesa a los burócratas que viven del tema. Da lo mismo si la víctima pasa por todo lo que han pasado las víctimas de Lesa Humanidad. Si su tortura no entra dentro de un ámbito político, su vida no vale un cuerno.

A esta conclusión llegué después de haber leído que en Argentina, según las estadísticas, hasta mayo de este año, desaparecieron 3228 mujeres. Entre ellas había niñas, adolescentes y mujeres adultas. La cifra se incrementa si contamos niños y jóvenes varones. Es curioso, pero yo no vi que en el mundo de la política y en el de los movimientos político-ciudadanos se haya hecho algo similar a lo que se está haciendo por la desaparición del compatriota Maldonado.

Espero que se entienda bien lo que digo. No me parece mal todo lo que se está haciendo para esclarecer la desaparición de Maldonado. Lo que me parece mal, es que no se ponga el mismo interés y énfasis, por medio de la clase política y los grupos de protestas político-callejeras para esclarecer lo que pasó con los más de 3228 seres humanos que, en democracia, han desaparecido de suelo argentino. Por lo visto sólo interesan los desaparecidos de la dictadura.

No sé exactamente cuál es la cifra de desaparecidos desde el reinicio del sistema democrático en nuestro país. Pero lo que si sé es que cuando escucho a los jefes de las manadas políticas, parece que los únicos desparecidos en Argentina fueron los de la dictadura. El resto no importan.

¿Cuántas abuelas se quedaron sin sus nietos o nietas desaparecidos en período democrático? ¿Qué organización se manifiesta o busca a esas nietas y nietos que no desparecieron por cuestiones políticas? ¿Cuántas maestras han puesto en sus aulas o colgado en la red, fotos de los desaparecidos, por la delincuencia común de Argentina, en épocas de democracia?.

¿Cuántos grupos político-callejeros critican a los y las presidentes que gobernaban cuando desaparecieron esas 3228 mujeres y unos cuantos varones más? ¿Dónde están esos que solo culpan de las desapariciones a los gobiernos que no son de su color político?.

Son muchas preguntas que nos hacemos la gente de la calle, que estamos hartos de que las clases políticas se crean superiores a los demás ciudadanos. Lo que les sucede a ellos, cuando les conviene, es de Lesa humanidad. Lo que le sucede a un ciudadano común, es solo un expediente guardado en cualquier computadora policial, esperando un milagro.

Es curioso esto de Lesa humanidad. Si a una persona, un grupo de delincuentes le hacen en su casa todo lo que describe el Estatuto de Roma, es un crimen común. La víctima sufrirá lo mismo, pero eso no es de Lesa humanidad. Por tanto no será perseguido con la misma contundencia que indica el Estatuto de Roma. El asesinato de un padre, una madre, un niño o unos ancianos en una entradera, no es tan importante y trágico como un asesinato político.

Cuando estoy escribiendo esto, escucho por la radio que a un anciano de 92 años, unos delincuente entraron en su casa y le dieron una paliza hasta que se cansaron. Claro… esto no es de Lesa Humanidad y como el anciano no es líder político o sindical, tampoco nadie saldrá en manifestación por las calles del país. Es solo un jubilado, un paganini que trabajó toda su vida.

Somos muchos los que estamos hartos de que todo lo que les pasa a los políticos y a los grupos más o menos violentos que los acompañan, se consideren súper delitos, que sirven para hacer grandes manifestaciones, discursos partidistas y destrozar la ciudad. Pero cuando eso pasa todos los días a los ciudadanos comunes, los de la clase política y sindical se miran el ombligo.

Me parece muy bien todo lo que se hace para encontrar a Maldonado. Pero… ¿se hace lo mismo para encontrar a las 3228 mujeres y al resto de varones desaparecidos? Es triste lo de Maldonado, pero también es triste lo del anciano, lo de la madre embarazada que mataron, lo del hijo que murió defendiendo a su padre, lo del hermano que murió defendiendo a su hermana, lo de la niña que desapareció, lo de la joven golpeada y violada brutalmente, etc., etc., etc..

Nuestro problema es que en la sociedad argentina se ha instalado la violencia. Los delincuentes lo controlan todo, no hay más que ver lo que pasa en el fútbol. Hace 50 años que por la Rosada solo han pasado aprendices de gobernantes, charlatanes y demagogos, que han dado a los delincuentes los derechos que les han quitado a los ciudadanos honrados. En Argentina ser decente no es rentable, lo mejor es ser delincuente.

Un saludo.

 

Carlos A. Ochoa Blanco