Un amplio paquete de reformas busca paliar el multimillonario déficit en el sistema sanitario alemán. Las reformas incluyen, por ejemplo, la obligatoriedad de una segunda opinión para cirugías costosas.

La ministra de Sanidad de Alemania, Nina Warken, del Partido Demócrata Cristiano (CDU), ha esbozado las principales reformas que el Gobierno alemán planea para el sistema sanitario. «Sencillamente, no podemos gastar más de lo que ingresamos», argumentó Warken en una rueda de prensa en Berlín el martes, 14 de abril de 2026.
El seguro médico en Alemania es obligatorio. El 90 por ciento de la población cotiza al seguro público dependiendo de sus ingresos. Estas aportaciones suponen aproximadamente el 14,5 por ciento de la recaudación, y se reparten a partes iguales entre el empleador y el empleado, más una pequeña prima adicional que depende de la aseguradora.
Las cotizaciones al seguro médico de los alemanes han aumentado una media del 3 por ciento este año, pero los gastos de las aseguradoras públicas ascienden aún más rápidamente.
Sin medidas de ahorro, los fondos públicos de seguro de salud de Alemania se enfrentan a un déficit presupuestario de más de 15.000 millones de euros (17.700 millones de dólares) en 2027. Alemania tiene uno de los sistemas de salud más caros del mundo. En marzo, una comisión de expertos presentó una lista de 66 propuestas de ahorro para ayudar a frenar el aumento descontrolado de los costos. Y la ministra Warken acaba de anunciar ahora una serie de propuestas. Las medidas incluyen:
• Los pacientes deberán pagar entre 7,50 € y 15 € por los medicamentos que se les recetan, en lugar de los 5 € a 10 € actuales.
- Se requerirá una segunda opinión para aprobar cirugías costosas de cadera o rodilla. Esta otra voz debe proceder de médicos que no obtengan ningún beneficio económico con la intervención quirúrgica.
- A partir de 2028, los cónyuges sin ingresos propios, que actualmente cuentan con seguro médico gratuito, deberán pagar una tasa fija del 3,5 por ciento de los ingresos de su pareja. Esa cantidad será menor para las personas con percepciones bajas y medias, e incluye exenciones para quienes cuidan a niños menores de 7 años, padres de niños con discapacidad, cuidadores y pensionistas.
- La homeopatía ya no será cubierta por el seguro médico.
- Aumento de los descuentos obligatorios de la industria farmacéutica para los fondos públicos de seguro médico.
- Nuevos topes para los honorarios de los ejecutivos de seguros médicos, así como a sus gastos administrativos y publicitarios.
- Se eliminarán los pagos extrapresupuestarios a los médicos de familia por algunos servicios como consultas sin cita previa y pacientes derivados.
El partido de Los Verdes criticó el proyecto de ley, calificándolo de «verdadera decepción». «La ministra Warken está trasladando desproporcionadamente la carga de la estabilización (fiscal) a empleados y empleadores, mientras que no se atreve a enfrentarse a los influyentes grupos de presión en materia de gasto», declaró Janosch Dahmen, portavoz de política sanitaria de Los Verdes, a Der Spiegel.
Oliver Blatt, presidente de la Asociación Nacional de Fondos de Seguro de Salud Obligatorios (GKV-Asociación Central), afirmó en un comunicado que «acogía con satisfacción» el anuncio de la ministra de Sanidad: «Actualmente, los fondos del seguro médico obligatorio invierten más de mil millones de euros diarios en la atención de 75 millones de ciudadanos asegurados por este sistema. Es una cantidad considerable y debe ser suficiente. Sin embargo, solo en el último año, los gastos hospitalarios han aumentado casi un 10 por ciento, los honorarios médicos casi un 8 por ciento y los gastos en medicamentos alrededor de un 6 por ciento».
El paquete de reformas no incluye la medida con mayor potencial de ahorro: que los fondos públicos dejen de financiar los costos del seguro médico para los beneficiarios de ayudas sociales, algo que podría ahorrar a las aseguradoras 12.500 millones de euros solo en 2027.
Al parecer, Warken cedió a la presión del ministro de Finanzas, Lars Klingbeil (del partido socialdemócrata SPD), quien amenazó con vetar dicha medida.
Las propuestas de Warken se convertirán ahora en un proyecto de ley, cuya aprobación por el Consejo de Ministros está prevista para finales de abril. Se espera una votación en el Bundestag y el Bundesrat —el órgano legislativo que representa a los 16 estados federados de Alemania— antes del receso de verano.