El ex secretario de Energía Emilio Apud relativizó el impacto global del petróleo venezolano, advirtió que reactivar su producción llevaría entre cinco y diez años y sostuvo que el interés de Estados Unidos responde a razones estratégicas de largo plazo.

El ex secretario de Energía Emilio Apud afirmó en que el petróleo venezolano no representa hoy un factor relevante para el mercado global y explicó que cualquier intento de reactivación masiva de la producción demandaría entre cinco y diez años debido al deterioro estructural de la industria. En diálogo con la 99.9, sostuvo que el interés de Estados Unidos por los recursos energéticos de Venezuela responde más a una estrategia de largo plazo que a una necesidad inmediata.
Apud recordó que Venezuela llegó a producir 3,5 millones de barriles diarios, pero actualmente apenas alcanza los 900 mil. “Hace casi 30 años que está todo mal ahí, la infraestructura está destruida”, señaló, y remarcó que se trata de un crudo pesado que requiere refinerías específicas. “No es lo mismo que el petróleo liviano de Vaca Muerta; son tecnologías completamente distintas para transformarlo en combustibles”, explicó.
En ese contexto, subrayó que Venezuela hoy produce menos del 1% del petróleo mundial, en un mercado global que ronda los 103 o 104 millones de barriles diarios. “No es un tema de mercado petrolero”, enfatizó, y agregó que gran parte de esa producción se destina a China, con pagos en yuanes. “La moneda internacional del petróleo es el dólar, los petrodólares, y ahí hay un motivo para entender el malestar de Estados Unidos con la entrada del yuan, aunque sea a mínima escala”, advirtió.
Apud también indicó que parte del crudo venezolano se triangula hacia Cuba, China e incluso Irán, lo que refuerza el componente geopolítico del conflicto. A futuro, sin embargo, consideró que Venezuela puede resultar atractiva para Estados Unidos por la cercanía con las refinerías de crudo pesado del Golfo de México. “Dentro de cinco o diez años podría ser interesante que Estados Unidos tenga tres o cuatro millones de barriles diarios de Venezuela, con poco flete”, sostuvo, especialmente ante la declinación progresiva del shale oil estadounidense.
En paralelo, el ex funcionario puso en duda la supuesta desaparición del debate sobre el cambio climático y la transición energética. “Ahora pareciera que ya no se habla más del calentamiento global, pero eso va a volver cuando se acabe Trump”, afirmó, y agregó que la mayoría del mundo sigue considerando que la combustión de fósiles tiene un impacto relevante. “No creo que el hombre sea el único causante del cambio climático, pero alguna incidencia tiene”, matizó.
Al trasladar el análisis al plano local, Apud cuestionó la estrategia actual de YPF y reclamó una mayor concentración en Vaca Muerta. Recordó que la compañía posee el 40% del yacimiento y sostuvo que, ante un horizonte de 30 o 40 años para el negocio petrolero, “tiene que poner todo su esfuerzo en sacar, transportar y exportar”. “El mercado interno es muy chico, no alcanza”, subrayó.
Si bien destacó el perfil dinámico del presidente de YPF y su rol activo en la búsqueda de mercados internacionales, objetó la dispersión en múltiples unidades de negocio. “YPF nuclear, YPF litio, YPF agro, YPF luz… el que mucho abarca poco aprieta”, afirmó, y sostuvo que el negocio central debe ser exclusivamente el upstream en Vaca Muerta.
Apud valoró especialmente el cambio de paradigma que implicó salir a vender gas y petróleo al mundo. “No teníamos ninguna experiencia en jugar en el mercado internacional; estábamos acostumbrados a cazar en el zoológico, esperando que un funcionario nos pusiera el precio”, recordó. En ese sentido, destacó los acuerdos logrados con India, China, Europa y países árabes como un paso clave para insertar a la Argentina en el mercado global.
Finalmente, planteó que, si YPF logra consolidar ese proceso en los próximos años, el Estado deberá repensar su rol como accionista mayoritario. “Estamos en una época de abundancia, no de escasez, y hay que mirarlo con más claridad”, afirmó, al tiempo que advirtió sobre los riesgos del uso político de una empresa industrial estratégica como YPF.