Fátima Silva: “La Justicia de familia es el tercer asesino: levantan a los chicos como paquetes”

La abogada Fátima Silva cuestionó con dureza el accionar judicial en casos de violencia infantil, apuntó contra el sesgo de género en los tribunales y denunció la falta de controles y sanciones dentro del Poder Judicial.

En diálogo con la 99.9, la abogada Fátima Silva volvió a poner en discusión el rol de la Justicia en casos de violencia contra niños y niñas, al analizar un reciente hecho que terminó con la muerte de Ángel, un niño de 4 años. “Lamento que sean estas circunstancias que nos volvamos a encontrar”, expresó al inicio, marcando el tono crítico de su intervención.

Uno de los primeros puntos que abordó fue la exposición mediática de las víctimas: “Las opiniones son contradictorias en eso, porque si el nene hubiera podido sobrevivir a lo que le pasó, está bien, pero como no fue así, a veces mostrarlo… hace que obligue a ver la cadena de responsabilidades de otra manera”.

Silva fue categórica al referirse a las responsabilidades institucionales. “La maestra y la directora ahora van a tener consecuencias”, indicó, en relación a la aplicación de la llamada Ley Lucio. “Hoy obliga a cualquier efector del Estado a denunciar. Si hubieran entendido su responsabilidad y hubieran denunciado correctamente, hoy Ángel estaría entre nosotros. Esto está claro”.

Sin embargo, puso el foco principal en el accionar judicial: “Lo de la justicia de familia es inexplicable… en este caso pasa a ser el tercer asesino, de la misma manera que lo fue en el caso de Lucio”. Y agregó: “Es agotador hablar y hablar y que nadie tome el guante y haga absolutamente nada”.

La letrada también cuestionó lo que definió como un sesgo estructural dentro del sistema: “Hace 20 años que se incorporó la perspectiva de género en la cabeza de quienes intervienen en estos casos, pero no entendieron que no puede pisotear la perspectiva de niñez. Se olvidan de los chicos, los toman como un objeto”.

En ese sentido, apuntó contra peritajes y decisiones que, según su visión, responden a una mirada ideológica previa: “Con mirar la página de la psicóloga que opinó en el expediente alcanzaba. Todo tenía que ver con género… te decía claramente que hubiera pasado lo que hubiera pasado, igual iba a determinar que el nene fuera con la madre”.

Otro de los ejes de su crítica fue la falta de sanciones dentro del Poder Judicial: “Es el único organismo del Estado que no tiene consecuencias. ¿Escuchás algún juez sancionado por esto? No. Entrás ahí adentro y tenés un certificado de impunidad para hacer lo que quieras”.

Silva remarcó que esta situación se arrastra desde hace años: “No se puede autodepurar la Justicia. Hasta que no se jubilan y viene el recambio, no tenés respuesta”. Y añadió: “Nosotros seguimos esperando en la Corte que decidan si van a destituir a una jueza del caso Lucio, y pasaron años”.

Además, advirtió sobre el funcionamiento del sistema penal: “Hoy toman lo que dice la mujer como una verdad revelada. Los fiscales, en lugar de investigar, salen a buscar pruebas para confirmar lo que dijo la denunciante. Es una locura”.

Tras más de tres décadas de ejercicio profesional, Silva reconoció su sorpresa ante la situación actual: “No entiendo por qué facultad pasaron, porque a nosotros nos enseñaron hecho, prueba y certeza. Un fallo tiene que estar fundado, no podés meter opiniones personales”.

Finalmente, describió con crudeza el impacto de las decisiones judiciales en la vida de los niños: “Ese nene tenía su mundo, su casa, sus cosas… y un día un juez decidió levantarlo como un paquete y llevarlo a otro lado donde no conocía nada. Eso es traumático. ¿Es necesario hacer eso con un chico?”.

Y concluyó con una advertencia sobre el futuro: “La Justicia está para resolver conflictos y mejorar la sociedad. No está pasando eso. Si esto sigue así, vamos camino a que la gente reaccione por su cuenta, porque el sistema no está dando respuestas”.