Claudio Vigne, secretario general de la Asociación de Docentes de la Provincia de Buenos Aires, justificó el paro convocado para este miércoles y lanzó duras críticas contra la política educativa provincial. Habló de salarios por debajo de la línea de indigencia, deterioro estructural del sistema y acusó a los gremios tradicionales de ser “una correa de transmisión” del gobierno.

La crisis educativa en la provincia de Buenos Aires sumó un nuevo capítulo con la convocatoria a un paro y las fuertes declaraciones del secretario general de la Asociación de Docentes de la Provincia de Buenos Aires, Claudio Vigne, quien en diálogo con la 99.9 habló directamente de “emergencia salarial” y denunció que existe “hambre en la docencia nacional y bonaerense”.
El dirigente explicó que la medida de fuerza surge de una situación que calificó como “realmente grave” y responsabilizó directamente a la administración bonaerense: “Se supone que el gobierno de la Provincia de Buenos Aires tiene una retórica donde critica al gobierno nacional y dice ser algo diferente, pero lamentablemente la política económica del gobierno de Axel Kicillof es realmente de hambre para el conjunto de los empleados estatales”.
Vigne apuntó especialmente contra el nivel de los salarios docentes y sostuvo que el panorama actual constituye “una ofensa” para quienes trabajan en las aulas. “Un salario básico de 326 mil pesos para quienes forman a la ciudadanía bonaerense parece muy poca plata. Es muy poca plata y ya parece una ofensa para quienes tenemos la tarea de enseñar”, afirmó.
Según detalló, la situación salarial afecta de manera directa la vida cotidiana de los trabajadores de la educación. “No se puede vivir con salarios de un profesor que recién inicia y cobra 556 mil pesos. No llega a la línea de indigencia”, aseguró. También indicó que “una maestra de grado o de inicial está en 850 mil pesos, apenas superando la línea de indigencia”, mientras recordó que “una familia necesita alrededor de 2 millones 800 mil pesos”.
Para el dirigente, el problema no pasa por la falta de recursos: “Estamos hablando de una provincia que tiene recursos, no de una provincia pobre”. En ese sentido afirmó que, según datos oficiales, “desde marzo de 2020 la Provincia recauda mes a mes cada vez más”, y cuestionó el destino de esos fondos: “Acá hay dinero. El problema es hacia dónde y cómo se distribuyen los recursos”.
Vigne señaló además que la problemática educativa no puede separarse del deterioro general de otros servicios estatales. “Lo que pasa con nuestra salud en IOMA es muy parecido. Parece haber una política general de vaciamiento de las obligaciones del Estado”, remarcó.
Pero uno de los puntos más duros de la entrevista fue su análisis sobre el estado del sistema educativo. “No hay una valoración real de lo que significa el trabajo docente cotidiano”, indicó y vinculó el deterioro educativo con decisiones políticas acumuladas durante décadas.
“Los resultados de las distintas evaluaciones muestran que la situación de la enseñanza empeora. Pero no es culpa de la docencia, es culpa de las políticas educativas que abandonaron incluso la alfabetización más mínima”, señaló.
En esa línea cuestionó los mecanismos de promoción escolar: “Hoy podés recorrer la educación inicial, primaria y secundaria sin adquirir lectura, escritura o las cuatro operaciones básicas y promocionar igual”.
Luego amplió la crítica histórica: “Desde la vuelta a la democracia, con Armendáriz, Solá, Scioli, Vidal y ahora Kicillof, se propuso una escuela pública que se transformó en una gran guardería social”.
El sindicalista también cuestionó el papel de los gremios tradicionales del sector y los responsabilizó por acompañar las políticas oficiales: “Ha causado muchísima decepción el rol que juega el Frente Gremial”. Y fue todavía más directo: “SUTEBA, FEB, UDOCBA, UDA y SADOP acompañan la política de destrucción del sistema educativo a cambio de cargos en el gobierno provincial”.
“Son una correa de transmisión”, resumió.
Vigne defendió la necesidad de sindicatos independientes: “Uno puede tener su corazón político donde quiera, pero el sindicato no es lo mismo que un partido político ni que un gobierno”.
Sobre el vínculo con Axel Kicillof, afirmó que intentaron abrir canales de diálogo: “Le hemos pedido varias entrevistas al gobernador”. Incluso evitó inicialmente responsabilizarlo directamente: “No queremos pensar mal; creemos que está muy mal asesorado y rodeado por personas que no le dicen lo que realmente pasa en la calle”.
Como muestra de la situación, recordó una reciente protesta: “La semana pasada hicimos una olla popular frente a la Gobernación para demostrar lo que está pasando”.
Finalmente advirtió que el conflicto podría profundizarse: “Esto se tiene que detener de alguna manera. Si no hay respuestas, vamos a incrementar el plan de lucha”.
Y concluyó con una definición contundente sobre el escenario actual: “Hoy hay hambre en la docencia. Nos hemos endeudado y nadie se hace cargo. Hay unos pocos que se siguen enriqueciendo”.