El empresario textil Javier Paik analizó el presente del sector en la Argentina, aseguró que la ropa está “exageradamente cara”, advirtió sobre la falta de modernización industrial y consideró que los cambios económicos obligan a una adaptación profunda que no será inmediata.

El empresario textil Javier Paik sostuvo que la industria atraviesa un proceso de transformación complejo en la Argentina y remarcó que el escenario actual responde a una transición económica que todavía no terminó de ordenarse. “Estamos pasando de un punto A a un punto B y estamos en la panza de la curva, más abajo, donde aparecen todas estas dificultades”, explicó en la 99.9, al tiempo que señaló que el reacomodamiento dependerá de reformas estructurales en debate, como la laboral, la judicial y la tributaria.
Según indicó, el sector debió ajustar precios en los últimos años por la inflación y por la dinámica de costos con la que trabaja la actividad, que proyecta con meses de anticipación. Sin embargo, reconoció que el valor de la indumentaria hoy resulta excesivo: “No podemos pretender convalidar los precios actuales, estamos exageradamente caros y no es solamente un tema impositivo”.
Paik consideró que la industria podrá recuperar competitividad, incluso frente a China, aunque advirtió que el proceso no será inmediato. “No se pasa de un punto A a un punto B de un día para el otro. Hoy, por los resultados y por lo cara que está la ropa, se requiere un cambio. Es duro, pero también necesario”, afirmó. En ese sentido, insistió en que, una vez superada la transición, el sector “se va a reacomodar de otra manera, como ocurrió en otras partes del mundo”.
Entre los problemas estructurales mencionó la falta de mano de obra calificada, el atraso tecnológico y la ausencia de inversión en maquinaria. “No hay magia con respecto a esto. Si cambió la política y la economía de los últimos dos años, hay que adaptarse rápidamente”, subrayó, aunque reiteró que “el camino va a ser duro como cualquier transición”.
Respecto del crecimiento de la venta de ropa usada o de muy bajo costo, señaló que se trata de un fenómeno global que tenderá a segmentar la demanda. “Hay mercado para todo. La gente que compra a mil o dos mil pesos no es la misma que va a La Salada, a Flores o a un shopping. Se van a sectorizar los mercados y también va a crecer el público de mayor poder adquisitivo”, explicó.
También se refirió a la apertura importadora y advirtió que el proceso aún está en aprendizaje para muchos comerciantes. “Hace dos años que se abrió la importación y la gente todavía está aprendiendo. El 80% de los que viajan por primera vez fracasa y no logra concretar operaciones”, señaló. Por eso, remarcó que la posibilidad de importar “no es para cualquiera” y requiere conocimiento específico para evitar errores que encarezcan o demoren la mercadería.
En ese marco, Paik reiteró que la Argentina atraviesa una etapa de cambios profundos que obligan a redefinir el funcionamiento del sector textil. “No todo es de una manera ni de otra: estamos en una transición. La industria se va a adaptar, pero llevará tiempo”, concluyó.