Giuliano Falconnat: «Mar del Plata perdió peso en la política pesquera y eso ya cuesta empleo»

El director del Grupo SIP, Giuliano Falconnat, reclamó en la 99.9 que la Provincia de Buenos Aires recupere una Subsecretaría de Pesca con peso político para defender los intereses del puerto marplatense. Advirtió que la falta de representación ya provocó decisiones que benefician a los puertos patagónicos y recordó que sólo en 2025 se perdieron 600 puestos de trabajo en plantas procesadoras de la ciudad.

La crisis que atraviesa el sector pesquero suma un nuevo capítulo. Mientras las cámaras empresarias advierten sobre el impacto del aumento del gasoil y crecen los cuestionamientos a las últimas decisiones del Consejo Federal Pesquero, desde el Grupo SIP plantearon que el problema de fondo es la ausencia de una representación política fuerte de la Provincia de Buenos Aires en materia pesquera.

El director de la entidad, Giuliano Falconnat, sostuvo en diálogo con la 99.9 que «la provincia de Buenos Aires está muy debilitada en cuanto a la representación pesquera» y consideró imprescindible recuperar una Subsecretaría de Pesca que defienda los intereses del principal puerto pesquero del país.

«Las cámaras se han pronunciado sobre el incremento del combustible. También hubo presencia gremial hablando de una judicialización de la última resolución del Consejo Federal Pesquero, que promueve nuevos permisos para la pesca de calamar con un planteo que favorece claramente a los puertos del sur del país. Eso va a generar que haya menos pescado en Mar del Plata del que viene habiendo. Hay una competencia desleal», explicó.

En ese contexto, recordó que «ya hace 20 años, es decir cinco gestiones de gobierno en la provincia, que no existe un área específica para la defensa de los intereses marítimos y pesqueros», una situación que termina impactando directamente sobre la economía marplatense.

Para Falconnat, el problema también se refleja en la pérdida de influencia política de Buenos Aires dentro del Consejo Federal Pesquero. «Cuando Felipe Solá era gobernador hubo subsecretarios como Oscar Fortunato y antes Saverio Romano, personas con una trayectoria importante en el sector empresarial y técnico. Eso generaba que nos respetaran más. Desde que Daniel Scioli eliminó la Subsecretaría de Pesca parece una pavada, pero desde el propio organigrama se demuestra cuál es la importancia que el Ejecutivo le asigna a la actividad», señaló.

Según indicó, la Provincia viene perdiendo sistemáticamente las discusiones vinculadas a la pesca. «Hoy todas las discusiones la provincia las pierde. Incluso las perdía cuando el peronismo era gobierno nacional. No es una cuestión ideológica ni de que ahora, por estar Milei, se discrimine a Buenos Aires. Es un problema de larga data».

El dirigente también cuestionó la falta de protagonismo de la dirigencia política local. «Vemos un silencio atroz del municipio, que pareciera no interesarse por estos temas. Pero también vemos a la oposición mucho más entretenida con las internas y el posicionamiento de candidaturas para el año próximo que en mostrarle a los bonaerenses cuál es su proyecto de gobierno. Todos los días vemos cómo cierran fábricas, cómo los indicadores sociales, económicos y productivos empeoran y nadie está hablando de cuál es la receta para salir adelante».

En ese sentido, vinculó la parálisis política con la falta de actividad legislativa. «La Legislatura bonaerense sesionó por primera vez después de seis o siete meses. Eso demuestra que no hay una agenda de trabajo ni consensos sobre hacia dónde debe ir la provincia. Se pone mucha más energía en las internas del peronismo que en ofrecer algo distinto».

También extendió las críticas al plano nacional. «Cuando uno observa el trabajo legislativo nacional ve un gobierno que prometía honestidad y terminó dando quórum en una sesión que iba a tratar hechos de corrupción del jefe de Gabinete. A un lado y al otro es preocupante lo que se ve».

Si bien reconoció que existen sectores de la economía con perspectivas positivas, advirtió que Buenos Aires está quedando relegada. «Es cierto que hay una luz al final del túnel con Vaca Muerta y con muchas economías regionales que se benefician de eso. Pero Buenos Aires y Córdoba siguen perdiendo industria todos los días. Ahí está el motor productivo histórico de la Argentina y eso es lo que tenemos que mirar porque lo que la gente reclama es trabajo».

Falconnat consideró además que existen herramientas concretas que podrían aliviar la situación del sector pesquero. «Cuando las variables son externas, el Estado puede ayudar con eficiencia. Por ejemplo, financiando el combustible para que pueda pagarse una vez terminada la marea o vendido el pescado. Hay soluciones inmediatas que podrían paliar la situación».

Sin embargo, insistió en que uno de los principales problemas sigue siendo la burocracia. «Nos gusta hablar de un Estado eficiente. Que el Estado esté presente está bien, pero cuando está presente en exceso genera burocracia. Y la burocracia impide, enlentece los procesos y hace que los sectores productivos pierdan dinero».

Finalmente, alertó sobre el impacto que ya está teniendo la crisis sobre el empleo local. «Sólo durante 2025 se perdieron 600 puestos de trabajo en plantas procesadoras de Mar del Plata como consecuencia de la disminución de la actividad pesquera y, por extensión, de la actividad naval y portuaria».

Respecto de la reciente resolución del Consejo Federal Pesquero, aclaró que «los nuevos permisos para la pesca de calamar ya fueron anunciados y la resolución está vigente». En ese marco cuestionó la postura provincial: «La Provincia presenta como un triunfo que se haya dado de baja otra resolución, pero no dice que estos nuevos permisos, cuando comiencen a operar, van a descargar en los puertos del sur y no en Mar del Plata. Ahí está el verdadero problema. Si tanto nos gusta la pesca, pongamos un subsecretario de Pesca».