El fiscal detalló cómo se llegó al abreviado en una causa por robo bajo la modalidad “viuda negra”, aclaró el origen del dinero y del vehículo entregados como resarcimiento y remarcó el carácter excepcional del caso por el perfil de los imputados.

El fiscal Mariano Moyano brindó precisiones en la 99.9 sobre la causa que generó repercusión pública por un robo cometido bajo la modalidad conocida como “viuda negra”, en la que dos jóvenes imputados acordaron una reparación económica a la víctima consistente en cinco mil dólares y un automóvil. Según explicó, se trató de “un proceso iniciado en abril”, que permitió identificar a los responsables y avanzar en una solución con aval judicial y conformidad del damnificado.
Moyano detalló que los imputados, Ovejero y Quiroga, “fueron identificados como partícipes del hecho”, uno de ellos como coautor al haber ingresado a la vivienda y sustraído los bienes, y el otro como partícipe necesario al aportar el vehículo utilizado para trasladarse al domicilio de la víctima. En ese marco, señaló que “se solicitaron órdenes de allanamiento y detención, una de las cuales se efectivizó en el lugar de trabajo”.
El fiscal subrayó un aspecto que consideró llamativo: “Estamos hablando de personas de 18 y 20 años, sin antecedentes penales, con trabajo, que fueron detenidas en el ámbito laboral, en cooperativas vinculadas al puerto”. Y agregó que esa realidad “no se corresponde con lo que habitualmente vemos en la fiscalía en delitos de estas características”.
Respecto del origen de la indemnización, Moyano fue claro: “En el caso del automóvil, se trata del vehículo utilizado en el hecho, un Volkswagen Golf, que había sido secuestrado durante la investigación y que se ofreció como reparación del daño”. En cuanto al dinero, explicó que “la reparación económica fue afrontada por la familia de uno de los imputados, que puso a disposición sus ahorros”, con conocimiento y aceptación de la víctima.
“El contacto con la víctima fue casi desde el primer día”, señaló el fiscal, y remarcó que todas las alternativas fueron “consultadas y consensuadas”. Según indicó, ante la posibilidad cierta de una condena, “se añadió la opción de una reparación económica efectiva, que permitió de algún modo reparar el daño sufrido”.
Moyano calificó el caso como “particular e inusual”, y contrastó la situación con otras causas habituales: “Muchas veces nos encontramos con personas con procesos penales anteriores que vuelven a delinquir incluso estando bajo algún beneficio. En este caso no fue así”. Incluso relató que en audiencias judiciales “las familias se mostraron consternadas” y que los imputados “no dieron motivos para sospechar que estuvieran faltando a la verdad”.
Finalmente, al ser consultado por hechos similares ocurridos en viviendas donde las víctimas no perciben el ingreso de los delincuentes, el fiscal aclaró que “no es lo más común”, aunque reconoció que se han registrado casos, especialmente en personas mayores. “En algunas declaraciones surge que toman medicación para dormir, lo que podría explicar que no adviertan lo ocurrido hasta la mañana siguiente”, explicó.
De este modo, Moyano buscó despejar dudas sobre un acuerdo que despertó interrogantes, subrayando que se trató de una salida legal excepcional, con reparación a la víctima y control judicial, en una causa que presentó características poco habituales.