Fernando Sánchez: “Ya no tiran leña al fuego: están quemando el bosque con los chicos adentro”

El fundador de la Asociación Civil Padres Autoconvocados por la Infancia, Fernando Sánchez, denunció un crecimiento sostenido de causas por denuncias infundadas y advirtió sobre el impacto en niños y familias.

El fundador de la Asociación Civil Padres Autoconvocados por la Infancia de Rosario, Fernando Sánchez, advirtió sobre el crecimiento de casos vinculados a denuncias falsas en el ámbito familiar y judicial, y aseguró que el sistema actual termina perjudicando directamente a los niños.

La organización surgió a partir de su propia experiencia personal: “Yo fui un padre afectado, denunciado falsamente durante la pandemia. Estuve dos años litigando en dos provincias porque la madre de mi hija se la llevó”, explicó. Tras ese proceso, logró la tenencia compartida, aunque describió las dificultades posteriores: “Tuve que esperar dos años más para que mi hija quisiera quedarse conmigo. Para ella yo era un papá medio raro, no sabía que la estaba buscando”.

Ese recorrido lo llevó a involucrarse activamente: “Observaba que la problemática crecía abundantemente y no pude ser indiferente. Nos organizamos primero como agrupación y después como asociación civil para poder denunciar con más peso”.

Según detalló, el fenómeno es masivo: “Hace unos años nos hablaban de 40.000 expedientes en Rosario, hoy ese número ya se superó”. En ese contexto, aclaró que no se niega la existencia de denuncias reales, pero alertó sobre un uso indebido del sistema: “Se evidencia muy fácil cuando una denuncia es falsa o infundada, sobre todo cuando el mecanismo es obstruir el vínculo con el niño”.

Sánchez cuestionó además el funcionamiento judicial: “En el fuero civil no se investiga, no es expeditivo, y muchas veces se confunden los ámbitos. Las pruebas deberían ir al fuero penal”. A su vez, remarcó que la cantidad de casos no deja de crecer: “Ayudás a una persona y hay veinte más atrás. No se cierra la canilla”.

Uno de los aspectos más críticos que señaló es el rol de algunos actores del sistema: “Ya los abogados no tiran leña al fuego, están quemando el bosque con los chicos adentro”. En ese sentido, denunció prácticas que agravan los conflictos: “Llevan al niño a situaciones extremas, a un juicio salomónico donde están dispuestos a partirlo por la mitad”.

También describió el impacto en los menores: “Los chicos muchas veces dicen ‘no es que no te quiero ver, sino que no en esta situación’, porque sienten presión. Después de una Cámara Gesell, vuelven con miedo, con angustia, y sin saber qué hacer”.

El dirigente fue más allá y denunció irregularidades concretas: “A mí me llegaron a decir que si ponía plata, todo se terminaba. Me estaban poniendo precio a mi hija”. Y agregó: “Hay expedientes donde un padre no ve a su hijo hace cinco años, pero el juzgado sí le exige pagar honorarios”.

Sobre el funcionamiento de los equipos técnicos, fue crítico: “Hemos observado que el equipo interdisciplinario toma parte automática por una de las partes. Manejan reuniones, manejan información y no informan nada”.

Finalmente, Sánchez planteó que el problema trasciende lo individual: “Esto es un cansancio al pacto social. Todos buscábamos igualdad, pero no a costa de destruir a los hijos”. Y concluyó con una reflexión contundente: “Los adultos pueden buscar ayuda, pero al chico, ¿quién lo protege?”.