Mabel Cámara: “El sistema educativo sigue en pie porque hay una cantidad incontable de personas que le ponen el cuerpo todos los días”

La directora de la Escuela Secundaria Nº54, Mabel Cámara, advirtió sobre el crecimiento de la violencia escolar, la pérdida de autoridad dentro de las instituciones y la falta de herramientas para intervenir en situaciones complejas. Además, pidió que el Concejo Deliberante avance con distintos proyectos que buscan mejorar la convivencia y la seguridad en las escuelas.

La directora de la Escuela Secundaria Nº54 de Mar del Plata, Mabel Cámara, volvió a manifestar su preocupación por el incremento de los episodios de violencia en el ámbito educativo y reclamó avanzar con una serie de proyectos que buscan fortalecer la convivencia y la seguridad escolar. En diálogo con la 99.9, sostuvo que los hechos que llegan a los medios son apenas una parte de una problemática cotidiana que atraviesa a las instituciones educativas.

“Estos casos que trascienden son por ahí los más fuertes o los que llegan a los medios, pero usted bien sabe que constantemente vivimos este tipo de situaciones”, afirmó, al referirse tanto al caso del docente agredido en Tandil como a otros conflictos registrados en establecimientos educativos.

Según explicó, las escuelas realizan las intervenciones previstas por la normativa vigente, pero muchas veces no logran revertir situaciones que terminan escalando. “No es que no se interviene. Se interviene, se hace todo lo que hay que hacer, pero ante la falta de herramientas o el impedimento que tenemos para actuar, terminan escalando hasta lugares que no deberían”, señaló.

Para Cámara, existe una sensación creciente de desprotección dentro del sistema educativo. “A la indefensión que venía desde los sistemas internos del sistema educativo se suma esto que se siente como un precedente que continúa vaciándonos de autoridad y desautorizando toda medida que podamos tomar para resguardo y protección de los integrantes de la comunidad”, indicó.

La directora remarcó que las escuelas trabajan permanentemente para resolver los conflictos de manera pacífica, pero advirtió que no siempre existe disposición para modificar determinadas conductas. “Nosotros estamos trabajando incansablemente para intervenir desde todas las formas posibles y resolver los conflictos de manera pacífica. Pero no siempre del otro lado hay alguien dispuesto a escuchar o dispuesto a revertir la situación”, afirmó.

En ese contexto, describió un escenario de fuerte desgaste emocional entre docentes y directivos. “La verdad es que el clima general en las escuelas hoy es muy tenso. Uno lo puede ver en la cara de las personas, que están agotadas, que cada vez hay más gente con licencia o que decide abandonar la educación. Sentimos una presión constante, como si estuviéramos todos dentro de una olla a presión”, expresó.

A pesar de ese panorama, destacó el compromiso de quienes continúan sosteniendo el sistema educativo. “Los que trabajamos amamos la educación, porque si no, no estaríamos haciendo esto. Pero hoy me pregunto cuántos docentes se despiertan con la alegría de ir a dar clase. El agotamiento, la frustración y el desasosiego se evidencian en los rostros. El sistema educativo sigue en pie porque todos los días hay una cantidad incontable de personas que le ponen el cuerpo y siguen apostando a la educación”, sostuvo.

Al referirse al caso del profesor agredido en Tandil, consideró que se trata de una situación que refleja una realidad mucho más amplia. “No necesito muchos datos para darme cuenta de que estamos hablando siempre de lo mismo. Es un caso más que se suma al de tantos otros docentes, directivos o auxiliares que tienen que soportar el maltrato y la violencia, incluso física, y que tienen que defenderse solos porque el sistema educativo no les provee ayuda y los deja arreglarse como pueden”, lamentó.

En ese sentido, recordó que uno de los puntos centrales de su propuesta es la asistencia legal para los trabajadores de la educación. “Escuchaba que el profesor estaba juntando fondos para pagar un abogado. Eso es justamente parte de lo que yo planteaba con el patrocinio legal”, explicó.

Cámara también cuestionó que, mientras se discuten derechos y garantías, el proceso pedagógico continúe siendo afectado por situaciones de violencia. “Seguimos sin la posibilidad de tomar medidas para tener una escuela segura en la que los estudiantes puedan estudiar en paz. El proceso de enseñanza y aprendizaje sigue siendo violentado. El derecho a la educación de los estudiantes termina siendo vulnerado con la excusa de proteger el derecho a la educación de otros estudiantes”, señaló.

Para la directora, la pérdida de autoridad es uno de los problemas más profundos que enfrenta hoy la escuela. Como ejemplo, relató una experiencia personal: “Una vez intervine para ayudar a una docente y un estudiante me dijo: ‘Vos decí lo que quieras, que yo después voy a decidir lo que voy a hacer’. Eso es una muestra muy clara de lo que hay en el ideario de muchos jóvenes hoy en día”.

Respecto de los proyectos presentados en el Concejo Deliberante, indicó que existen varias iniciativas que podrían complementarse para abordar integralmente la problemática. Mencionó el proyecto de la concejal Eva Ayala, vinculado a corredores seguros y prevención de hechos de violencia en los alrededores de las escuelas; el de Mariana Cuesta, enfocado en la utilización de dispositivos tecnológicos y su impacto en la convivencia y el aprendizaje; el de Vilma Baragiola, que propone la creación de un área municipal específica para asistir a las escuelas ante situaciones complejas; y el de Liliana Piccolo, orientado a establecer responsabilidades para los adultos que no colaboran ante conflictos protagonizados por menores.

Sobre el uso de la tecnología, aclaró que no se trata de una postura contraria a las herramientas digitales. “No estamos diciendo que la tecnología es mala. La utilización de la tecnología es buena cuando se usa de manera positiva y consciente. Lo que tenemos que hacer es enseñarles a nuestros estudiantes cuándo sí, cuándo no y cómo usarla correctamente”, remarcó.

Finalmente, destacó que todas las iniciativas fueron impulsadas desde espacios políticos diferentes y consideró que eso demuestra la magnitud del problema. “Esta problemática trasciende las barreras individuales porque nos atraviesa a todos. Los cinco proyectos se complementan perfectamente y aportan desde distintas perspectivas. Algunos trabajan desde adentro de la escuela, otros desde afuera, pero todos apuntan a comenzar a construir una solución”, afirmó.

Y concluyó con un llamado urgente a la acción: “Hay que dejar de lado cualquier interés particular y unirnos. Todo puede ser debatido y mejorado, pero lo que no puede pasar es que estos proyectos queden en un cajón. Tenemos que movernos de manera consciente, responsable, pero también ágil, porque las cosas que suceden son cada vez más graves y necesitamos empezar a cambiar esta realidad”.