Un estudio del Observatorio de la Universidad FASTA analizó el perfil de los visitantes de entre 18 y 30 años y confirmó que constituyen un segmento con comportamientos diferenciados. La nocturnidad, el viaje con amigos y la necesidad de mejorar el transporte público aparecen como ejes centrales de su experiencia en la ciudad.

El crecimiento sostenido del turismo joven en Mar del Plata durante las últimas temporadas motivó un análisis específico por parte del Observatorio de la Universidad FASTA, que realizó encuestas a visitantes para comprender si este segmento presenta características diferenciales respecto del turismo no joven. Según explicó su director, Gabriel Coronello Aldao, los resultados confirman que se trata de un público con expectativas, demandas y modos de consumo propios que la ciudad debe contemplar al momento de diseñar su oferta.
El especialista indicó en la 99.9 que “existe un turismo joven que tiene sus propias expectativas, sus propias demandas de mejora respecto de la ciudad y que tiene una experiencia diferente en varios aspectos de la de los turistas no jóvenes”. En ese sentido, subrayó que comprender ese comportamiento resulta clave para una ciudad de turismo masivo como Mar del Plata, que cada verano recibe entre tres y tres millones y medio de visitantes y debe articular múltiples nichos dentro de un mismo espacio.
Uno de los rasgos estructurales del turismo joven es la centralidad del viaje con amigos, en contraste con los visitantes de mayor edad, entre quienes predominan los viajes en familia o en pareja. “Venir con amigos supone un modo distinto de desplazarse, de estar y de consumir”, explicó Coronello Aldao. Esa diferencia también se refleja en el transporte: aunque el automóvil particular sigue siendo el principal medio de llegada, entre los jóvenes adquieren mayor peso el ómnibus y el tren, lo que genera demandas específicas durante la estadía.
En ese marco, el transporte público aparece como una de las principales áreas de mejora señaladas por este segmento. “Frente a la pregunta sobre qué mejorarían de la ciudad, en los jóvenes surge con fuerza el transporte público”, señaló el director del Observatorio, al tiempo que recordó que Mar del Plata presenta distancias urbanas significativas que dificultan la movilidad de grupos numerosos sin vehículo propio.
Las diferencias también se observan en el alojamiento y las motivaciones del viaje. Mientras los jóvenes priorizan casas o departamentos en alquiler y tienen al precio como factor decisivo, los turistas no jóvenes privilegian la ubicación. En cuanto a las expectativas, el disfrute con amigos y la oferta recreativa nocturna emergen como elementos centrales. “La oferta recreativa nocturna es hoy uno de los principales motivos de decisión por los que los jóvenes llegan a Mar del Plata”, afirmó Coronello Aldao, junto con el propio viaje grupal como experiencia social.
Otro dato relevante del estudio muestra que la gran mayoría de los jóvenes ya conocía la ciudad: alrededor del 90% de los visitantes de entre 18 y 30 años había estado previamente en Mar del Plata. Para el especialista, esto evidencia una relación construida desde la infancia a partir de viajes familiares que luego se resignifica en la juventud con nuevas formas de vivir el destino. “Mar del Plata es un destino permanente para millones de personas que regresan en distintos momentos de su vida”, sostuvo.
Finalmente, el informe también identifica demandas compartidas entre jóvenes y no jóvenes, como la necesidad de mejorar la seguridad, la higiene y el mantenimiento del espacio público. Sin embargo, el estudio concluye que el turismo joven constituye en sí mismo un nicho que requiere estrategias específicas. “Vale la pena prestarle atención e ir definiendo distintas propuestas para hacerlo convivir armónicamente con los demás segmentos”, concluyó Coronello Aldao.