Juan Villegas: “Sentí que el testimonio de las víctimas de la guerrilla no estaba contado en el cine argentino”

El director del documental “No matar”, Juan Villegas, explicó que su película busca visibilizar historias poco abordadas y aportar una mirada reflexiva sobre la violencia política de los años 70.

El director del documental No matar, Juan Villegas, contó que el origen de su obra surgió de una ausencia que detectó en el cine argentino: la falta de relatos sobre las víctimas civiles de la guerrilla y una mirada autocrítica sobre la violencia política de los años 70.

“Sentí algo muy simple: el testimonio de familiares de víctimas de acciones de la guerrilla no estaba contado en el cine argentino, ni en ficciones ni en documentales”, explicó. A eso sumó otro elemento: “También faltaba una mirada autocrítica, reflexiva, de revisión de lo hecho por parte de gente que participó en la guerrilla”.

Villegas, que desde hace años se interesa por la historia y la política argentina, señaló que esos debates sí existían en otros ámbitos: “Desde la sociología, la historia, incluso desde la propia izquierda, se viene haciendo una revisión crítica desde hace muchísimo tiempo. Pero en el cine eso estaba ausente”.

Frente a ese vacío, tomó la decisión de avanzar: “Dije, bueno, esta película la tengo que hacer yo. Ese fue el motor”.

El realizador aclaró que su intención nunca fue inscribir la película en una lógica partidaria: “Quería sacarlo de una coyuntura política y simplemente contarlo. Tiene contenido político, pero no quería una utilización de esos testimonios con un fin político”.

En ese marco, diferenció su trabajo de otras producciones institucionales: “Mi película se plantea como una forma de reforzar el consenso democrático que construimos en los primeros años de la democracia: la condena al terrorismo de Estado, el rechazo a la violencia política y la defensa del orden democrático”.

También se refirió a las críticas recibidas por el momento de estreno: “Me preguntan por qué justo ahora. Y la respuesta es simple: porque fue hoy. Porque sentí que había investigado lo suficiente y era el momento de hacerla”.

Uno de los aspectos centrales del documental es el foco en víctimas civiles, una decisión deliberada: “Descubrí que eran muchos más casos de los que yo mismo pensaba. Y elegí centrarme en civiles porque esas muertes eran incluso menos conocidas que las de militares o policías”.

El proceso de trabajo, reconoció, fue impactante: “Fue muy fuerte conectarme con ellos. Sentí un dolor que todavía no había sanado del todo, pero también una necesidad de hablar y un agradecimiento por poder contar sus historias”.

En ese sentido, destacó el valor terapéutico del relato: “Uno de los capítulos se llama ‘Hablar para sanar’. Muchos de los protagonistas sienten la necesidad de seguir contando lo que les pasó porque les hace bien”.

Villegas también señaló que muchas de estas historias fueron invisibilizadas, incluso por distintos actores: “En muchos casos eran gerentes de empresas multinacionales que fueron asesinados por representar a esas compañías, y las propias empresas los abandonaron en términos de memoria”.

Además, observó que ni siquiera durante la dictadura estas víctimas tuvieron el mismo reconocimiento que otros casos: “Se hacían grandes homenajes a miembros de fuerzas de seguridad, pero las víctimas civiles estaban bastante ignoradas”.

Finalmente, el director subrayó que su intención no es cerrar el debate sino aportar una pieza más: “Posiblemente no cierre nada, porque es un tema complejo. Pero contribuye a poner estos hechos sobre la mesa”.

El documental tuvo su estreno en el BAFICI y, según adelantó Villegas, se espera que próximamente pueda verse tanto en salas de cine como en plataformas digitales.