La historia sin fin

Sindicatos a la justicia | Las detenciones a dirigentes sindicales acusados de los más variados delitos ocupan el centro del escenario. En Mar del Plata, un camionero denuncia las presiones que recibió al intentar presentar su propia lista en las elecciones del gremio. La historia vuelve a repetirse.

Tras el escándalo por la detención de la cúpula de la UOCRA en Bahía Blanca, el fiscal a cargo de la causa,Gustavo Zorzano, dio explicaciones sobre lo que había sucedido al comienzo de la investigación. A su criterio, todo partió de lo ocurrido durante la visita de la Gobernadora a esa ciudad, cuando realizó declaraciones junto con el intendente sobre una actuación de la UOCRA, a la que ellos calificaron como mafiosa. Hicieron referencia a algunos de los integrantes de la comisión ejecutiva de ese sindicato, y explicaron que algunas obras públicas que estaba realizando la Provincia en Bahía Blanca y la zona estaban simplemente detenidas por acciones llevadas a cabo por esas personas. “Esto no cabe duda de que fue el disparador, porque el fiscal general, ante esas manifestaciones, dispuso la formación de una causa“, dijo Zorzano.

Sobre el proceso que se llevó adelante en la justicia, expuso el fiscal:“Cité al Presidente de la Cámara Argentina de la Construcción seccional Bahía Blanca y a la Unión Industrial de Bahía Blanca. Hablamos del tema, prestaron declaraciones testimoniales e hicieron hincapié en la situación que se estaba viviendo y en algunos de los damnificados. Les tomamos declaraciones a esos damnificados, y así fuimos avanzando hasta obtener más de 60 declaraciones testimoniales”.

Pero aunque esta semana la novedad sea Bahía Blanca, cualquiera sabe que no hay que ir muy lejos para tratar una y otra vez el tema de los delitos en el ámbito gremial, el anquilosamiento de las estructuras directivas, y las acciones coercitivas que mantienen alejados a los postulantes a ser cuadros de recambio. Martín Desimone es camionero, y hace algún tiempo intentó presentar una lista opositora para dirigir su sindicato en Mar del Plata. Sin embargo, no pudo participar de las elecciones, y no porque su lista no cumpliera los requisitos, ya que lo único que se requiere es cierta antigüedad en el desempeño de la tarea, y todos los integrantes de la lista lo cumplían. Lo que le impidió presentar la lista fue la enorme cantidad de amenazas y presiones que recibió de parte de la dirigencia actual. Afirma Desimone: “Cuando la lista empieza a caminar, te llaman a las empresas amenazándote, o te llaman a tu casa y amenazan a tu familia. En mi caso llegaron a llamar a mi vieja, una pobre vieja de 70 años a las 3 de mañana, diciéndole que me iban a pegar un tiro“. Pero eso no fue todo, sino que, incluso después de haber bajado la lista, las presiones siguieron, e intentaron dejarlo sin trabajo:“Me parece que no es así, porque yo tengo familia, tengo dos hijos“, agregaba.

Además, Desimone presentó en su momento una denuncia de toda la situación, avalada por conversaciones de las que tiene registro grabado. Sin embargo, nunca recibió ni siquiera un llamado de la fiscalía para ratificarla. Por eso se dirigió a los jueces diciendo: “Detrás de cada afiliado hay familia, muchachos, pónganse las pilas con este tema… ¿A dónde vamos a llegar?”.Desimone tiene miedo de quefinalmente una de las amenazas se concrete y suceda una tragedia, porque la justicia no tomó las acusaciones con la seriedad que tienen. “Estoy cansado de que llamen cada dos por tres a la empresa y me quieran hacer rajar. Yo no voy a aflojar porque tengo familia, y esto en algún momento se tiene que terminar. Pero no sé qué es lo que está esperando el juez:¿que vengan un día y nos peguen un tiro por presentar una lista?“, pregunta retóricamente.“Van a hacer algo el día que un candidato opositor se presente y lo maten, o le maten la familia y ahí que se pudra todo. Algo que no lo puedan tapar.¿Entonces van a hacer algo? Es como todo: tiene que haber una catástrofe para que alguien haga algo”, concluyó.

Duermen

Por supuesto que a nadie escapa que hay cosas que la justicia prefiere no investigar. Para el caso, cabe recordar la extensa cobertura que este medio ofreció a la denuncia presentada por “Toto” Lorenzo, quien ofreció prueba acerca de la vinculación que habría tenido el Sindicato de Camioneros con las licencias truchas, sin lograr que el Poder Judicial lo citara para exponer su información.

