El intendente de Coronel Rosales, Rodrigo Aristimuño, destacó en la 99.9 el crecimiento estratégico del puerto local, la llegada de inversiones millonarias y el cambio en el perfil productivo del distrito. “Estamos generando empleo, diversificando la economía y formando a nuestros jóvenes para integrarse a la industria de los hidrocarburos”, afirmó.

El intendente de Coronel Rosales, Rodrigo Aristimuño, expuso en la 99.9 el proceso de expansión y consolidación que atraviesa Puerto Rosales en el marco de la revolución energética que vive la Argentina. “Hay poco conocimiento del puerto. Está muy cerca de Bahía Blanca, uno de los más importantes del país, y eso le resta visibilidad. Pero Puerto Rosales es históricamente un puerto petrolero: por aquí pasa el 70% del crudo removido de la Argentina”, explicó.
Aristimuño detalló que, además de su rol tradicional, en los últimos años el puerto se potenció con la exportación del shale de Vaca Muerta. “Se inauguró hace muy poquito una inversión de más de 700 millones de dólares, con un muelle de exportación para barcos tipo Suezmax. Y ahora vendrá la tercera posición, que permitirá operar tres barcos en simultáneo. Es un salto logístico enorme para la provincia”, aseguró.
Consultado sobre el impacto local de las inversiones, el intendente remarcó que los beneficios se sienten tanto en Coronel Rosales como en toda la región. “Genera empleo directo, diversifica la economía y le da vida a un distrito históricamente dependiente del empleo estatal. La inversión privada maximiza salarios y dinamiza la actividad”, señaló. Además, destacó el esfuerzo del municipio para vincular formación y producción: “Este año trajimos la tecnicatura en hidrocarburos y la tecnicatura en logística. Tuvimos 300 preinscripciones en dos horas y media. Eso muestra el pulso de la empleabilidad y la necesidad de reconvertirnos”.
Aristimuño también describió el cambio cultural dentro de la comunidad. “Como gerente general del puerto en uso de licencia, vi cómo el crecimiento dependía de decisiones estratégicas. La comunidad tardó en interpretarlo, pero hoy entiende lo que significa Puerto Rosales y lo defiende. Por eso impulsamos carreras vinculadas al sector y oficios en el centro de formación laboral. Había un entramado productivo dormido que ahora está despertando”, expresó.
Finalmente, explicó cómo operan los movimientos de crudo y la participación del transporte terrestre en momentos de saturación de ductos. “El crudo llega por oleoducto y se exporta en barco. Cuando hubo un cuello de botella por exceso de producción, llegaron camiones desde la cuenca neuquina: llegamos a tener quince o dieciocho diarios descargando en la planta de almacenamiento. Pero el 98% de las operaciones se hacen por ductos”, precisó.
Aristimuño aseguró que el proceso en marcha marca un antes y un después para la región. “Esto transforma la vida de nuestra gente. Nuestros pibes y pibas hoy pueden pensar en trabajar en la industria de los hidrocarburos sin irse del país. Eso es lo verdaderamente importante”, concluyó.