Columna de tapa / por José Luis Jacobo

Lotería

El fiscal Rodolfo Moure dice en el aire de la 99.9: “Cada día gira el cilindro en el que ruedan los números de un sorteo que si nos toca nos hace víctimas de la inseguridad”. Y agrega: “el mismo número puede salir más de una vez”.

Ojo por ojo

Lo que ocurre a diario ya supera las peores expectativas que se pudieron haber planteado como escenario hace una década en nuestra ciudad. Hay un estado de violencia cotidiana que se intenta ocultar manipulando información, dando a conocer encuestas que increíblemente reflejan un estado de beatitud en la población veraneante que alega “sentirse segura”. Por favor.

De Perogrullo

La foto de la semana que ilustra el relato es la de Gustavo Arnaldo Pulti rodeado por Charly García y Nito Mestre en ocasión de la inauguración de una estatua de bronce de ambos músicos. Es ésta una iniciativa del concejal Héctor Rosso, compañero de correrías del intendente en estos años, quien, por otro lado, ni siquiera ha sido mencionado en la gacetilla que primorosamente los medios locales replican.

Vueltas de la noria

Una suerte de rito sin sentido se repite una y otra vez en Mar del Plata en cada ocasión en que la tarifa del boleto plano debe ser valorizada por el Gobierno comunal: el actor de turno en el Ejecutivo debe rodearse de una parafernalia de palabras para justificar la modificación tarifaria, y la oposición debe hallar suficientes términos de crítica como para llamar la atención sobre su actitud, que no es otra que la defensa de los intereses de la clase trabajadora. Así se reparten los roles.

De mentiras y relatos

Ante los datos contundentes que indican, sin lugar a escape posible, que la temporada de verano lejos está de ser “la mejor del siglo” o alguna otra fruslería verbal, el intendente Gustavo Arnaldo Pulti salió a atajarse con otra verdad de Perogrullo: ahora resulta que “la temporada no es ni buena ni mala”. ¿Cómo sería, entonces…? Regular, mediocre, podría ser; de cualquier modo, alejada de las fantasiosas expectativas apalancadas en un relato mentiroso sobre las cifras reales de turistas arribados.

Contradicciones

La renuncia a la Jefatura Departamental de Policía de Mar del Plata del comisario Ramón Negretti fue saludada con alivio por buena parte de los marplatenses, asumida como un triunfo por la UCR local y señalada por el ministro Casal como “una decisión que hay que valorar, porque nadie renuncia a nada en estos tiempos. Es una determinación personal que hace bien al sector institucional”.

Perorar sobre la sangre

Así como consiguió recursos monetarios sobre la sangre derramada de los taxistas Javier Zampino y Luis Severiens sin hacerse cargo de nada, ante otra ejecución cometida por criminales que asuelan nuestra comunidad y nuestra vida, el intendente Gustavo Arnaldo Pulti recibió a los familiares del comerciante recientemente asesinado, Néstor La Bella, y soltó: “No puede ser que todos sepamos dónde se vende droga y no se avance en investigaciones que apunten a desbaratar bandas”. Ups: Pulti acepta en público que sabe dónde se vende droga.

La pesca en problemas

Por primera vez desde que se inició la actividad pesquera sobre el recurso merluza “hubbsi”, la captura total declarada se encuentra por debajo del cupo total permitido por las autoridades nacionales del área. Según se consigna desde el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, durante los doce meses del año anterior se computaron descargas marítimas totales por 716.131 toneladas, lo que representa un 4.58% menos que en 2010, cuando se declararon capturas por 750.526 toneladas. Los datos son oficiales aunque provisorios; queda sumar algunas descargas de la última semana de diciembre, pero no variaría el global.

Método y sistema

La agenda vieja sigue estando entre nosotros, mal que le pese a GAP. La tormenta de Navidad dejó a la vista la falta de una política lógica de arbolado urbano, madre de buena parte de los desastres que provocó el meteoro. Árboles ya sin raíces, ejemplares que hoy no soportan la presión urbana de asfalto y avance de la construcción indiscriminada con mínimo o ningún control comunal, son una constante en el paisaje, y la etiqueta de la presente desolación.