Gabriel Pistochi relató en la 99.9 la indignación y el dolor que sintió al descubrir manejando a Christian Crocetti, condenado por el choque ocurrido en 2015 en Monte Hermoso donde murieron su padre y la pareja de éste. El hombre tiene una inhabilitación vigente para conducir hasta 2028.

Once años después de una tragedia que destrozó a toda una familia, el dolor volvió a aparecer con la misma fuerza. Gabriel Pistochi, hijo de una de las víctimas fatales del siniestro vial ocurrido en Monte Hermoso en 2015, filmó días atrás a Christian Crocetti —el conductor condenado por aquella tragedia— manejando un vehículo pese a tener una inhabilitación judicial vigente hasta octubre de 2028. El hecho quedó registrado y ya fue presentado ante la Justicia.
La historia se remonta al 30 de enero de 2015, cuando en el kilómetro 18 de la Ruta 78 una camioneta conducida por Crocetti, que circulaba a alta velocidad, cruzó de carril e impactó contra varios vehículos. En el acto murieron Luis Pistochi y Carmen Martínez, mientras otros integrantes de la familia sufrieron heridas gravísimas. En 2018, la Justicia condenó a Crocetti a tres años de prisión en suspenso y diez años de inhabilitación para conducir.
En diálogo con la 99.9, Gabriel recordó el largo recorrido judicial y el sufrimiento acumulado durante más de una década: “El juicio se realizó hasta 2018 y le dieron tres años en suspenso y diez años de inhabilitación para conducir. La inhabilitación es hasta el 3 de octubre de 2028. En estos once años tuvimos que pasar absolutamente de todo”.
La tragedia dejó secuelas irreversibles. “Mi hija lleva ya 16 cirugías, 16 entradas a quirófano porque me la entregaron directamente destruida”, relató. También recordó las heridas sufridas por su hermana y su sobrino: “Los tres están vivos prácticamente de milagro”.
Sobre el accidente, explicó que la violencia del impacto fue extrema: “Chocó a tres vehículos, todos del lado contrario. El primero logró esquivarlo, pero el segundo fue el de mi papá, prácticamente lo agarró de lleno. La camioneta voló entre veinte y treinta metros”. Incluso otro conductor involucrado declaró que “vio pasar por arriba la camioneta” de su padre. Los peritos concluyeron que Crocetti circulaba “a alta velocidad”.
Sin embargo, para la familia la condena nunca estuvo a la altura. “Para nosotros fue una tomada de pelo. El fiscal y la jueza no estuvieron a la altura de las circunstancias con todo lo que había pasado y todas las pruebas que pusimos”, sostuvo Gabriel.
El episodio que volvió a exponer la situación ocurrió el último fin de semana en un shopping de Bahía Blanca. Allí, Gabriel y su esposa reconocieron a Crocetti. “Mi señora me dice: ‘Mirá, ahí van los asesinos’. Para evitar problemas nos fuimos, pero después pensé: vamos a ver qué hacen”. Nunca imaginó lo que ocurriría segundos después.
“Jamás pensé que lo iba a ver subir a un auto y salir manejando. Gracias a Dios alcancé a grabarlo. Lo paré y le pregunté si tenía carnet, si podía manejar, y agarró el auto y salió raudamente”, recordó.
La filmación fue presentada ante la Fiscalía Nº7 a cargo de Marina Lara. “Estamos esperando que actúe la Justicia. Este tipo tiene que estar preso, no puede andar haciendo lo que quiera mientras nosotros seguimos pasando por todo esto”, expresó.
La herida, admite, nunca cerró. “La verdadera condena la tienen las víctimas. Tenés que ver y ver y otra vez que no pasa nada. Te siguen pisoteando y te siguen chocando. Ese es el problema”, concluyó.