El ex secretario de Educación de General Pueyrredón, Luis Distefano, cuestionó con dureza el estado del sistema educativo bonaerense y aseguró que existe “un plan sistemático” de deterioro. Criticó la formación docente, el régimen académico y la ausencia de controles reales sobre el desempeño de los maestros.

El ex secretario de Educación de General Pueyrredón, Luis Distefano, analizó en la 99.9 la crisis educativa que atraviesa la provincia de Buenos Aires y aseguró que los problemas detectados en los institutos de formación docente de la Ciudad de Buenos Aires son todavía más graves en territorio bonaerense.
La reflexión surgió a partir de un informe que reveló que tres de cada diez aspirantes a institutos de formación docente en CABA no lograron aprobar evaluaciones de comprensión lectora. “Si tres de cada diez no aprobaron el examen de comprensión lectora en Capital Federal, sin lugar a dudas en la provincia de Buenos Aires estamos mucho peor”, afirmó.
Distefano vinculó esta situación con un deterioro cultural más amplio y mencionó incluso la pérdida del hábito de consumir contenidos en idioma original con subtítulos. “Los chicos tienden a los doblajes, incluso en la televisión y las películas. Es muy fuerte y absolutamente real”, sostuvo.
A partir de allí, desarrolló una fuerte crítica al sistema de formación docente argentino y particularmente al bonaerense. “El sistema educativo argentino que supo sacar premios Nobel tenía docentes que se formaban después de la primaria. Las maestras normales nacionales o los bachilleres pedagógicos tenían una preparación equivalente al actual secundario”, recordó.
Según explicó, posteriormente la formación docente pasó a realizarse en institutos terciarios con carreras de dos años y medio “donde el fuerte era lo disciplinar”. “Las maestras aprendían cómo alfabetizar, aprendían biología, lenguaje, matemática, y el último cuatrimestre hacían prácticas docentes obligatorias durante meses dentro de las escuelas”, señaló.
Para Distefano, las reformas posteriores empeoraron la situación. “Luego de estos 30 años de decadencia educativa, la formación pasó a cuatro años entendiendo que más tiempo implicaba mejor preparación. Y estamos mucho peor”, remarcó.
En ese sentido, advirtió que actualmente “los docentes egresan sin saber los contenidos mínimos que tienen que enseñar”. Y agregó: “El fuerte hoy es el adoctrinamiento y la política, no lo disciplinar”.
También cuestionó severamente el sistema de prácticas profesionales. “Las prácticas son un desastre, no existen. Ya no hay un cuatrimestre completo frente al aula como antes; hoy son algunas visitas, observaciones y eventualmente alguna práctica aislada”, indicó.
El ex funcionario sostuvo además que el sistema educativo tampoco realiza un seguimiento serio de los docentes una vez que ingresan a trabajar. “El Estatuto del Docente prevé evaluaciones anuales, pero en las últimas décadas se instaló como un derecho tener nota 10”, afirmó.
“Hoy el 99% de los docentes de la provincia tiene 10 todos los años de su carrera. Fui director del Tribunal de Clasificación de la provincia y esto es así”, aseguró. Según explicó, bajar una calificación implica una compleja carga administrativa para los directivos y conflictos gremiales permanentes. “Se toma como un derecho adquirido”, lamentó.
Distefano definió este escenario como “un plan sistemático” de deterioro educativo. “Duele que esto no esté en agenda y duele que toda la política, sin importar el espacio, haya sido parte de este deterioro durante 30 años”, expresó.
En esa línea, apuntó contra las reformas impulsadas desde fines de los años 80 y especialmente contra el actual régimen académico de la secundaria bonaerense. “Todos sabemos que el régimen académico detonó la secundaria. Y esto fue aprobado por el kirchnerismo, el PRO y la UCR. En estas cosas no hay grieta”, lanzó.
Para el ex secretario de Educación, las reformas parten de diagnósticos alejados de la realidad escolar. “Creen que los chicos no pueden estar dos horas escuchando a un profesor, pero eso ya no pasa hace 20 años. Hoy un docente no puede hablar más de cinco o diez minutos seguidos en un aula en silencio”, describió.
Además, sostuvo que los docentes con experiencia están abandonando el sistema. “Los buenos docentes se están jubilando ni bien pueden porque no toleran más la falta de respeto y el desgaste”, afirmó. Eso, explicó, provoca que los nuevos maestros no tengan referentes formativos dentro de las escuelas.
“Ya no tenés docentes experimentados que puedan acompañar a los más jóvenes. Se están yendo todos”, insistió.
Distefano también recordó el nivel de exigencia académica de décadas anteriores. “Cuando yo estaba en cuarto o quinto grado estudiábamos con manuales que hoy serían impensados incluso para la secundaria”, señaló.
“Hoy los chicos para un examen leen una hoja y media. Después llegan a la universidad, fracasan en el primer parcial y abandonan”, advirtió.
Finalmente, aseguró que sin una reforma profunda no habrá salida posible. “Si no tomamos conciencia real de esto y retomamos muchas de las prácticas del pasado, no tenemos vuelta como sociedad”, concluyó.