El concejal Diego García impulsó la incorporación de controles de drogas en conductores en General Pueyrredón. Advirtió sobre el crecimiento de la siniestralidad, la falta de estadísticas oficiales y reclamó mayor prevención y sanción durante todo el día.

El concejal de General Pueyrredón, Diego García, volvió a poner en agenda la necesidad de implementar narcotest en controles de tránsito, una iniciativa que, según explicó, surgió tras detectar múltiples siniestros viales donde los conductores no presentaban alcohol en sangre pero sí evidenciaban alteraciones compatibles con consumo de drogas.
“Fue una idea que surgió el año pasado a partir de haber tenido un verano con personas que circulaban en automóviles, que tuvieron siniestros viales, que se les hacía el control de alcoholemia, daba cero y lamentablemente esas personas estaban alteradas en su conducta”, explicó en la 99.9. En ese contexto, remarcó que el municipio “no está preparado para hacerle los famosos narcotest”, a pesar de que “ya se vienen implementando en varias provincias y ciudades de la provincia de Buenos Aires”.
García indicó que el proyecto fue presentado en el Concejo Deliberante, pero encontró resistencia en el oficialismo por una cuestión presupuestaria: “No la acompañaron porque planteaban que no estaban dadas las condiciones para la compra de los dispositivos”. Sin embargo, destacó que “se logró igual con otros bloques que se pudiera aprobar” la iniciativa para avanzar en su implementación. En ese sentido, subrayó que se trata de “análisis bastante simples, de bajo costo” y que deberían incorporarse del mismo modo que los controles de alcoholemia.
El concejal insistió en que la prevención no debe limitarse a horarios nocturnos: “No queremos que se haga solamente a la salida de los boliches. Hemos visto accidentes muy graves al mediodía o durante la tarde. La prevención se tiene que dar en cualquier momento del día”.
En su diagnóstico, la situación vial en Mar del Plata es alarmante. “Los índices de siniestralidad no pararon de crecer”, aseguró, y advirtió que el municipio “no publica datos desde hace dos años”, lo que obliga a recurrir a fuentes alternativas. “La guardia atendió el mes pasado a más de 2.000 personas por accidentes de tránsito y el año pasado murieron 71 personas”, detalló, calificando estas cifras como “escalofriantes”.
Para García, el problema debe abordarse de manera integral, entendiendo que la seguridad vial también forma parte de la seguridad pública: “Hoy es tan peligroso que te agarre un delincuente como cruzar una calle y que te atropelle un auto”. En ese marco, identificó tres factores centrales en los siniestros: “La velocidad, las distracciones —como el uso del celular— y el consumo de alcohol o drogas”.
Además, consideró clave avanzar en una mayor articulación con el sector privado: “Sería importante sumar a las compañías de seguros. No creo que a las aseguradoras les guste este nivel de siniestralidad”.
Consultado sobre el consumo de medicación recetada, señaló que la legislación ya contempla estas situaciones: “Si una persona está tomando una medicación que afecta su capacidad de reacción, tiene que tomar conciencia de que no debe manejar”. Y agregó: “Parece lógico, pero sucede. Si no, no tendríamos la cantidad de accidentes que tenemos”.
El edil también cuestionó la falta de controles durante la temporada de verano: “No hubo controles de alcoholemia en la ciudad. Sí hubo en rutas, pero no dentro de Mar del Plata. No queremos que la ciudad se transforme en un lugar donde todo está permitido”.
Finalmente, García planteó que el rol del Estado debe combinar concientización y sanción: “Las campañas sirven, pero el Estado también tiene el poder de policía. Hay que controlar a toda hora y sancionar a quien pone en peligro a los demás. No podemos permitir que alguien consuma drogas o alcohol y se siente arriba de un auto, porque eso es un arma”.