El secretario general del Sindicato de Obreros Empleados Panaderos de Mar del Plata y Zona Atlántica, Matías Coronel, denunció el corte total de prestaciones de la obra social OSPEP, que afecta a trabajadores y sus familias en más de 25 localidades. Cuestionó la administración de la cobertura, reclamó soluciones urgentes y advirtió que la situación «es catastrófica».

El secretario general del Sindicato de Obreros Empleados Panaderos de Mar del Plata y Zona Atlántica (SOEPMPZA), Matías Coronel, denunció en la 99.9 el colapso de las prestaciones de la obra social OSPEP, una situación que, según indicó, deja sin atención médica a unos 4.000 beneficiarios entre afiliados y grupos familiares distribuidos en más de 25 localidades de la región.
«Representamos al Sindicato de Obreros Panaderos de Mar del Plata y Zona Atlántica, del cual se desprende la Obra Social del Personal de Panaderías. Hasta 2019 trabajábamos mancomunadamente con la obra social, pero después comenzaron los problemas y se empezó a dividir la atención», explicó.
Según detalló, los inconvenientes vienen desde hace varios años, pero se agravaron en las últimas semanas. «Inicialmente sacaron los lugares de atención físicos y siempre sufrían cortes intermitentes, pero en este último tiempo hace dos semanas que venimos con un corte total. Por eso decidimos hacer esta denuncia pública», afirmó.
Coronel precisó que el impacto alcanza aproximadamente a «mil afiliados panaderos y panaderas con su grupo familiar, unas 4.000 personas, en un territorio que va desde Necochea hasta San Clemente del Tuyú».
La situación, indicó, es crítica porque hoy no existe ningún tipo de prestación. «El corte es total. No hay atención en guardias, no hay guardia pediátrica, no hay cirugías. La cobertura está completamente paralizada», aseguró.
Frente a este escenario, explicó que el sindicato decidió intervenir pese a no tener injerencia directa sobre la administración de la obra social. «No tenemos contacto con los directivos. Primero hicimos la denuncia pública y después logramos una conversación con autoridades de la obra social. Estamos viendo si se puede avanzar para resolver el problema, aunque los conflictos con OSPEP son constantes».
El dirigente remarcó que la prioridad del gremio es acompañar a los trabajadores. «Intentamos no mirar para otro lado, hacernos cargo de la responsabilidad que nos toca y lograr que los trabajadores puedan acceder a sus prestaciones y beneficios en un tema tan sensible como la salud».
Para Coronel, el problema trasciende el conflicto interno entre el sindicato y la conducción de la obra social. «Queremos hacer una diferenciación de estos temas políticos y apuntar al aspecto humano, a cómo se resuelven los problemas. OSPEP viene con dificultades desde hace mucho tiempo y esta situación actual las incrementa».
En ese sentido, aseguró que la crisis tiene alcance nacional. «El 80% del territorio nacional atendido por OSPEP está sin cobertura. En provincias como Misiones, Jujuy, Santa Fe o Mendoza apenas existe atención en las capitales. Acá pasa algo parecido: una persona de Santa Teresita tiene que viajar hasta Mar del Plata para hacerse un análisis de sangre».
A su entender, si bien el contexto económico agrava la situación, el origen del problema es anterior. «Esta problemática viene desde hace mucho tiempo. Nosotros siempre la denunciamos e intentamos que la obra social escuche a los trabajadores y empiece a resolver los conflictos».
Coronel recordó además que OSPEP depende de la Federación Argentina Unión del Personal Panaderil (FAUPA), de la cual el sindicato marplatense se apartó años atrás por diferencias en la conducción. «En el mandato 2015-2019, por estos mismos problemas, nos despegamos de la Federación y de la obra social. Conformamos una agrupación para intentar mejorar las cosas, pero en el camino nos pasaron un montón de situaciones turbias».
Finalmente, consideró que la repercusión pública del conflicto puede convertirse en una herramienta para obtener respuestas. «Tal vez no somos un gremio tan referencial como otros, pero toda esta repercusión nos dio un espacio para expresar lo que está pasando y transmitirle a nuestros trabajadores cuál es la situación y el compromiso que asume el sindicato. A veces uno se siente con las manos atadas, pero la exposición pública termina generando algo positivo. Las veces que lo hicimos, el problema se resolvió porque del otro lado no les gusta quedar expuestos. Ojalá esta vez vuelva a ocurrir».