El noreste de Nigeria sufre ataques del grupo yihadista Boko Haram desde 2009, una violencia que empeoró a partir de 2016 con el surgimiento de su escisión, Estado Islámico en la Provincia de África Occidental.

Al menos 23 personas fueron asesinadas en tres explosiones simultáneas llevadas a cabo por presuntos terroristas suicidas en el noreste de Nigeria, en tres puntos diferentes de la ciudad de Maiduguri, capital del estado de Borno, una zona golpeada por el yihadismo, confirmó este martes la Policía.
Según confirmaron las fuerzas de seguridad y relataron residentes de la zona, los hechos se produjeron el lunes hacia las 19.30 hora local (18.30 GMT) en el mercado de los lunes de Maiduguri, la entrada al Hospital Universitario de la ciudad y un punto cercano a la oficina de correos de la urbe, un importante centro urbano que no había recibido ataques en su seno en los últimos años.
«La investigación preliminar revela que los atentados fueron perpetrados por presuntos terroristas suicidas. Lamentablemente, un total de 23 personas perdieron la vida, mientas que otras 108 sufrieron heridas de diversa gravedad», señaló la Policía de Borno en un comunicado difundido la madrugada de este martes en la red social X.
Después de las explosiones, se desplegó en la zona un equipo conjunto formado por unidades tácticas de la Policía, el Ejército y otros agentes de seguridad, además de llevarse a cabo «exhaustivas operaciones de barrido» para desactivar cualquier bomba que pudiera quedar en la zona.
«Se ha restablecido por completo la normalidad en las zonas afectadas (…) Se están llevando a cabo investigaciones para determinar con mayor precisión las circunstancias de los incidentes y llevar a los responsables ante la Justicia», aseveró la Policía.
Los vecinos de la zona, «aterrorizados»
Vecinos de Maiduguri confirmaron este relato de los hechos, que ocurrieron en los últimos días del Ramadán, el mes sagrado del Islam durante el que los fieles ayunan durante el día.
«Estaba rompiendo el ayuno con mi familia, sobre las 19.20 del lunes (18.20 GMT), cuando oí una fuerte explosión. Todos estábamos aterrorizados y no sabíamos qué era. Luego, oímos otra más y otra más, en una rápida sucesión», declaró por teléfono Abdullahi Mohammed, un comerciante que vive cerca del mercado afectado.
«Más tarde, nos enteramos de que presuntos terroristas suicidas habían atacado la ciudad con bombas», añadió Mohammed, que ayudo más tarde en las labores de respuesta. Según él, muchas personas murieron.
Otro residente de la urbe, Umar Bosso, que vive en las inmediaciones del hospital golpeado, aseguró que vio muchos cuerpos sin vida tras el ataque.
«Tras las explosiones, vi como los servicios de emergencia y jóvenes se llevaban más de una docena de cadáveres en furgonetas. También vi como las ambulancias se llevaban a muchos heridos. Hacía mucho tiempo que no veíamos algo así en Maiduguri», señaló Bosso.
Los hechos ocurrieron horas después de que las fuerzas de seguridad afirmaran haber repelido varios ataques de presuntos yihadistas alrededor de Maiduguri.
El noreste de Nigeria sufre ataques del grupo yihadista Boko Haram desde 2009, una violencia que empeoró a partir de 2016 con el surgimiento de su escisión, Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP, en inglés).
Ambos grupos pretenden imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur.
En el noroeste de Nigeria, Lakurawa, un grupo aparentemente ligado a la organización terrorista Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), también suele cometer atentados en los estados de Kebbi y Sokoto desde hace unos años.
Los combates contra esos grupos se han intensificado desde que Estados Unidos realizó, junto con fuerzas nigerianas, una serie de ataques aéreos a finales de diciembre de 2025 contra posiciones yihadistas en el noroeste del país.