Mario Fernández Moreno: «Zaffaroni logró presentarse como un garante de los derechos humanos en un momento en que, por lo que he visto, no lo fue»

El autor de «Zaffaroni en tres actos: de jurista prodigio a mito fascista» dialogó con la 99.9 sobre la investigación que dio origen a su obra. Sostuvo que el ex juez de la Corte Suprema fue construyendo su imagen pública según el contexto político y planteó interrogantes sobre su actuación durante la última dictadura militar.

El abogado Mario Fernández Moreno, autor del libro «Zaffaroni en tres actos: de jurista prodigio a mito fascista», aseguró que su investigación busca abrir un debate académico sobre la figura de Eugenio Raúl Zaffaroni y revisar críticamente aspectos de su trayectoria que, según afirmó, permanecieron relegados frente al reconocimiento alcanzado como referente del derecho penal y los derechos humanos.

«Es un tema muy complejo. Creo que uno de los valores centrales del libro es que nos saca un poco de nuestra zona de confort y promueve el debate, y creo que es un debate que nos merecemos y nos debíamos», afirmó en diálogo con la 99.9.

Fernández Moreno explicó que su intención fue desarrollar «una investigación seria que aporte elementos para correr el debate un poco más allá de la política y llevarlo también al plano académico». En ese sentido, aclaró que «está de más decir que el doctor Zaffaroni es reconocido como una eminencia» y que «uno no puede desconocer el valor que ha tenido en la humanización del derecho penal». Sin embargo, agregó que «eso no quita, o quizás precisamente por eso, que debamos analizar cuáles han sido sus posturas, cómo ha sido su historia y cómo llegó a donde llegó».

Uno de los ejes centrales de la investigación es la actuación del entonces juez durante la última dictadura militar, particularmente en relación con los habeas corpus presentados por familiares de desaparecidos.

«En mi opinión, él fue modelando su posición de acuerdo al contexto. Esa es una variable que se reproduce a lo largo del tiempo y en distintos escenarios», sostuvo. Pero advirtió que «lo dramático de este caso es que Zaffaroni logró presentarse como un efectivo garante de los derechos humanos en un momento en que, por lo que yo he visto, no lo fue. Entonces se genera una contradicción muy fuerte entre los hechos y los dichos».

El autor hizo especial referencia al caso de Graciela Fernández Meijide y su hijo desaparecido. «Su caso es tremendo porque ni siquiera le recibieron el habeas corpus que fue a presentar al juzgado de Zaffaroni. Eso abre la pregunta de cuántos otros fueron rechazados verbalmente. Es una estadística que nunca vamos a conocer, salvo que aparecieran los familiares diciendo ‘yo fui tal día’, algo realmente muy difícil después de tanto tiempo», expresó.

Para Fernández Moreno, ese episodio permite dimensionar una realidad más amplia. «En el libro me hago la pregunta: si esto ocurrió una vez con una persona que después se hizo públicamente conocida por integrar la CONADEP, ¿cuántos habrán pasado por esa situación que no sabemos? Es una pregunta sin respuesta, pero aporta la dimensión de lo que tenemos enfrente».

El investigador también cuestionó el tratamiento que recibían esos expedientes dentro de la Justicia durante el régimen militar. «Cuando uno compara los habeas corpus presentados encuentra patrones imposibles de obviar. Una cosa es encontrar uno donde se relata que cinco personas armadas, que dijeron ser de la Policía Federal, se llevaron a una persona en un Ford Falcon; otra cosa es encontrar dieciocho escritos con la misma modalidad. Evidentemente, a un funcionario judicial eso lo tiene que alertar de que hay algo detrás».

Apelando a su propia experiencia dentro del Poder Judicial, señaló que la reiteración de casos similares obliga a formularse preguntas. «Cuando uno encuentra repetición de presentaciones, obviamente se pregunta qué está pasando. Hoy sucede con los amparos de salud, donde aparecen muchos casos similares y uno entiende cuál es la lógica detrás. Con los habeas corpus pasaba exactamente lo mismo».

Respecto de la recepción de la obra, Fernández Moreno aseguró que el interés superó sus expectativas. «El libro explotó de alguna manera. En menos de un mes tuvo 1.200 descargas en 25 países distintos. Lo descargaron en Brasil, Ecuador, Colombia, Venezuela, Estados Unidos, Alemania e incluso en Japón», detalló.

El libro puede descargarse gratuitamente desde Internet, una decisión que, según explicó, favoreció su difusión internacional. «Puede haber argentinos viviendo en esos países, pero también ha tenido una gran repercusión en la academia, sobre todo en España».

En ese aspecto destacó especialmente el respaldo recibido por parte de dos reconocidos juristas españoles. «Los prólogos fueron escritos por los profesores Iván Colina Ramírez y Carlos Bardavío Antón, dos prestigiosos juristas con un perfil humanista. Eso a mí me dio tranquilidad, porque uno queda en el tapete como criticando al paradigma de los derechos humanos, y haber tenido su acompañamiento fue muy importante».

Finalmente, indicó que actualmente la obra está siendo analizada en ámbitos académicos. «Hace muy poco que salió y es un libro de cierta complejidad, son 900 páginas. Traté de que fuera autosuficiente, explicando los conceptos técnicos para que cualquier aficionado a la historia o a la justicia lo pueda entender. Ahora hay una especie de tensa calma: los estudiosos del derecho lo están leyendo y analizando. Supongo que con el correr del tiempo aparecerán comentarios, artículos y nuevas discusiones».