La ex concejal de Quilmes Jorgelina Kos Grabar expresó en la radio 99.9 su conmoción por la decisión del dirigente social de sumarse al municipio de La Matanza. Señaló que “no es una decisión casual”, cuestionó el rol de Elisa Carrió y defendió el trabajo comunitario desarrollado durante años en el proyecto de La Juanita.

La ex concejal de Quilmes Jorgelina Kos Grabar se refirió en la radio 99.9 a la incorporación de Héctor “Toty” Flores al equipo del intendente Fernando Espinosa en el municipio de La Matanza y aseguró que la noticia generó un fuerte impacto entre quienes lo acompañaron durante años en su trayectoria social y política.
“Tremendo, tremendo. Yo creo que se veía venir, al menos yo lo veía venir, pero aun así es un golpe duro más para los que estuvimos muy cerca de Toty”, señaló. En ese sentido, explicó que en los últimos días habló con muchas personas vinculadas al dirigente social y que la reacción general fue de tristeza. “Estos días fueron entre la conmoción y el dolor. Hablé con gente que lo acompañó durante décadas. Ayer leía el posteo de Jorge Lazarte, que lo acompañó durante 40 años, y se me caían las lágrimas”, expresó.
Kos Grabar explicó que su vínculo con Flores fue muy cercano durante mucho tiempo. “Yo estuve diez años al lado de Toty. Y digo al lado porque me iba desde Quilmes hasta La Matanza, tres horas de viaje en colectivo, caminando por Ruta 3 hasta llegar a La Juanita”, recordó.
Además, contó que mantenían un contacto cotidiano incluso durante su etapa como concejal. “Cuando yo fui concejal hablábamos todos los días o día por medio. Podíamos estar una hora por teléfono hablando, incluso de cosas personales”, señaló.
Por esa cercanía, reconoció que la decisión del dirigente social genera un impacto personal muy fuerte. “Llegué a tener una relación muy cercana con él, casi como de un padre con una hija. Entonces es muy doloroso”, afirmó.
La dirigente también destacó el vínculo personal que construyó con el proyecto social de La Juanita, en La Matanza. “Yo hice mi tesis de grado en La Juanita. El compromiso que yo tenía con ese lugar y lo que aprendí ahí fue enorme. Sentís que todo ese capital que uno construyó tambalea cuando pasan estas cosas”, explicó.
En ese sentido, defendió el trabajo comunitario que se desarrolló durante años en ese espacio. “Quiero aclararlo porque se han dicho barbaridades estos días: el trabajo de La Juanita es real. Yo fui testigo, estuve ahí y sé cómo funciona”, remarcó.
Kos Grabar repasó también el origen del proyecto. “A fines de los 90, cuando aparecen los primeros piquetes de desocupados, Toty formaba parte de esos movimientos. Él venía de trabajar en una fábrica, incluso perdió dos dedos de una mano en una máquina”, relató.
Según explicó, el proyecto surgió cuando un grupo de desocupados decidió rechazar los planes sociales. “Cinco de ellos dijeron: nosotros no queremos planes sociales, lo que queremos es trabajo. Y a partir de ahí arman una cooperativa en un terreno en comodato y empiezan a desarrollar lo que después fue La Juanita”, indicó.
Con el tiempo, el emprendimiento fue creciendo y sumando iniciativas productivas. “Primero armaron una panadería y después empezaron a desarrollar distintos proyectos. En un momento llegan a Maru Botana y le piden la receta del pan dulce. A partir de ahí se genera una sociedad donde ella los capacita”, contó.
Ese desarrollo permitió incluso expandir la producción. “También hicieron una sociedad con Martín Churba y llegaron a exportar guardapolvos a Japón”, señaló.
Además, el proyecto incluyó una propuesta educativa. “Se creó un jardín de infantes que es público porque los chicos del barrio van gratis, pero de gestión privada porque lo sostiene la cooperativa con padrinazgos y aportantes”, explicó.
Kos Grabar destacó especialmente el modelo educativo que se desarrolló allí. “Era educación de primer nivel. Los chicos tenían inglés, un jardín hermoso, y las familias tenían que comprometerse con la comunidad educativa. Eso generaba lazo social y sentido de comunidad”, indicó.
En paralelo, explicó que las distintas actividades productivas sostenían el funcionamiento del proyecto. “La panadería se sostiene con la venta de pan y productos, pero también con el pan dulce de fin de año con la receta de Maru Botana, que se vende a empresas y a la vez a precio casi de costo para las familias del barrio”, señaló.
“El espíritu era que una familia humilde de La Matanza pudiera disfrutar el mismo pan dulce que una familia de mayor poder adquisitivo”, agregó.
Sin embargo, frente a ese recorrido, la decisión política de Flores le resulta difícil de comprender. “Yo he sido testigo de las cosas que le hizo Espinosa a Toti. Entonces, por donde lo mires, esto es un disparate”, afirmó.
La ex concejal sostuvo además que su propio alejamiento del espacio político comenzó hace algunos años. “Mi proceso de distanciamiento empezó durante el gobierno de Macri, especialmente con Lilita Carrió. Primero por los palos en la rueda que le ponía al gobierno y después porque empecé a ver ciertos manejos entre ellos dos”, explicó.
Según afirmó, con el tiempo esas sospechas se fueron confirmando. “Uno empieza a atar cabos y hay cosas que en el momento no querés ver o pensás que no son tan así, pero después te cierran”, señaló.
En ese marco, aseguró que la incorporación de Flores al municipio de La Matanza no fue una decisión improvisada. “Yo lo dije de entrada cuando escuché la noticia: esto no es casual ni una decisión tomada de un día para el otro”, afirmó.
Incluso consideró que la propia Elisa Carrió podría estar de acuerdo con la decisión. “Estoy convencida de que Lilita está de acuerdo con esto. Yo los conozco mucho”, expresó.
Kos Grabar recordó que ya desde el inicio del actual gobierno nacional Flores había comenzado a mostrar una postura cercana al oficialismo local en La Matanza. “Apenas asumió como concejal se acercó al PJ. Si uno sigue su trayectoria en el Concejo Deliberante, le votaba todo a Espinosa”, señaló.
También cuestionó su actitud política durante ese período. “Jamás levantó la voz en el Concejo Deliberante para denunciar lo que pasaba en La Matanza. Solo hablaba para criticar al gobierno nacional”, afirmó.
Para la ex concejal, la decisión responde a una estrategia política más amplia. “Para mí esto es una estrategia política. Toti tiene un odio visceral a Milei y lo manifestó desde que empezó el gobierno”, sostuvo.
Además, mencionó un componente personal en esa relación política. “Él siempre dice que con Lilita son ‘hermanos del alma’, que tienen una misión en el país. Creo que esa creencia también lo llevó a tomar esta decisión”, indicó.
Finalmente, cuestionó los argumentos que intentaron justificar la decisión por razones sociales. “Que alguien diga que lo hace por el hambre es imposible de creer”, afirmó.
“Estamos hablando de una persona que en los años 2000, cuando realmente no tenía nada en los bolsillos y tenía hambre, rechazó los planes sociales porque quería trabajo. Entonces, ¿quién puede creer que ahora acepte un cargo por hambre?”, concluyó.