El otro verano

El eterno debate al respecto de cuán exitosa es la temporada en Mar del Plata huele a naftalina. Las cosas cambian, pero algunos parece que no se dan cuenta.

¿Tiene sentido, hoy en día, medir el éxito o el fracaso de la temporada marplatense teniendo, como única vara de medición, la ocupación hotelera? ¿O cuán llenos están algunos restaurantes específicos? ¿O cuál es la afluencia de público en los locales de un centro comercial en particular? En un mundo que se diversifica, que evoluciona, que ofrece cada vez más nichos y formas distintas de experimentar el consumo y el entretenimiento, nuestra ciudad no es la excepción: hay una Mar del Plata que está viviendo un verano excepcional. Sólo que, para verla, hay que cambiar la cabeza.

Apostando al futuro

Marcelo González es uno de los empresarios que más ha hecho, en el último tiempo, para transformar nuestra ciudad. Sin dudas, el ejemplo más claro de su trabajo es la completa renovación del Teatro Tronador, un espacio que hoy por hoy está a la altura de cualquier sala de teatro europea, no sólo en cuanto a lo técnico, sino también por la calidad de las obras que presenta.

Pero eso es sólo la parte más visible de un proyecto que hace años que evoluciona, buscando brindarle a Mar del Plata oportunidades únicas: por una parte, está el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón de Buenos Aires, que funciona en nuestra ciudad de manera gratuita; el convenio con el Teatro San Martín, que permite la llegada de obras de una calidad excepcional, y ahora la apertura de la primer Full YPF fuera de la red de estaciones de servicio de la compañía.

En una entrevista para la FM 99.9, González explicó cuál es la visión detrás de estos proyectos y la necesidad de cambiar nuestra mirada sobre la ciudad: «Hay una transformación de cómo son los veranos. Las expectativas que a veces se terminan frustrando tienen que ver con cómo vacaciona la gente. Yo creo que Mar del Plata, como punto de partida, tiene casi 800.000 habitantes. Y la verdad es que, lo que nosotros tenemos en el Tronador, es la catedral cultural de la ciudad. Hoy ya llevamos ocho años con el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón de Buenos Aires y tenemos un marplatense en Suiza, tres marplatenses en Londres y cuatro marplatenses en el Colón de Buenos Aires; casi 280 alumnos de 7 a 16 años. La escuela obviamente es gratuita. Tenemos profesores de Cuba, de Rusia y de Buenos Aires. Y, a partir de febrero, ponemos en marcha la Escuela de Arte y Oficios con el Teatro San Martín de Buenos Aires, donde la gente va a poder tener oficio, va a poder tener un diploma, va a poder tomar clases de muchas actividades y eso también reconforta».

Al respecto del teatro, contó: «El Teatro Tronador es el teatro más emblemático de la ciudad, por su historia de 50 años y por cómo lo hemos transformado para poder ser un teatro a la escala de cualquier teatro de Europa o del mundo, sin ninguna duda. Técnicamente totalmente equipado y armado. Decidí, ya a mediados del año pasado, que también había que transformar las carteleras y uno va también evolucionando y me parecía que también había que darle alternativas de obras que escalen también la calidad y también los artistas, actores o actrices que tiene la Argentina, de muy alto rango. Se armó una cartelera de primer nivel que no creo que Mar del Plata haya tenido en su historia algo de esta envergadura».

González se refirió a cómo van cambiando las modalidades de consumo, con nichos que, aunque convocan grandes cantidades de público, no son conocidos de manera masiva: «No necesariamente a veces el público y la información y de qué se trata cada obra es de un conocimiento masivo. A veces hay comunidades, como digo yo, hoy se hace mucho foco. Cada uno busca mucho lo que le gusta y a veces también lo que te gusta no va de la mano con conocer lo distinto, lo diferente y lo que también te podría gustar. El tema es que no lo conocés y al no conocerlo no sabés de lo que te están contando. La realidad es que nuestra cartelera, con el Puma Goity, Julio Chávez, Pompeyo Audivert, La Llamada, La granja de Zenón para los chicos… Hay seis semis con acoplado montados en el techo del escenario del Tronador. Son siete obras. Debe haber unas 12 toneladas de equipamiento, de escenografías».

El empresario también habló de sus proyectos a futuro: «Estoy trabajando muy fuerte con una compañía española que se llama Fiver, para empezar con todo el fenómeno de lo que es el mundo inmersivo, con obras que van a empezar a venir a partir de marzo y abril. Y ya tengo pensado un poquito el verano 2027».

En ese contexto, también brindó detalles de su alianza con YPF: «Las boleterías de los teatros pasaron a ser como una herramienta obsoleta, sólo el 3% de los tickets se venden en la boletería eventualmente. Tenés espacio físico y recurso humano totalmente obsoleto y lo tenés que tener, porque la verdad es que, ante un problema, es un servicio que vos no podés dejar de dar. Así que propuse hace muchos meses una idea para hacer una idea piloto con YPF, porque me parecía que es la comunidad más grande y la marca insignia de la Argentina, con 1700 puntos de venta, con un acceso a más de un millón y medio de personas físicas que pasan por las estaciones. Y pensé en hacer una triangulación con el mundo del entretenimiento para poder generar una nueva forma de difundir, así que transformé lo que era la boletería del Tronador, y monté una Full de YPF. Es la primera vez en la historia, desde que funciona YPF, que un servicio de YPF sale de una estación. Esto nos permite jugar con todo lo que tiene que ver con los atractivos a través de la App, de la tecnología, de la suma de puntos de experiencia, de hacer toda una vuelta global de punta a punta de la Argentina y que, cuando alguien llegue a Mar del Plata, sepa todo lo que está pasando antes de llegar».

