Juicio por YPF: advierten que la suspensión del “discovery” es parcial y que el conflicto “sigue abierto en múltiples frentes”

El analista internacional Sebastián Maril aclaró que la reciente decisión judicial en Estados Unidos no implica un freno total al litigio. Señaló que el proceso “está colapsando por su propio peso” y advirtió sobre el impacto político que podría tener en la Argentina.

El analista internacional Sebastián Maril se refirió a la reciente resolución judicial vinculada al juicio por la expropiación de YPF y buscó poner claridad frente a interpretaciones que, según indicó, resultan erróneas. “Hay mucha confusión dando vuelta por la prensa”, advirtió, y explicó que el caso “tiene actualmente cinco apelaciones simultáneas, un pedido de desacato y sanciones, y siete ejecuciones de sentencia en siete países diferentes”.

En ese contexto, remarcó que lo ocurrido recientemente no implica una suspensión general del proceso: “No suspendieron toda la sentencia, toda la demanda, como decían algunos medios. No recuperamos las Malvinas ayer. Fue un tema administrativo en lo que se refiere al discovery”, ironizó.

Según detalló, la medida responde a un pedido puntual de la Argentina: “Había sido un pedido de la República Argentina de suspender solamente una de esas cinco apelaciones y el pedido de desacato y sanciones a la espera de la apelación primaria. Y eso fue lo que ocurrió”. Sin embargo, aclaró que otros aspectos centrales siguen en curso: “La apelación de la entrega de las acciones de YPF, que la jueza Preska obligó a entregar, esa sigue en pie, continúa”.

Maril también analizó la estrategia del fondo demandante y explicó que el proceso de “discovery” forma parte de una lógica habitual en este tipo de litigios: “Todo proceso de discovery en el mundo es volver loco a la parte deudora. Entonces buscan WhatsApp, información, todo lo que sea posible, porque quieren que la otra parte se siente a negociar”.

En ese sentido, consideró que la avanzada de los demandantes responde a presiones internas: “Tienen que responder a sus accionistas que les dicen ‘tenés el derecho a cobrar, buscá la forma de cobrar’. Entonces van a hacerlo, aunque no les guste la forma”.

Para el especialista, la escalada de medidas y contramedidas llevó al caso a una situación límite: “Este juicio está colapsando por su propio peso. Hay tantos frentes abiertos que tarde o temprano alguien tenía que decir ‘basta’”. Y en esa línea interpretó la decisión reciente: “La Corte de Apelaciones más o menos dijo ‘muchachos, siéntense y esperen el fallo principal, el resto es secundario’”.

Además, destacó el rol del gobierno de Estados Unidos, que intervino en el expediente con un posicionamiento crítico hacia el alcance del “discovery”: “Dijo que era intrusivo y molesto. Básicamente le marcó a los demandantes que habían ido demasiado lejos”, explicó.

De todos modos, Maril subrayó que el conflicto está lejos de resolverse y que su impacto podría trasladarse al plano político local. “Este juicio, si sale en contra de la Argentina, va a ser un gran problema. ¿Cuándo? El año electoral”, advirtió.

En ese escenario, planteó dos posibles consecuencias: “Si sale a favor de Argentina, Kicillof va a decir ‘tuve razón, expropié correctamente YPF’. Y si sale en contra, Milei lo va a usar como argumento contra su principal rival”. Por eso, concluyó que “hay que estar atentos a qué prioridad le pone el gobierno a este juicio y qué lectura política le da de cara a las elecciones”.