Malas lenguas 1488

Mar del Plata, una caja de sorpresas I. Pablo Palmisciano se presenta —o se ha presentado— como un bróker, o algo así, de los emprendimientos que se desarrollan en Rumencó. Sin embargo parece que, por mediación del abogado Julián Vespa, lo han corrido un poco del lío que se armó alrededor de estas acciones. El que lo reemplaza, es un personaje de aquellos: Catriel Taubenshlag. Ya llegaremos a él. Volviendo a Palmisciano, está metido en camisas de vestir de prieto volumen luego de recibir fondos por varios miles de dólares hace ya más de un año, y que las escrituras sigan sin aparecer. Fue a partir de un reclamo concreto por parte de la escribanía Wertmehier que saltaron las alarmas. Ahí es donde aparece Taubenshlag.

Mar del Plata, una caja de sorpresas II. De Pablo Palmisciano se debe decir que, en el ámbito de los negocios, su nombre ha estado también asociado a la gestión de marcas y proyectos gastronómicos, como fue el caso del exrestaurante La Guapa. Actualmente, su rol principal es el de agente de negocios y desarrollador en el corredor comercial de la Avenida Jorge Newbery. Su vinculación con Taubenshlag es que éste es quien ejerce la representación legal y técnica de los desarrollos inmobiliarios del grupo, es quien suele intervenir en las estructuras jurídicas de los fideicomisos y en las gestiones ante los diferentes organismos para la viabilidad de los emprendimientos. Obviamente, hay más.

Mar del Plata, una caja de sorpresas III. Todo indica que la tarasca viene del juego clandestino, al cual Taubenshlag le ha prestado servicios de tráfico de dinero y de cambio de divisas a espuertas. ¿Cómo? Muy simple: por medio de su empresa «Mi saldo» y su vinculación tanto con Ariel Vallejo como con la empresa Sur Finanzas. Aunque Taubenshlag afirma no estar inquieto por las acciones judiciales que avanzan tanto sobre Vallejo como sobre el Chiqui Tapia, lo cierto es que la justicia federal lo investiga a él no sólo como un proveedor tecnológico, sino como una pieza clave en la logística de los movimientos de efectivo por parte de Sur Finanzas. Se sospecha que la red de terminales de Mi Saldo permitía «licuar» grandes sumas de dinero provenientes de la financiera mediante micro-transacciones simuladas de carga de servicios y tarjetas prepagas. Hay más.

Mar del Plata, una caja de sorpresas IV. El entramado es espeso: Taubenglash le compró recientemente, por USD 2.000.000, una propiedad en Colón y Alvear a Alejandro Rossi: una oferta imperdible, pagada muy por encima de su valor de mercado. Si bien Catriel se maneja a cara descubierta y mantiene alto su perfil, no es menos cierto que, en el juzgado federal de Luis Armella, hay mucho interés en él. ¿Por qué? Porque Vallejo —el dueño de Sur Finanzas— es un aliado estrecho del presidente de la AFA, el Chiqui Tapia. Y lo que la investigación sugiere es que, el dinero que circulaba por el entramado de Vallejo —apoyado en la infraestructura de Taubenglash en Mar del Plata—, formaba parte de un esquema de retornos y de lavado de activos vinculados a derechos de televisación y patrocinios del fútbol. No termina ahí, porque también está la licitación del estadio Minella, lo que configura el punto más crítico para la política local, porque se sospecha de que este grupo empresario buscaba quedarse con dicho negocio. Ahora, la justicia analiza si, las garantías financieras presentadas para la obra de remodelación, estaban respaldadas por fondos de origen ilícito canalizados a través de las empresas de este grupo. Hay más. Continuaremos.