Y quizás de eso se trata: de apostar, de innovar, de buscar alternativas, en vez de querer que la ciudad siga funcionando y comportándose como lo hacía hace cuarenta años.

Eventos todo el año

A partir de la experiencia de la llamada «Playa Olímpica», Juan Antonio Gutiérrez, presidente de CAMECO, defendió la diversidad de la temporada turística y reclamó una estrategia sostenida de eventos deportivos y culturales para fortalecer la economía local durante todo el año.

En una entrevista para la FM 99.9, analizó el presente turístico de Mar del Plata y puso el foco en la necesidad de consolidar una agenda permanente de eventos como motor de desarrollo económico. Afirmó que «Mar del Plata debe organizarse todo el año con eventos, porque es la mejor forma de atraer gente a nuestra ciudad», y señaló a la Playa Olímpica como «un ejemplo de trabajo organizado».

Gutiérrez explicó que la Playa Olímpica es una iniciativa del Comité Olímpico Argentino que nació en Mar del Plata por pedido de distintas federaciones nacionales y que durante todo enero convoca a deportistas de múltiples disciplinas. «Dura 30 días y vienen atletas de todo el país a participar en eventos cortos durante todo el mes, con una gran apoyatura de redes y transmisión por televisión», remarcó, al tiempo que subrayó la visibilidad que este tipo de propuestas le da a la ciudad.

Según el titular de CAMECO, el deporte genera un fuerte movimiento logístico y turístico. «Es un producto único en el mundo, no existe un parámetro con una talla olímpica como la que tiene Mar del Plata», sostuvo, y agregó que no se trata sólo de inversión económica sino de «acompañar con logística y organización para que la ciudad tenga todo el año eventos deportivos, congresos y actividades que generan un impacto económico muy fuerte».

Al referirse a las distintas lecturas sobre la temporada, Gutiérrez coincidió en que existen realidades dispares según las zonas y los rubros. «Mar del Plata tiene mucha gente, pero hay sectores que trabajan más y otros menos», indicó, y explicó que hoy resulta difícil medir la afluencia turística únicamente con el parámetro de la hotelería tradicional, debido al crecimiento del alquiler de departamentos y de nuevas propuestas de alojamiento en zonas periféricas.

En ese sentido, mencionó el desarrollo de alternativas en lugares como el Bosque Peralta Ramos, la zona sur, Chapadmalal, Santa Clara y distintos campings, que concentran visitantes con dinámicas de consumo diferentes. «Hay muchos cambios en los gustos de la gente y hay que adaptarse a esa competencia», afirmó, al destacar también la inversión privada, la apertura de nuevos negocios y la llegada de marcas internacionales a la ciudad.

Salir a buscar

Juan Vesque, director de la compañía teatral Dinamita, defendió en una entrevista para la FM 99.9 la temporada teatral, cuestionó el relato de crisis instalado desde Buenos Aires y sostuvo que el desafío pasa por adaptarse a nuevas modalidades de consumo y trabajo.

Sostuvo que Mar del Plata atraviesa una temporada con fuerte presencia de público, aunque con cambios evidentes en los hábitos de consumo y en la manera de vacacionar. Desde su experiencia cotidiana en la peatonal, afirmó que «hay muchísima gente, pero cambió la modalidad», con turistas que priorizan alojarse en departamentos o casas familiares y optan por consumos más austeros.

Vesque remarcó que ese cambio no implica ausencia de público ni fracaso de la temporada, y puso como ejemplo el funcionamiento del espectáculo «Reina sin corona», que se presenta en el Teatro San Martín con localidades agotadas: «Anoche tuvimos casi 300 personas en la sala y no regalamos ni una entrada», señaló, al tiempo que destacó que las entradas mantienen valores accesibles.

El director también cuestionó el discurso instalado desde sectores del periodismo porteño y del empresariado teatral que, según dijo, «bastardea a la ciudad y al teatro que se hace en Mar del Plata». En ese sentido, afirmó que existe una mirada concentrada en pocos actores del circuito comercial, que no refleja lo que ocurre en la calle ni en los teatros de la peatonal.

Asimismo, defendió la necesidad de adaptarse a una nueva realidad económica y cultural. «Cambió la modalidad de trabajo y de compra. Hoy hay que salir a buscar al público, entender otras prioridades y adaptarse para poder seguir trabajando», sostuvo, y subrayó que esa dinámica forma parte de la historia del teatro marplatense.

Quizás sea momento de madurar en cuanto a la comunicación sobre nuestra ciudad se refiere y entender que, como todo fenómeno social, económico y cultural, lo que sucede en Mar del Plata durante el verano es algo complejo, con muchas aristas, donde no puede predominar una mirada arcaica y detenida en el tiempo. Hablar del éxito o el fracaso de la temporada basándose en parámetros como la ocupación hotelera, el gasto promedio en gastronomía, o la cantidad de autos que circulan por la Autovía 2, es simplificar excesivamente el problema y pretender que, en cuatro décadas o más, tanto la ciudad, como el público que la visita, no hayan cambiado en lo más mínimo.