Fabián Romero, integrante de la Sociedad de Fomento del barrio Parque Independencia, denunció el abandono que padecen los vecinos por el estado de las calles, la falta de mantenimiento, la inseguridad y una obra cloacal inconclusa que, asegura, agravó todos los problemas.

Los vecinos del barrio Parque Independencia volvieron a reclamar por el estado de abandono que, aseguran, sufren desde hace años. Calles intransitables, una obra cloacal paralizada, falta de mantenimiento, problemas de seguridad y escasa presencia estatal forman parte de un panorama que, según Fabián Romero, integrante de la Sociedad de Fomento, se agrava cada invierno.
En diálogo con la 99.9, explicó que el barrio está ubicado al sur de Mar del Plata, entre la Autovía Jorge Newbery, Mario Bravo, el campo de deportes del Hospital Interzonal y el barrio privado Arenas del Sur. Al tratarse de una zona baja, las lluvias y las napas terminan generando un escenario crítico para quienes viven allí.
«El barrio está en una situación complicada por el estado de las calles, la luminaria, la seguridad, todo. Como todo barrio, pero en especial este que está en una zona baja, está muy deteriorado. La gente ya no aguanta más», afirmó.
Romero indicó que la Sociedad de Fomento viene realizando reclamos desde hace más de una década. «Hemos hecho los reclamos administrativos a través de expedientes, aprobaciones en el Concejo Deliberante y distintas cámaras. Siempre hicieron caso omiso o algunos parches, pero seguimos igual que siempre y, a veces, peor. En esta época de invierno las napas no dan abasto y con una lluvia vivimos dentro del charco», describió.
El referente barrial explicó que prácticamente no existen calles mejoradas. «Cuando se hizo el loteo había dos arterias principales con mejorado, pero hoy ya no está más. Solamente queda Narwal, donde está el semáforo de la salita, unos cien metros. El resto depende de la Delegación Puerto y del mantenimiento con granza», señaló.
A esa situación se suma una obra cloacal provincial que, según indicó, lleva cinco años sin concluir. «La Provincia está haciendo una obra de cloacas que todavía no termina. Destruyó todas las calles y ahora la Delegación Puerto no las quiere arreglar porque dice que las rompió la Provincia. Se echan la culpa entre uno y otro y la gente vive en el barro», lamentó.
Romero también cuestionó la falta de respuestas municipales. «La Delegación Puerto tiene más de 40 o 50 barrios para atender. Siempre tienen problemas con los equipos y arreglan unos metros, nunca solucionan el problema de fondo», afirmó.
La inseguridad constituye otra de las principales preocupaciones. Según explicó, en el barrio existen sectores utilizados para abandonar vehículos robados. «Tenemos una escuela, un jardín y la salita. Pedimos iluminación y cámaras, pero no hay respuesta. Ahí traen todos los autos que roban y los meten en una cancha de fútbol que está en un predio municipal. Después aparecen quemados o abandonados», denunció.
En ese contexto, sostuvo que la presencia policial resulta insuficiente. «A veces la Policía pasa porque insistimos, pero como las calles están rotas dicen que no pueden entrar. Así como no entra la Policía, tampoco puede entrar una ambulancia», aseguró.
Romero recordó que los reclamos formales comenzaron en 2015 y que, pese a las aprobaciones obtenidas en el Concejo Deliberante, nunca se concretaron soluciones definitivas. «Los expedientes son aprobados y después archivados porque la Delegación dice que no tiene material ni máquinas. Envial responde que no le corresponde porque son calles de tierra. La pelota va de un lado para el otro, hacen un parche y todo sigue igual», expresó.
Finalmente, criticó los balances oficiales sobre obras realizadas en la ciudad. «Te hacen 50 metros y dicen que arreglaron el barrio. No es así. La gente sigue encerrada porque no tiene salida. Después muestran videos diciendo que hicieron miles de calles, pero hicieron cien metros por barrio. Eso da bronca porque no solucionan nada. Vivimos mal porque no hay soluciones«, concluyó.