El abogado analizó en la 99.9 el alcance económico de las causas por corrupción ligadas al kirchnerismo y advirtió sobre el miedo que atraviesan testigos y arrepentidos en la causa Cuadernos. “No hay que creer que el kirchnerismo está derrotado: tiene brazos muy largos”, aseguró.

El abogado Jorge Vitale volvió a plantear una mirada extremadamente crítica sobre las causas de corrupción vinculadas a los gobiernos kirchneristas y aseguró que aún hoy resulta imposible calcular con precisión el volumen total de recursos públicos desviados. En diálogo con la 99.9, señaló que las cifras “son tan grandes que a veces ya ni se pueden contar” y sostuvo que el país atraviesa las consecuencias de un proceso que, según su análisis, comenzó hace más de dos décadas.
“Vos hablás de Sueños Compartidos, de Milagro Sala, de Emerenciano Sena, pero los números son tan grandes que ya ni se pueden contar”, indicó. Luego ejemplificó con algunos expedientes emblemáticos: “Nada más en el tema Sueños Compartidos fueron 1.200 millones de pesos y además se le dieron 50 millones de dólares al principio. Después, cuando se estatizó, el Estado tuvo que absorber deudas por casi 600 mil millones de pesos”.
Para Vitale, el problema central es que la dimensión alcanzada por la corrupción rompió todos los parámetros históricos. “Nunca se había dado en la historia de nuestro país que la corrupción haya llegado a tal nivel”, aseguró. Incluso recordó su experiencia política y profesional previa: “Yo pensé que en 1996 había visto lo peor, en la época de Menem y Grosso, cuando me tocó hacer denuncias. Pero ahí eran porcentajes. Acá cambiaron los porcentajes por empresas enteras y además muchas veces ni siquiera hicieron las tareas que tenían que hacer”.
El abogado recordó distintos episodios que, a su entender, muestran el mecanismo. “En petróleo, por ejemplo, la empresa Epsur, donde fue cliente mío Horacio Quiroga, recibió más de mil millones de dólares y no hicieron una sola perforación. Nada, absolutamente nada”, afirmó.
También mencionó el caso de la tarjeta SUBE: “Cuando el control estaba a través de una offshore holandesa, integrada por hijos de Julio De Vido, en un año se llevaron el 15% de toda la recaudación”.
Para Vitale, intentar consolidar una cifra definitiva es prácticamente imposible: “Yo traté de hacerlo en algún momento, pero me perdí. Lo único que uno puede hacer es ir contando hecho por hecho cómo se fue produciendo”.
Sin embargo, una parte importante de la entrevista estuvo centrada en el clima que rodea actualmente a la causa Cuadernos y la situación de testigos y arrepentidos.
“Me está llamando mucha gente por el tema de los cuadernos. Y siempre digo lo mismo: no hay que confundirse pensando que el kirchnerismo está derrotado. Tiene brazos muy largos, tiene muchos diputados, muchos senadores, infinidad de jueces y fiscales y además tiene muchos sicarios”, lanzó.
Vitale sostuvo que existe un fuerte temor entre quienes deben declarar: “Si vieras el miedo que están teniendo los testigos. Hay personas que me han contado cosas alarmantes y que iban a ampliar en la causa, pero ninguno quiere venir a declarar”.
Incluso recordó advertencias que había realizado años atrás: “Cuando asumió Alberto Fernández dije una sola cosa: cuiden a los arrepentidos y cuiden a los testigos”.
Según explicó, muchos de quienes deben comparecer tuvieron vínculos directos con el sistema investigado: “Todos los que tienen que declarar ahora formaron parte o se enriquecieron también en parte con esto. Tienen contactos directos y eso genera una situación muy delicada”.
Mencionó especialmente algunos casos: “Manzanares, el contador, está tiritando. Clarence, uno de los financistas junto con Duclerc, está escondido entre Montevideo y el sur con miedo. Y Clarence es un hombre con dinero, con empresas, con poder económico. Si él mismo no puede protegerse, imaginemos los demás”.
También recordó la muerte de Leonardo Duclerc: “Lo mataron un jueves. El martes había ido a hacer una denuncia ante la UIF y el viernes iba a ratificarla”.
El abogado además cuestionó el desarrollo de las audiencias judiciales y sostuvo que existe un trato desigual en los interrogatorios. “He estado en infinidad de tribunales orales. Cuando un abogado hace preguntas sugestivas enseguida lo frenan. Acá preguntan lo que quieren y nadie los para”, afirmó.
Sobre el cierre, Vitale insistió en que el problema excede una cuestión económica y tiene consecuencias sociales profundas: “La corrupción trae pobreza, desocupación, falta de desarrollo y falta de crecimiento”.
Y dejó una última definición sobre el origen del problema: “El primer valor que hay que rescatar nuevamente es distinguir entre el bien y el mal. Porque vos podés cambiar la Constitución o las leyes, pero si ponés funcionarios con la misma mentalidad, pasa lo que pasó: se enriquecían a los seis o siete meses”.