Federico Blanco: “Lo que está pasando en el Faro de la Memoria no es normal y necesitamos explicaciones”

Desde la Sociedad de Fomento de Faro Norte advirtieron sobre excavaciones, tala de árboles y uso como estacionamiento en el sector del Faro Punta Mogotes, y pidieron información oficial sobre las intervenciones.

El presidente de la Sociedad de Fomento del barrio Faro Norte, Federico Blanco, expresó su preocupación por distintas intervenciones que se estarían realizando en el predio del Faro Punta Mogotes, en la zona sur de Mar del Plata, conocido también como Faro de la Memoria. Según indicó en la 99.9, vecinos del sector observaron movimientos de suelo, excavaciones, tala de árboles y la utilización del espacio como estacionamiento, sin que exista —al menos de forma visible— información oficial que explique esas acciones.

“Lo que estamos consultando y reclamando es que se nos informe qué es lo que está pasando en el Faro Punta Mogotes. Vemos que lo usan de estacionamiento para vehículos de todo tipo, que realizan excavaciones, movimientos de suelo y talas de árbol. Todo eso para nosotros no es normal como vecinos”, señaló. En ese sentido, remarcó que, por tratarse de un lugar con valor histórico y turístico, “todo lo que se realiza en ese sector debería tener un permiso y darse a conocer”.

Blanco también buscó diferenciar la situación del predio del Faro respecto de otro terreno lindero que ha generado controversia por un proyecto privado. “Son dos predios totalmente distintos”, aclaró, y explicó que sobre el lote en discusión existe actualmente una medida cautelar judicial. Sin embargo, sostuvo que las acciones que preocupan a los vecinos ocurren específicamente en el área donde funcionó la Escuela de Suboficiales de Infantería, hoy identificada como sitio de memoria.

En esa línea, cuestionó la falta de controles visibles y de comunicación institucional: “Cada vez que se hace algo en ese lugar se debería montar una cartelería indicando qué es lo que se está haciendo. Más si van a entrar camiones, hacer excavaciones con maquinaria pesada o talar árboles”. Además, comparó la situación con los requisitos exigidos a proyectos impulsados por la propia sociedad de fomento: “Nos piden 10.000 requisitos para limpiar, iluminar y mejorar un predio, y del otro lado del alambre parece otro país”.

Finalmente, al referirse a la administración del espacio, señaló que “teóricamente está bajo Derechos Humanos”, aunque advirtió que resulta difícil identificar responsables concretos. Frente a este escenario, reiteró el pedido de información oficial y mayor claridad sobre las intervenciones en el lugar, en función de su relevancia histórica y comunitaria.