Gustavo Neffa: «Caputo está asegurando cómo se va a pagar la deuda y eso es lo positivo»

El economista analizó en diálogo con la 99.9 el programa financiero presentado por el Gobierno nacional y consideró que aporta previsibilidad hasta fines de 2027. Además, destacó la caída del riesgo país y sostuvo que la inflación de junio podría ubicarse por debajo del 2%.

El economista Gustavo Neffa valoró positivamente el programa financiero presentado por el Ministerio de Economía al considerar que brinda previsibilidad sobre el cumplimiento de los compromisos de deuda y despeja parte de las dudas que históricamente han condicionado a la Argentina.

En diálogo con la 99.9, señaló que el esquema anunciado por el ministro Luis Caputo era una medida esperada y responde a la necesidad de fortalecer la confianza de los mercados.

«Era algo que ya se venía trabajando. Es un plan financiero para despejar las dudas. Argentina es un país condenado por su pasado en materia de deuda y déficit fiscal, y lo que hicieron Caputo y su equipo fue dar previsibilidad sobre cómo va a transitar el segundo semestre de 2026 y todo 2027«, explicó.

Neffa indicó que el programa contempla las fuentes de financiamiento necesarias para afrontar los vencimientos en dólares sin recurrir a emisiones internacionales inmediatas.

«Ni siquiera estamos hablando de emitir bonos en el mercado internacional. La colocación prevista sería en el mercado local y ya aparece un bono por 2.000 millones de dólares con vencimiento en 2029, que empieza a reforzar este cronograma financiero», detalló.

Para el economista, la presentación anticipada del esquema de financiamiento constituye una señal positiva. «Generalmente estos programas se conocen a fin de año junto con el Presupuesto. En este caso se adelantó mucho más y eso aporta previsibilidad», afirmó.

Uno de los efectos inmediatos fue la mejora de los indicadores financieros, especialmente la baja del riesgo país.

«Está a punto de perforar los 400 puntos básicos, algo que no ocurría desde hace muchísimos años. Venimos de niveles cercanos a los 2.700 puntos en 2023 y esta caída permite reducir el costo del financiamiento», sostuvo.

Según Neffa, ese escenario ya comenzó a beneficiar al sector privado.

«Muchas empresas pudieron refinanciar deuda a tasas mucho más bajas. Hay bonos que el año pasado pagaban cerca del 8% y hoy se colocan alrededor del 6%. Eso mejora las condiciones para financiar proyectos de inversión vinculados al RIGI y a otros sectores de la economía», explicó.

Asimismo, remarcó que el aspecto más importante del anuncio oficial es la cobertura de los importantes vencimientos previstos para el próximo año.

«El año que viene vencen alrededor de 25.000 millones de dólares y Caputo está asegurando cómo se va a pagar. Eso es lo verdaderamente positivo», resumió.

Consultado sobre el impacto político y financiero de un año electoral, Neffa consideró que el Gobierno intenta evitar que se repitan episodios de tensión cambiaria como los registrados en otros procesos electorales.

«Históricamente los años electorales generan incertidumbre. El Gobierno está preparando un colchón cercano a los 20.000 millones de dólares y cuenta con distintas herramientas para enfrentar eventuales presiones sobre el mercado cambiario», afirmó.

No obstante, reconoció que la volatilidad dependerá en buena medida de las expectativas de los propios agentes económicos.

«El dólar es donde convergen todos los miedos de la economía argentina. Si aumenta la percepción de riesgo político, eso termina reflejándose en la cotización. Va a haber volatilidad porque es algo característico de los procesos electorales, pero el Gobierno parece estar preparándose para ese escenario», señaló.

En materia de inflación, Neffa se mostró optimista y estimó que el índice de junio podría ubicarse por debajo del 2%.

«Las principales consultoras están proyectando entre 1,8% y 2%. Me animaría a decir que estará entre 1,8% y 1,9%», indicó.

También destacó que la baja del precio internacional del petróleo comenzaría a reflejarse en los surtidores durante julio, lo que contribuiría a consolidar la desaceleración inflacionaria.

«El petróleo bajó con fuerza y esa reducción recién se va a trasladar en julio al precio de los combustibles. Eso también ayudará a seguir bajando la inflación», explicó.

Finalmente, sostuvo que el desafío pasa por modificar las expectativas de los argentinos respecto de la evolución de los precios.

«En Argentina siempre esperamos que los precios suban. Esa inercia se corta con políticas fiscales y monetarias consistentes, baja emisión y credibilidad. Eso es lo que hoy está empezando a valorar el mercado», concluyó.