Bruno Zanuttini: “Logramos salvarle la vida a un paciente crítico sin necesidad de abrirle el pecho”

El cirujano cardiovascular Bruno Zanuttini destacó el exitoso procedimiento realizado en el Hospital Interzonal General de Agudos de Mar del Plata mediante una técnica de reemplazo valvular aórtico percutáneo (TAVI). El paciente, de 64 años, llegó en estado crítico y recibió el alta apenas 48 horas después de la intervención.

La medicina pública marplatense dio un paso importante en materia de alta complejidad cardiovascular con la realización exitosa de un procedimiento TAVI (reemplazo valvular aórtico percutáneo) en el Hospital Interzonal General de Agudos. El encargado de explicar los alcances de esta intervención fue el cirujano cardiovascular Dr. Bruno Zanuttini, quien resaltó que se trató de una alternativa que permitió salvar la vida de un paciente que no estaba en condiciones de afrontar una cirugía convencional.

“Era un paciente de 64 años que ya llevaba mucho tiempo con su patología valvular y llegó en un estado bastante crítico”, explicó. La válvula aórtica, detalló, “es la principal válvula del corazón y, a medida que pasan los años, en algunos pacientes se va deteriorando cada vez más, se va cerrando y eso hace que el corazón tenga que hacer cada vez más fuerza para enviar sangre a todo el organismo”.

Ese deterioro genera síntomas progresivos como “cada vez más cansancio, dolor de pecho y falta de aire”. En este caso, la situación había llegado a un punto extremo. “El paciente ni siquiera podía salir de unidad coronaria, no se le podían quitar las medicaciones que tenía para sostener ese corazón y claramente no iba a resistir una cirugía convencional como la que hacemos habitualmente”, señaló.

Frente a ese panorama, se convocó a un equipo multidisciplinario integrado por profesionales de cirugía cardiovascular, cardiología y hemodinamia. “Se hace una reunión, un heart team, donde convenimos que lo mejor para el paciente iba a ser implantar este tipo de válvulas”, explicó Zanuttini.

La técnica TAVI consiste en implantar una válvula mediante catéteres, sin necesidad de abrir el tórax. Aunque se trata de una tecnología desarrollada hace aproximadamente dos décadas, su expansión en Argentina se produjo en los últimos cinco años. “Es un procedimiento que ya en el medio privado lo hemos estado haciendo, pero nos faltaba el último empujoncito para poder hacerlo en la parte pública, en nuestro querido Hospital Regional”, indicó.

El resultado fue más que satisfactorio. “Por suerte lo pudimos hacer y el paciente anduvo muy, muy bien. Tal es así que a las 48 horas se fue de alta, ya vino a los controles y está muy bien, así que tuvo un final feliz”, destacó.

Para Zanuttini, estos avances reflejan una transformación que viene atravesando la medicina moderna. “Cada vez se va sumando más tecnología y cada vez hay más procedimientos que hacen que el tiempo de internación sea cada vez más breve”, afirmó.

En ese sentido, destacó especialmente el equipamiento con el que cuenta actualmente el hospital público marplatense. “Tenemos una sala de hemodinamia que no tiene nada que envidiarle a las salas de grandes centros nacionales, e incluso de centros internacionales que he tenido la oportunidad de conocer”, sostuvo.

Uno de los elementos clave es el angiógrafo digital, una herramienta fundamental para múltiples especialidades médicas. “Es un sistema de imágenes que nos permite ver todas las arterias del organismo, ya sean coronarias, abdominales o cerebrales”, explicó. Gracias a la calidad del equipamiento, agregó, se podrán incorporar nuevas prácticas médicas que hasta ahora no se realizaban en la ciudad.

“Han convocado a un colega que hace neurointervencionismo, lo que nos va a permitir abordar patologías que directamente no se hacían”, indicó. Entre ellas mencionó aneurismas, hemorragias cerebrales, derivaciones complejas e incluso procedimientos vinculados al tratamiento del Parkinson.

El especialista también remarcó el valor estratégico del sistema público de salud. “Pacientes con prepagas que sufren un accidente, una muerte súbita o cualquier situación en la vía pública terminan primero en el hospital. Ninguno de nosotros está exento de necesitarlo”, afirmó.

Y fue aún más contundente respecto al rol del Hospital Interzonal. “Para la atención inicial, el hospital es el mejor lugar de atención en la ciudad de Mar del Plata”, aseguró.

Zanuttini, que acaba de cumplir 42 años y lleva más de 17 dentro de los quirófanos cardiovasculares, recordó que su primera cirugía cardíaca fue el 26 de mayo de 2009. Desde entonces, sostiene que eligió la cirugía porque representa “un paso más adelante de cualquier especialidad clínica, donde uno tiene que poner las manos en movimiento para resolver el problema que tanto aqueja al paciente”.

En el caso que acaba de protagonizar junto a su equipo, esas manos y la incorporación de tecnología de última generación permitieron cambiar el destino de un paciente que llegó al hospital en una situación límite y que, apenas dos días después, pudo regresar a su casa.