El presidente de la Unión de Emprendedores de la República Argentina cuestionó con dureza el sistema laboral y judicial vigente, advirtió que hoy “se funden empresas” y reclamó una reforma profunda que deje de castigar la creación de trabajo genuino.

El presidente de la Unión de Emprendedores de la República Argentina, Rodolfo Llanos, analizó el debate en torno a la reforma laboral y fue categórico al afirmar que el actual sistema “no favorece ni al trabajador ni a la empresa” y termina generando más pobreza. En diálogo con la FM 99.9, sostuvo que “quienes se aferran religiosamente al mantenimiento de derechos incumplibles y empobrecedores viven apostando a la pobreza”, y remarcó que “sin empresas no hay empleo y sin empleo no hay justicia social”.
Llanos describió el entramado legal y judicial como una “maraña” que desalienta la contratación de trabajadores y pone en riesgo la supervivencia de las pymes y emprendimientos. “En Argentina se ha dado un sistema judicial laboral cooptado por sindicatos y organizaciones, donde se parte del indubio pro operario, que en teoría protege al más débil, pero que hoy se transformó en denuncias sin prueba y sin causa”, explicó. Según detalló, las sanciones económicas son tan desproporcionadas que hacen inviable cualquier planificación empresarial. “Hablamos de condenas de 200 millones de pesos, sumas imposibles de pagar, que no solo impiden contratar gente, sino que directamente funden empresas”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que uno de los derechos fundamentales que la política debería garantizar es el derecho a trabajar. “Entiendo que el trabajador tiene derechos, pero hoy todo este sistema le está privando el derecho a trabajar a millones de argentinos, porque nadie quiere tomar empleados en estas condiciones”, señaló.
Al referirse al escenario político y al debate parlamentario, Llanos consideró acertado que la reforma laboral no se trate de manera apresurada. “En lo político veo que se pensó que para fin de año iba a haber una reforma sancionada y eso no ocurrió. A mí no me parece mal que se discuta en febrero, porque una reforma laboral no se puede hacer a las apuradas”, indicó. Además, reclamó que la discusión no quede solo en manos de dirigentes políticos. “Es demasiado importante para la Argentina como para dejarla únicamente en manos de los políticos. Hay que discutir con sindicatos, con cámaras y con empresarios”, sostuvo.
El titular de la Unión de Emprendedores aclaró que la necesidad de una reforma no tiene que ver con aumentar ganancias empresariales, sino con frenar la destrucción de empleo. “La reforma laboral es imperiosa, pero no para que el empresario gane más guita, sino para resolver el problema central del país, que es la destrucción del empleo y la no creación de trabajo genuino”, afirmó.
En otro tramo de la entrevista, Llanos cuestionó la mirada despectiva sobre el emprendedorismo. “Para muchos, los emprendedores somos ‘empleo no conveniente’. Los que tenemos un comercio, un pequeño emprendimiento, los que empezamos con una o dos personas y terminamos generando cientos de puestos de trabajo, somos considerados subempleados”, criticó. Y recordó que “las bases de la Argentina fueron el emprendedorismo, no un país armado solo para grandes corporaciones”.
También apuntó contra el enfoque de la reforma en discusión. “Se está armando una ley laboral pensada para las grandes empresas y las grandes corporaciones. Muchas de las necesidades de los emprendedores no están contempladas. Yo se lo dije al secretario de Trabajo: si hacen una ley para la UIA, está bien, pero no la llamen reforma laboral”, lanzó.
Por último, Llanos advirtió que el debate está incompleto porque evita discutir el verdadero núcleo del problema. “Para que sea una reforma laboral de verdad hay que hablar de la plata de la que nadie quiere hablar: los aportes patronales, lo que se lleva el Estado todos los meses y lo que se llevan los sindicatos con el aporte solidario, esclavizando a los trabajadores”, concluyó. Además, insistió en que cualquier cambio serio debería comenzar por una transformación del régimen procesal del fuero laboral, un tema que, según afirmó, hoy no está en discusión.