Malas lenguas 1486

De cambios y acuerdos I. Decir que algo ha cambiado en Mar del Plata —cuando menos, para bien— es ridículo. Quizás sea cuestión de dar en la tecla para ver qué es lo que pasa realmente en la ciudad. Al asumir su cargo de intendente el muy honorable Carlos Fernando Arroyo, se dio una situación —cuando menos— curiosa: de un día para el otro, una página de Facebook empezó a registrar y cuestionar los baches en las calles de la ciudad. Cada uno de esos posteos, era automáticamente replicado por el diario de Ladrey y adornado con grandes títulos. Cada publicación en la página de Facebook exudaba militancia. Desde este medio planteamos que se debía hacer una auditoría del bacheo realizado en su momento por la gestión precedente y Arroyo llegó a impulsar la misma, pero extraños trapicheos en el HCD la condenaron al cajón de algún escritorio, bajo llave. El impulsor de la mentada página de Facebook y socio de la diatriba diaria de La Capital en contra de Arroyo no era otro que aquel quien hoy ostenta el cargo de presidente del bloque del PRO local.

De cambios y acuerdos II. Durante la intendencia de Arroyo, en la que tanto se cuestionaba el tema de los baches, el número dos del EMVIAL no era otro que Mariano Bowden, a la sazón, actual presidente del ente. Es decir, que Bowden lleva ya diez años en dicha función, con lo que podríamos hablar de una década no ganada. Hoy en día, el lanzamiento del plan del bacheo exprés, si bien es claramente un triste remedo de los baches al toque de Aprile/Conte, reporta una clara diferencia: el material que se utiliza para éstas tareas. No se trata de asfalto común, sino de un asfalto bituminoso, creado por el ejército de los Estados Unidos para cubrir los caminos en Afganistán. Hay un video en el que se los ve a Neme y a Bowden celebrándose a sí mismos por los resultados tanto bajo el sol ardiente o la lluvia inclemente que cierra diciendo «indetenibles». Algunos distraídos, al verlo, pensaron que se trataba de la secuela de Foolish and Silly, pero no: son ellos, en persona, felices como si fueran dos niñatos caminando por el parque.

De cambios y acuerdos III. Lo que no sale en los videos, es la trama de esta acción de gobierno que busca acallar —aunque sea, por un tiempo— las constantes quejas por el estado de las calles de la ciudad. Sin embargo hoy, aunque ya sin páginas de denuncia, ni títulos catástrofe por parte del Ladrey News, hay situaciones preocupantes como lo es la contratación única y exclusiva de la empresa Flumat SRL, omnipresente beneficiada de las compras directas del asfalto bituminoso por parte del municipio. La empresa en cuestión tiene domicilio legal en la zona de Puerto Madero, en CABA y depósitos y base logística en Avellaneda. Son sus socios Sebastián Matías Di Lullo y Flavia Lorena García, quienes han actuado como gerentes y representantes legales en las licitaciones ante el municipio de General Pueyrredón. Increíblemente, siempre le ganan las compras directas a Rozas Hnos, empresa con sede en Balcarce.

De cambios y acuerdos IV. La relación que une a Flumat SRL con el municipio es muy fluida y se da a través de un mecanismo de suministro continuo: Flumat ha ganado múltiples licitaciones privadas (como la Nº 8/25 y la Nº 12/25) y ha sido beneficiaria de compras directas de urgencia (como la que aparece en la resolución 223/25 de diciembre pasado, por más de $52 millones). Al parecer, su ventaja competitiva no tiene que ver en sí con las obras, sino con la capacidad de entrega del Asfalto CA30 (cemento asfáltico) a granel, manteniendo la temperatura del material durante el traslado para que pueda entrar directamente a la tolva de la planta municipal en la Ruta 88. Siempre, siempre, Bowden defiende estas contrataciones directas y siempre, pero siempre, los argumentos para dar por perdedor a Rozas SA son los mismos: menor precio —por céntimos— y rapidez en la entrega. Algo hay. Habrá que dar en la tecla.

Hablando de IOMA. Uno de los grandes males de la sociedad actual es que, tarde o temprano, todos los problemas se terminan normalizando al quedar delegados al olvido por la presión que en la atención pública van ejerciendo eventos más recientes. Pero, por suerte, hay quienes no están dispuestos a pasar de página con ciertos temas. Tal es la posición del senador nacional Maximiliano Abad, que se refirió al calamitoso estado de IOMA, asegurando que “los afiliados y los trabajadores no pueden pagar los costos de una gestión que no funciona”, volviendo así a poner el foco en la critica situación que atraviesa la obra social, que no sólo limita la atención a los afiliados, sino que además tampoco cumple con los prestadores médicos. Chappeau.