Es la sanción más alta contra un vecino por una infracción ambiental. Fue detectada por una cámara de un domo municipal. Creció un 150% el número de multas por arrojo de residuos.

Una persona que fue detectada por las cámaras de un domo municipal cuando arrojaba un gran número de bolsas de residuos en la plaza Rivadavia, en el barrio Alta Córdoba, fue multada con más de 5 millones de pesos. Es, hasta el momento, la sanción más alta que haya recibido un vecino particular por una infracción ambiental.
Ocurrió el 28 de febrero, en la esquina de Urquiza y Sarachaga, en este barrio tradicional de la zona norte de la ciudad de Córdoba, frente a un Ecopunto municipal, donde se pueden dejar en canastos metálicos residuos reciclables.
El Centro de Monitoreo Urbano de la Justicia de Faltas detectó la infracción y analizó el video, hasta llegar a la identificación del dominio del vehículo en el que llegó y se fue el supuesto infractor. Esto permitió dar con la identidad de una mujer, propietaria de un utilitario, que fue notificada de la falta. No se procedió a solicitar una medida adicional, como la suspensión de su carné de conducir o el secuestro del vehículo, porque en las imágenes claramente surge que no fue ella quien materialmente cometió la infracción, porque se ve a un hombre dejando las bolsas.
Esto, en virtud del Código de Convivencia municipal y el provincial, que hacen corresponsables a los titulares de vehículos o, en el caso de baldíos transformados en microbasurales, terrenos por las infracciones.
Para definir el monto de la sanción se aplicó la ordenanza que establece que “el o los generadores, transportistas, operadores y/o responsables de la gestión de residuos sólidos urbanos, que incumplieren las normas municipales relativas a la generación, disposición inicial, transporte y transferencia, tratamiento, disposición final, entre otros aspectos considerados en la normativa aplicable, serán sancionado con una multa de 200 a 2.000 Unidades Económicas Municipales (UEM)”.
A valores actuales, esto marca un rango de 2,7 millones de pesos a 27 millones. La multa récord se paró más cerca del mínimo que del máximo.
“Adicionalmente, en caso de que el infractor utilice un vehículo para trasladar dichos residuos, se podrá aplicar como sanción accesoria la inhabilitación temporal o el retiro definitivo de la licencia de conducir habilitante para el transporte. Asimismo, si el infractor fuera beneficiario de asistencia municipal por medio de subsidios, beneficios, exenciones o similares, dicha asistencia será retirada”, establece la ordenanza.
En este caso, no aplican estas sanciones complementarias, aunque se dejó establecido que si existe un beneficio, tiene que ser caducado.
En este caso, la Justicia de Faltas determinó una sanción en rebeldía con una multa de 500) UEM, equivalentes a 5.532.000 pesos. Se estableció que el pago debía hacerse efectivo dentro de los cinco días de su notificación. Esto no ocurrió, pero hubo una presentación del supuesto infractor real, exmarido de la mujer dueña del vehículo, quien habría manifestado la intención de pagar. Pidió que se le haga un descuento, pero esto fue denegado por la Justicia de Faltas. Lo que se recaude, como todas las sanciones ambientales, van a un fondo específico para la restauración ecológica de la ciudad.
“Esto reafirma el compromiso con una ciudad más limpia, ordenada y responsable, donde el cumplimiento de las normas no sea opcional sino parte de la convivencia cotidiana. La articulación entre tecnología, control y acción de la Justicia de Faltas marca un punto de inflexión, donde el Centro de Monitoreo Urbano se transforma en protagonista al ofrecer los medios y el conocimiento para detectar estas infracciones: hoy, quien contamina enfrenta consecuencias concretas”, señaló Lucas Carpio, administrador general de la Justicia municipal de Faltas.
“Este avance no solo fortalece la capacidad de sanción, sino que también envía un mensaje claro a toda la comunidad: cuidar el espacio público es una responsabilidad compartida y una condición indispensable para mejorar la calidad de vida de todos los cordobeses. El caso en cuestión marca un hito importante ya que se conformó como la falta de mayor valor al día de la fecha”, enfatizó.
En el video se ve a otra persona, una mujer, con una remera de una empresa de limpieza de Villa Allende, tirando otras bolsas en el mismo lugar. La posible sanción a esta mujer y, eventualmente, a la empresa siguen bajo investigación. Que tenga una remera de una empresa no prueba en forma concluyente que efectivamente sea empleada ni que haya arrojado estos residuos por indicación de un empleador, explicaron fuentes de la Justicia de Faltas.
Fuerte crecimiento en las multas por arrojar residuos
En 2025 se hicieron 714 multas por infracciones ambientales en la ciudad. Esto representa un crecimiento de un 117% en relación con las 329 actas realizadas durante 2024.
En lo que va de este año ya se hicieron 134 actas por este tipo de infracción.
Desde el 1° de enero de 2022 se labraron 1.806 actas por infracciones ambientales.
- Dentro de este número global, la falta de registro como gran generador de residuos sólidos urbanos (RSU) fue la más repetida, con 578 casos.
- Le siguen el depositar residuos en la vía pública, fuera de horario, con 464 infracciones. Y una multa muy parecida, hacerlo en vía pública en forma inadecuada, tuvo 397 actas labradas.
- Arrojar residuos en terrenos baldíos ocupa la posición siguiente, con 265 sanciones. Y el “top five” cierra con usar recipientes para residuos en contravención, con 49 multas.
La falta grave que tuvo el infractor de plaza Rivadavia entra en la categoría de arrojar o depositar residuos en espacios verdes, que en estos cuatro años tuvo 18 casos.