Por ahora, la justicia ha virado su mirada tantas veces sesgada hacia la UOCRA, un gremio que tiene bastantes cosas que explicar en la región. Y sin ir más lejos, recordemos haber expuesto hasta el cansancio las estafas sucesivas de los hermanos Trujillo de la UOCRA local y su cooperativa Trabajar, que aun denunciada hasta el cansancio, seguía recibiendo dinero del Estado para la construcción de planes de vivienda. Nadie investigaba a los hermanos del sindicato, ni los llamaba para conversar.

Ahora el fiscal Zorzanoparece haber dado un puntapié inicial al hablar de lo que nadie habla. Explicó que se usaron distintos procedimientos para investigar, como declaraciones públicas de los empresarios, empleados de las empresas y hasta a ex directivos de la UOCRA, que dieron información acerca de cómo funciona la organización, los roles que se cumplían dentro de ella, y sobre los integrantes de otras agrupaciones que estaban padeciendo a esta comisión sindical.

Finalmente, el fiscal aseguró que la protección de los trabajadores sólo era la fachada de sus verdaderas intenciones: “Ya para este último tiempo, la actividad sindical entendemos nosotros que era simplemente un velo, la usaban como una forma de poder para las espurias intenciones que tenían. Querían presionar a los empresarios para que estos hicieran entrega de dinero o firmaran convenios. Incluso se habían transformado en una especie de empresarios, porque obligaban a los empresarios de la construcción no sólo a pagar sumas de dinero sino a asentar ciertos beneficios a favor de los trabajadores, pero en realidad no lo hacían como una forma de mejorar la situación de los obreros, sino de imponer posteriormente que aquellos servicios fueran prestados por empresas que les pertenecían.Es decir, exigían que los trabajadores tuvieran servicio de transporte, gastronómicos y otros, y después exigían la compra de vestimenta, las empresas de transporte, la instalación de baños químicos y demás; que eran de ellos, que estaban a nombre de sus familiares”, concluyó.

La actualidad

Mientras tanto en la ciudad, Maximiliano Abad, presidente del bloque de Cambiemos en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, habló con la 99.9 acerca de las medidas que se han tomado en contra de las mafias sindicales. “Lo que está claro es que a partir del 2015 hay un cambio profundo en este sentido, mientras que antes se convivía con estos personajes, que son además delincuentes. Hoy eso no existe más, y es parte del cambio que nosotros pregonamos“, explicaba.

Abad asegura: “para que haya ocurrido eso tiene que haber habido, por acción u omisión, complicidad con sectores de la justicia, con sectores dela policía bonaerense, de la política. Sino, estas cosas no podrían haber ocurrido nunca“. Por estas razones, él insiste en que la detención de la cúpula sindical no termina con el problema: “tampoco se corta la cadena por haber metido presa a la cúpula sindical.La justicia tiene que investigar a fondo toda esta red de complicidades; no actuaban como lobos solitarios, actuaban en un esquema mucho más profundo”.

Han pasado años de acciones cuestionables dentro del ámbito sindical, desde que los afiliados a Camioneros denunciaban que una hermana de Moyano se desempeñaba como secretaria general y nunca en su vida había conducido un camión. Desde que un testigo aseguraba tener datos completos de discapacitados a cuyo nombre se habían emitido licencias para conducir, e implicaba a la cúpula de Camioneros en maniobras ilegales. Años durante los cuales todo el mundo dijo públicamente que en los gremios no hay recambio, que sus dirigentes se enriquecen de forma inexplicable, que ellos son intocables. Imposibles de ser tocados, aun por la Justicia misma. Pero ahora, Desimone alza la voz para decir que él quiso ser parte de una conducción nueva en el sindicato, plagado de entrecruzamientos de poder que tienen firma de autor.

En su conversación con las autoridades del sindicato que constan en la denuncia, resulta que los entrevistadores le dicen: “vos ya sabías que esto iba a pasar, no te puede sorprender. Si vos ves que arrancás porque tenés un aval y te sueltan la mano y vos seguís…te estás metiendo con un muchacho pesado.” Ellos dijeron que la lista no reunió sus requisitos, pero lo cierto es que la bajaron con amenazas a las familias de sus integrantes por vía telefónica.

Tribunales no ha abierto la carpeta, porque ni siquiera lo han citado para ratificar sus dichos. Pero en Mar del Plata, el poder sindical se ve que todavía manda.