El empresario Guillermo Tofoni aseguró en la 99.9 que la AFA desvió fondos de amistosos y sponsoreo a una empresa creada “específicamente para esta maniobra” y afirmó que la justicia de Estados Unidos ya interviene por presuntas violaciones fiscales y financieras.

En diálogo con la 99.9, el empresario Guillermo Tofoni brindó una extensa explicación sobre el conflicto judicial que mantiene con la AFA por los derechos de organización de partidos amistosos de la Selección Argentina y denunció la existencia de una operatoria internacional que, según afirmó, implicaría el desvío de unos 400 millones de dólares.
“La explicación sería bastante compleja y larga, pero voy a tratar de hacer un micro resumen rápido”, comenzó señalando. Detalló que su empresa World Eleven “tiene 30 años de existencia en el mercado, 32 para ser exactos”, y que organizó partidos internacionales “entre ellas la Selección Argentina”, con un contrato inicial en 2006 por 24 encuentros. “Hasta 2019 organicé aproximadamente unos 65 partidos de selecciones nacionales”, agregó.
Tofoni contextualizó que tras la mala actuación en el Mundial de Rusia 2018 “esa selección nadie quería jugar con Argentina” y que se realizaron fuertes inversiones para sostener los compromisos internacionales. “En el estadio de Córdoba de 60.000 personas, faltaban dos días y había solamente 3.000 tickets vendidos. Se invirtió mucho dinero en esos partidos que no generaban recursos”, explicó.
Según su versión, en 2021 propuso extender el vínculo hasta 2030: “Se firmó un contrato de 30 páginas, en la sede de Ezeiza, donde lo firmó Tapia”. Tras la consagración en el Mundial de Qatar 2022, aseguró que en enero de 2023 la AFA autorizó de manera exclusiva a una empresa estadounidense recientemente creada. “Esa compañía nunca en su vida había organizado un solo amistoso. Y estaban duplicando el contrato”, sostuvo.
El empresario indicó que inició una causa penal y que recientemente “la justicia y los peritos propios y del juzgado confirman y ratifican que efectivamente las firmas son de Tapia y el contrato es válido”. A partir de allí, explicó que acudió a la justicia de Estados Unidos para acceder a información bancaria: “Dos jueces de los Estados Unidos dieron la orden a cuatro bancos para darme toda esa información”.
En ese marco, afirmó que no sólo se detectaron movimientos vinculados a amistosos, sino también a patrocinadores: “No solamente me dieron información de los partidos amistosos, sino de todos los movimientos que tuvo TourProdEnter, de todas las marcas que son sponsor actualmente de la Selección Argentina, y que en vez de enviar el dinero a la AFA, lo enviaron a TourProdEnter”.
Tofoni cuestionó además la comisión aplicada: “Le dieron la potestad de ser agencia de cobro al 30%. No existe a nivel global ninguna agencia de cobro del 30%”. Sin embargo, enfatizó que el eje no es la comisión sino el destino de los fondos: “No es la discusión ya si es el 30 o el 25 de comisión, sino que estás hablando del 100% y el delito ya fue constituido”.
En ese sentido, fue categórico: “Cuando hay una trazabilidad exacta de un swift bancario, que sale de un lugar y el banco te dice salió a tal hora, de tal monto, a tal empresa, se terminan las opiniones. Es un dato concreto de lo que ha sucedido”. Y remarcó: “En esa trazabilidad encontramos aproximadamente 400 millones de dólares”.
También advirtió que la investigación podría ampliarse: “Me animaría a anticiparles que se viene otra oleada de cuentas”. Según indicó, se habrían utilizado “mecanismos americanos para evadir el fisco argentino”, lo que configuraría “un delito federal en los Estados Unidos”.
Consultado sobre la magnitud del caso, aseguró: “No lo hay. Esto es cuatro veces el FIFA Gate”. Y agregó que, a diferencia de aquel escándalo, “acá solamente un país y cuatro personas”.
Respecto del rol de la FIFA, afirmó: “La FIFA está informada de absolutamente todo” y explicó que el organismo “espera que la justicia dictamine culpable o no culpable” antes de intervenir institucionalmente.
Finalmente, Tofoni sostuvo que su planteo no busca afectar a la institución: “No se trata de desprestigiar a la AFA, te diría que todo lo contrario, es sacarla de este tema de corrupción”. Y concluyó: “Tiene que haber transparencia, trazabilidad y mayor control. Ojalá sea un antes y un después en todos los tratamientos, por lo menos económicos, de la Asociación Argentina de Fútbol”.