Dr. Alejandro Videla: “El vapeo no es seguro ni reduce el daño: es la puerta de entrada a la adicción a la nicotina”

El Dr. Alejandro Videla advirtió sobre los riesgos del cigarrillo electrónico, desmintió los principales mitos que lo rodean y alertó que estos dispositivos están generando una nueva generación de fumadores, especialmente entre adolescentes y jóvenes.

El médico clínico y neumonólogo Alejandro Videla, presidente de la Asociación Argentina de Tabacología (ASAT), alertó sobre los riesgos del vapeo y desmintió la idea de que los cigarrillos electrónicos sean una alternativa segura o de “daño reducido” frente al tabaco convencional. En diálogo con la 99.9, señaló que estos dispositivos contienen múltiples sustancias tóxicas y representan hoy la principal vía de ingreso de los adolescentes al consumo de nicotina.

El aerosol que se inhala no es vapor de agua. Contiene formaldehído, partículas de metal, propilenglicol, saborizantes y, sobre todo, nicotina”, explicó Videla. En ese sentido, remarcó que no existe evidencia científica que permita afirmar que el vapeo sea inocuo o que ayude de manera efectiva a dejar de fumar. “No podemos decir que reduce el daño ni que es seguro”, subrayó.

Uno de los puntos que más preocupa a los especialistas es el impacto del vapeo en los jóvenes. Videla sostuvo que, en los países donde estos dispositivos están habilitados, la mayoría de los adolescentes comienza su vínculo con la nicotina a través del cigarrillo electrónico. “Eso genera adicción temprana y, cuando llegan a la adultez, el 80% termina usando vapeo y cigarrillo convencional en forma simultánea”, advirtió.

El presidente de la ASAT también explicó por qué la nicotina es una de las sustancias más adictivas que existen. “Es más adictiva que el alcohol, la marihuana, la cocaína o la heroína. El 90% de las personas que prueban el cigarrillo se convierten en usuarios regulares”, afirmó, y describió el proceso como “un verdadero secuestro de la libertad”, ya que actúa directamente sobre el cerebro, generando mecanismos de recompensa y castigo que obligan a seguir consumiendo.

Videla recordó que en la Argentina los cigarrillos electrónicos están prohibidos por una disposición de la ANMAT, ya que en su origen se intentaron comercializar como dispositivos para dejar de fumar, algo que nunca pudo demostrarse. Sin embargo, señaló que el organismo no tiene poder de policía, lo que facilita que estos productos sigan circulando de manera masiva. “Los vemos en todos lados, a pesar de la prohibición”, indicó.

Además, planteó la necesidad de actualizar la legislación vigente y encuadrar estos dispositivos dentro de la Ley Nacional de Control del Tabaco. “La normativa quedó vieja y los cigarrillos electrónicos se mueven por debajo de ese marco legal”, sostuvo, y advirtió que, de no reforzarse los controles, “vamos a tener una segunda generación de fumadores inducida por la nicotina del vapeo”.

Finalmente, el especialista remarcó que la industria tabacalera continúa reinventándose para sostener un negocio altamente rentable. “Se trata de vender una sustancia extremadamente adictiva, con estrategias de marketing muy bien diseñadas, dirigidas especialmente a adolescentes, a través de redes sociales, influencers, música y eventos”, concluyó, al tiempo que llamó a reforzar las políticas públicas para proteger la salud de la población.