
1) Faroni & Gillette
(al filo)
Obvio es que ha querido tenerlo todo. Hoy, está al borde del despeñadero. Ya de por sí, quien es su letrado defensor, dice mucho de a quién reporta y de los por qué —aún sin establecer jurídicamente— de su situación procesal.
2) Guillermo Fasano
(mucho pasado, poco presente)
Dice que los días de mal clima levantaron las ventas textiles. Sigue con mirando la vida por el espejo retrovisor, regodeándose en eras económicas ya pasadas. No se trata del futuro siquiera: se trata del presente. No llegan ni a ver ni a entender lo que está ocurriendo. ¿El futuro? Muy, muy complejo.
3) Diego García
(poniendo el punto en la i)
Como curul, pone los puntos sobre las íes con frecuencia y sentido común. Pide un presupuesto dedicado a seguridad. Con esta gente, que llegó diciendo que era la solución del problema y sólo lo ha agravado, difícil lo tiene.
4) Daniel Vitolo
(recalculando)
La auditoria de la AFA estaba ahí no más. Y da que ahí va a quedarse no más por el cambio de rumbo de la IGJ, que decidió prolongar en el tiempo decisiones que, de suyo, debieron tomarse ayer. Raro…
5) Axel Kicillof
(en un mundo paralelo)
Vive en una galaxia extraña, en la que todo es culpa de Milei. Atrasa, con argumentos vacíos de cuando le echaban la culpa de todo a Macri, con un discurso que los llevó a la presidencia del país. En su mundo paralelo, la crisis de seguridad en la PBA es culpa del gobierno nacional. Un psiquiatra a la derecha, por favor.
6) Florencia Salas
(estamos todos locos)
Así lo dijo la fiscal del sangriento turno de enero de 2026: «Estamos todos locos», señaló cuando, interrogada por el periodismo, le pedían explicaciones por las tremendas balaceras en la vía pública que sacuden a la ciudad.
7) Delcy Rodríguez
(la madama de Donald)
Hoy, la revolucionaria comunista encarceladora y cuestionadora del imperio sólo busca agradar al mandamás de EEUU, a tal grado que el propio Donald la define como «una agradable persona». Menos dignidad, no es imposible.
8) Javier Milei
(dando el tono)
Se subió al escenario en Jesús María y, a pedido del Chaqueño Palavecino, cantó junto a él «Amor salvaje». La media metropolitana esta tan «domada» —como suele decirse— que ni siquiera le cuestionaron lo poco afinado que sonaba. Con el dólar a la baja, y playas llenas, se pone difícil bardearlo.
9) Johana Stanley
(baleada impunemente)
Otra vida joven que se ve cruelmente golpeada por una criminalidad que se muestra impune y a su aire en la ciudad. ¿Hasta cuándo?
10) Agustín Neme
(risitas de fiesta en fiesta)
De fiesta, cortando cintas, y a las risitas con aquel al que había detestado tanto. La ciudad en llamas, y ni una acción seria para impulsar un cambio. Penoso, es un término que se queda pequeño.