El abogado afirmó que no hace falta reformar la Carta Magna para regular el ingreso de extranjeros, defendió la vigencia del artículo 25 y alertó sobre los efectos culturales y demográficos que observa hoy Europa.

El abogado Alejandro Fargosi analizó en la 99.9 el debate sobre inmigración y sostuvo que la Argentina cuenta con herramientas constitucionales vigentes para regularla sin necesidad de reformas. Según explicó, el artículo 25 de la Constitución Nacional, incorporado en 1853 y nunca modificado, “rige plenamente desde hace más de 170 años” y establece que el Estado debe fomentar la inmigración europea, además de habilitar al gobierno a fijar criterios y límites.
Fargosi señaló que suele citarse el Preámbulo, que “invita a todos los hombres del mundo de buena voluntad”, pero remarcó que “eso es la introducción, no el articulado”. En ese sentido, afirmó que el artículo 25 es claro al indicar que el Estado no debe restringir la inmigración de quienes vengan a “labrar la tierra, mejorar las industrias o enseñar”, lo que, a su entender, “implica la posibilidad y la obligación de establecer frenos” cuando no se cumplen esos objetivos.
El abogado cuestionó políticas migratorias recientes y sostuvo que “a partir de 2003 se impulsó una inmigración desbocada e ilimitada”, con un trasfondo político similar —según dijo— al que hoy se observa en distintos países europeos. “La Argentina es un país construido por inmigrantes y eso es algo positivo, pero no se trata de abrir las puertas sin ningún criterio”, planteó.
En ese marco, Fargosi afirmó que el país debería “dejar entrar a personas que compartan nuestros valores y vengan a enriquecer cultural o materialmente a la sociedad”, y advirtió sobre el ingreso de grupos que, a su juicio, “sostienen valores totalmente diferentes a los nuestros”. Al respecto, sostuvo que existe una incompatibilidad cultural profunda en algunos casos y citó como ejemplo situaciones que hoy atraviesa Europa.
El abogado diferenció entre musulmanes integrados y fanatizados, y aclaró que “no se trata de la libertad de culto”, recordando que la Argentina históricamente recibió inmigración árabe que se integró plenamente. Sin embargo, alertó que “el fanatismo islámico no entra a un país para acoplarse a su cultura, sino para dominarla”, y sostuvo que la historia ofrece numerosos antecedentes de ese fenómeno.
Fargosi también puso el foco en la cuestión demográfica y en la falta de planificación a largo plazo. “Hoy creemos que seguimos viviendo en el país de 1960, pero la tasa de natalidad es de 1,6, lo que implica decrecimiento”, explicó. En contraste, señaló que en comunidades musulmanas “las tasas de natalidad son muy superiores”, lo que podría derivar, según advirtió, en cambios profundos en la composición social y política en pocas décadas.
Finalmente, destacó la visión de los constituyentes de 1853: “Pensaron el país a 25 años y más. Privilegiar la inmigración europea permitió que millones de personas que huían de guerras y crisis construyeran la Argentina que conocemos hoy”. Y concluyó que “ese nivel de planificación estratégica es el que hoy falta”, tanto en materia migratoria como en la política en general.