El investigador del CONICET presentó trabajos publicados en revistas internacionales que demuestran el valor de estrategias tradicionales incluso con autores canónicos como Borges o el Martín Fierro.

José María Gil, investigador del CONICET, explicó en diálogo con la 99.9 los resultados de una serie de investigaciones desarrolladas durante varios años y publicadas en revistas académicas, entre ellas la Revista de Educación de la Universidad de Cambridge. Los trabajos analizan el impacto de distintas estrategias pedagógicas en la comprensión lectora de estudiantes de primaria y secundaria, incluso cuando se trabaja con textos literarios considerados complejos.
Según detalló, los estudios muestran que la lectura en voz alta y comentada, combinada con estrategias preparatorias —como vincular los textos con expresiones de la cultura popular, videos o animaciones—, produce “mejoras notables en la comprensión textual”. Gil señaló que estos avances se evidencian en los resúmenes y producciones escritas de los propios alumnos, donde logran dar cuenta del sentido general y de la estructura de los textos leídos.
El investigador remarcó que estas conclusiones son relevantes en un contexto donde la comprensión lectora resulta clave para la formación educativa. “Vivimos expuestos a avalanchas informativas y muchas veces es difícil diferenciar lo significativo de lo que no lo es”, explicó, y vinculó esta problemática con las dificultades de comprensión que suelen detectarse en alumnos de distintos niveles e incluso en ámbitos laborales y profesionales.
Gil reconoció que, en cierto modo, los resultados implican “volver a las fuentes”. Indicó que prácticas tradicionales, que en algunos casos habían caído en desuso, conservan un alto valor pedagógico. “Algo tan simple como leer y comentar los textos con los chicos produce buenos resultados. No todo lo antiguo es vetusto o carece de valor”, afirmó, y destacó que trabajar con textos canónicos como los de Borges o el Martín Fierro no los aleja de los estudiantes, sino que puede resultarles significativo y placentero.
Como ejemplo, relató que en algunas experiencias los alumnos reaccionaban con aplausos al finalizar la lectura de cuentos como «Las ruinas circulares». “Una vez que entran en el mundo del texto, en su red conceptual y en su fantasía, terminan siendo textos disfrutables”, sostuvo, subrayando una de las funciones centrales de la literatura: generar agrado y entretenimiento.
En relación con el vínculo entre educación y tecnología, Gil planteó que no existe una incompatibilidad entre los recursos digitales y las técnicas tradicionales. Contó que en una escuela secundaria del barrio Las Américas, en Mar del Plata, los alumnos leían los textos en computadoras del colegio, pero luego realizaban las tareas de escritura a mano. “Lo importante es el contacto con el texto”, explicó, y advirtió que relegar completamente la escritura manual puede ser contraproducente, ya que se pierde la conexión entre la matriz táctil y la visual, fundamental en el proceso de lectoescritura.
Finalmente, destacó el rol central de la escuela y de los docentes frente a los desafíos actuales. “Desarrollar la comprensión lectora les permite a los chicos manejarse mejor y, diría, sobrevivir en un mundo cada vez más exigente”, concluyó, y señaló que desafíos similares deberían abordarse también desde otras áreas del conocimiento, como la matemática.