El secretario general de Capitanes de Pesca, Jorge Frías, destacó la firma de convenios con las cámaras empresarias y planteó la necesidad de agregar valor a la producción argentina, con una mirada integral que involucre a todo el Estado.

Desde Barcelona, en el marco de una de las ferias más importantes de la industria pesquera a nivel mundial, Jorge Frías confirmó la firma de acuerdos clave para el sector y analizó el presente y los desafíos de la actividad en la Argentina. “Con CAPIP renovamos un convenio colectivo hasta 2030. Lo que nos permite tener esa relación directa con las cámaras y con las empresas”, explicó, detallando que también alcanzaron un entendimiento con CAPECA, aunque “con particularidades diferentes”, especialmente en lo referido al langostino y su coyuntura.
El dirigente subrayó que este tipo de acuerdos de largo plazo son posibles “porque primero se basa en el entendimiento de todas las partes, en comprender la realidad de esta industria”, y remarcó la importancia de observar el contexto internacional: “Estoy en la feria más importante de la industria a nivel mundial, con países de todo el mundo que procesan productos del mar de manera innumerable. Cuando venís a estos lugares te das cuenta que somos pequeños y que tenemos mucho que aprender todavía”.
En ese sentido, planteó que el gran desafío para el país es dejar de ser únicamente exportador de materia prima: “Argentina es un país productor, pero debemos enfocar más la energía en no solamente ser un país productor de materia prima. Cuando ves todas las variables de productos preparados, terminados, listos para consumir, te das cuenta de todo lo que falta”. Y ejemplificó: “Antes Argentina exporta langostino en cajas de dos kilos, y acá ves porciones listas para consumir, condimentadas, pensadas para la inmediatez del mundo actual”.
Frías también advirtió sobre la necesidad de una mayor presencia estatal en la promoción internacional: “No veo más que a los funcionarios del área acá, que hacen lo posible, pero cuando ves que otros países juegan con todo en este escenario, con la difusión de lo que producen y del país propio, nos damos cuenta que falta mucho”. Incluso apeló a una comparación simbólica: “La pesca debe ser como el tango, hay que exportarla. Y sin embargo no vemos ese tipo de estrategias en nuestros stands”.
El dirigente insistió en que el desarrollo del sector requiere una mirada integral: “Si solamente vamos a hablar entre empresarios pesqueros, pescadores y funcionarios de la cartera, y no se involucra al resto del gobierno, vamos a quedar siempre postergados”. Y añadió: “Es una pena, porque es un negocio con muchísimo potencial”.
En paralelo, consideró fundamental avanzar en una política de consumo interno y educación alimentaria: “Tomar la industria pesquera como una política de Estado, desde la alimentación, la educación. Alimentarse con productos del mar, alternando con la carne. Se trata de eso”. En esa línea, recordó que “los pescados y mariscos hoy se exportan en el 95%, o sea que hay márgenes para ir corrigiendo paulatinamente, pero muy cómodos”.
Finalmente, Frías puso el foco en la necesidad de evitar conflictos prolongados que afecten la producción: “No podemos estar en una guerra permanente con el sector empresario. Estamos en un mundo convulsionado y la actividad depende de muchas variables, como el combustible”. Y fue contundente al analizar las medidas de fuerza: “Cualquier lucha por obtener un beneficio económico que me tenga un mes parado, ya perdí cualquier rentabilidad posible. Si no se resuelve antes de que inicie la temporada, hay que bajar las banderas, salir a producir y buscar otro momento para dar otra batalla”.