Fernando Berlingeri: “Ya he visto al abuelo, al hijo y al nieto delinquir: hay familias enteras atravesadas por el delito”

El fiscal Fernando Berlingeri destacó la importancia de las fiscalías especializadas para unificar investigaciones y lograr condenas más contundentes. Al referirse a un delincuente condenado a siete años y seis meses de prisión por una serie de robos a comercios, advirtió sobre la reincidencia, las dificultades de reinserción y la existencia de generaciones completas vinculadas al delito.

La reciente condena a siete años y seis meses de prisión para un delincuente responsable de múltiples robos a comercios en Mar del Plata puso en evidencia una herramienta que, según el fiscal Fernando Berlingeri, ha resultado clave para mejorar la investigación criminal: la especialización de las fiscalías.

En diálogo con la 99.9, explicó que la fiscalía que conduce tiene competencia específica en robos calificados a comercios, lo que permite concentrar información, pruebas y registros de distintos hechos que anteriormente quedaban dispersos entre fiscalías de turno. “Esa especialización nos permite tener acceso a concentrar todos los hechos graves en los que son víctimas los comerciantes y tener acceso a todos los videos y a todas las pruebas”, señaló.

En este caso particular, seis hechos delictivos quedaron agrupados en cuatro investigaciones que finalmente derivaron en una única condena. “De haber caído en lo que era antes la fiscalía de turno, estos casos iban a estar separados y los fiscales entre sí no se iban a enterar de que estaban investigando al mismo individuo”, remarcó.

Berlingeri destacó que el trabajo coordinado de los investigadores permite detectar patrones y vincular hechos aparentemente aislados. “Los mismos investigadores que tenemos dentro de la fiscalía ven al mismo individuo cometiendo distintos delitos. A veces no sabemos quién es y en otras oportunidades sí logramos dar con el nombre de la persona. Acá pudimos unir las dos circunstancias”, explicó.

La condena recayó sobre un hombre identificado como Lucero, quien además ya registraba antecedentes penales. “Este muchacho ya es reincidente. La última condena la había cumplido en el año 2022 y ya entonces era reincidente”, indicó el fiscal. Según precisó, la nueva pena y la declaración de reincidencia garantizan que permanecerá detenido durante un largo período. “Son siete años y seis meses de prisión más la declaración de reincidencia, lo que nos garantiza que por lo menos va a estar detenido siete años”, afirmó.

Respecto de los restantes involucrados, explicó que uno de los robos fue cometido junto a otro hombre que ya está procesado, aunque su expediente avanza por separado debido a que fue identificado posteriormente. Además, señaló que en dos de los hechos participó una mujer cuya identidad aún no pudo ser establecida.

Sobre el rol femenino en este tipo de delitos, aclaró que sigue siendo minoritario. “No se da tanto en los robos a comercios una participación activa, pero muchas veces son las que abren la puerta o entretienen al empleado. De todas formas, siempre es mucho mayor la cantidad de hombres que de mujeres”, puntualizó.

Consultado sobre las discusiones que existen dentro del Ministerio Público respecto de las penas y la reincidencia, Berlingeri sostuvo que uno de los aspectos más importantes es el seguimiento durante la ejecución de la condena. “Cuando acordamos una pena, el trabajo posterior es el proceso de ejecución de la sentencia. Ahí tenemos que tener una participación más exigente”, indicó.

En ese sentido, explicó que el acceso a beneficios como la libertad condicional no debería ser automático. “Tratamos de verificar los comportamientos que ha tenido la persona durante su estadía en prisión, si ha cumplido con los reglamentos carcelarios y si ha tenido sanciones que ameriten impedir su libertad condicional”, detalló.

Sin embargo, reconoció las dificultades que existen para lograr una verdadera reinserción en determinados perfiles delictivos. “La persona que se dedica a robar, en mi visión particular, difícilmente, si toda la vida se ha dedicado a eso, logre generar otra forma de vivir”, sostuvo.

Según explicó, muchos de los delincuentes habituales no cuentan con experiencia laboral ni herramientas para construir otro proyecto de vida. “Nosotros les preguntamos cuándo fue su último trabajo y normalmente ni lo recuerdan. Entonces es muy difícil que puedan encontrar otra vía de generar ingresos que no sea a través del delito”, afirmó.

Al ser consultado sobre si existen casos exitosos de rehabilitación, reconoció que la percepción de los fiscales suele estar condicionada por aquellos que reinciden. “Nosotros siempre vemos al que vuelve a delinquir. El que salió, se recuperó y no volvió más, no lo vemos”, reflexionó.

Finalmente, dejó una definición que grafica la persistencia del problema y el impacto social que genera la delincuencia crónica. Tras casi tres décadas de trabajo judicial, aseguró haber sido testigo de situaciones que atraviesan generaciones enteras. “Ya llevo como 30 años acá y he tenido la desgracia, si se quiere, de ver al abuelo, al hijo y al nieto delinquir”, concluyó.