El diputado nacional Alejandro Fargosi analizó en la 99.9 el rol de los medios de comunicación, cuestionó el tratamiento negativo de las noticias y defendió la necesidad de reconocer las posiciones editoriales. También habló sobre el endeudamiento, el impacto de las redes sociales en los jóvenes y las transformaciones políticas que observa en el Congreso.

El diputado nacional Alejandro Fargosi puso el foco en el rol de los medios de comunicación y sostuvo que la discusión no debería pasar necesariamente por exigirles una supuesta neutralidad, sino por la honestidad respecto de las posiciones que adoptan. “Hay una imagen equivocada y es que la comunicación, la prensa, tiene que ser independiente necesariamente. La prensa no nace como independiente. De hecho, Moreno no lo era. Moreno era revolucionario, no era imparcial. Mitre no era imparcial. Paz, el fundador de La Prensa, no era imparcial”, señaló en diálogo con la 99.9.
Para Fargosi, el problema aparece cuando un medio intenta presentarse como neutral mientras sostiene una posición determinada. “No hay nada especialmente malo en que la prensa tenga partido. De hecho, en Estados Unidos reconocen si son republicanos o demócratas. El problema es aparentar imparcialidad y no serlo, porque hay engaño”, afirmó. En ese sentido, consideró que el lector, oyente o televidente debe poder conocer desde qué lugar se construye una determinada mirada sobre la realidad.
El legislador también cuestionó la tendencia de algunos medios a presentar sistemáticamente las noticias desde una perspectiva negativa. “Cuando los que saben de números en materia de medios analizan la caída de penetración en el público, menos televidentes, menos escuchas de radio, la pregunta que uno se debe formular es: ¿la gente cambió? ¿El ser humano, que viene sin cambiar desde hace 10.000 años, cambió o hay algo que los medios no le están dando?”, planteó.
En su análisis, la respuesta está vinculada con el agotamiento que genera una cobertura permanentemente pesimista. “No le están dando, desde mi punto de vista, un poco de respiro. Usted no puede convertir la realidad en algo que es negativo en el 100%, primero porque no es estadísticamente posible que algo sea todo malo y segundo porque harta al televidente o al escucha”, sostuvo. Fargosi reconoció además abiertamente su cercanía política con el presidente Javier Milei: “Yo reconozco, yo soy mileísta, soy diputado, lo aprecio personalmente, pienso lo mismo que él, no soy un juez imparcial y lo aclaro”.
El diputado puso como ejemplo el modo en que determinados acontecimientos económicos son presentados en los medios y reclamó una mirada menos sesgada. “Dejen de ver todo negativo sistemáticamente, porque encima la gente se desalienta”, afirmó. Para Fargosi, quienes trabajan en política conocen las dificultades que implica alcanzar acuerdos y transformar una idea en una política concreta dentro de un sistema democrático. “Los problemas no se resuelven con la facilidad con que uno lo hace en la actividad privada, precisamente porque vivimos en democracia y es necesario juntar la voluntad de gente que llega a la mayoría”, explicó.
Otro de los temas abordados fue el endeudamiento y la percepción cultural que existe en Argentina alrededor de las deudas. Fargosi consideró que no necesariamente estar endeudado constituye algo negativo y recordó que buena parte del mundo utiliza el crédito como herramienta para progresar. “Nos hemos acostumbrado a lo largo de tres o cuatro generaciones a que estar endeudado es algo malo. Bueno, el resto del mundo vive endeudado porque es la manera de progresar: pide plata prestada, la invierte en algo”, indicó.
Según explicó, el crédito puede utilizarse tanto para generar una actividad productiva como para acceder a bienes que luego se pagan en el tiempo. “No está necesariamente mal estar endeudado”, remarcó, aunque reconoció que la situación argentina tiene particularidades derivadas de décadas de inestabilidad económica. El debate, sostuvo, debería evitar simplificaciones y analizar de qué tipo de endeudamiento se está hablando y para qué se utiliza.
Fargosi también advirtió sobre los desafíos que presentan las redes sociales para los jóvenes. Comparó el impacto de estas nuevas herramientas con otras formas de exposición de los adolescentes a lo largo de la historia y sostuvo que se trata de “otro tipo de batalla”. “Así como en el siglo XIX ponía un chico de 15 años en una batalla como el Tambor de Tacuarí, ahora lo pone en otro tipo de batalla. No se juega la vida, pero se lo puede arruinar, por lo menos durante los años”, señaló.
En el tramo final de la entrevista, el diputado se refirió a las transformaciones que observa dentro del Congreso y al modo en que el fenómeno político generado por Milei permitió, según su interpretación, revelar posiciones que anteriormente permanecían ocultas dentro de distintos espacios. “El principio de revelación, como lo dice Milei, es que su disrupción en la política pone de manifiesto cosas que eran una locura”, sostuvo.
En esa línea, Fargosi mencionó la presencia de dirigentes de izquierda dentro de espacios que tradicionalmente no se identificaban con esas posiciones. “Una de las cosas que he ido viendo, antes lo había de afuera, al verlo adentro es más fácil darse cuenta, es cómo había en algunos partidos gente que era inconcebible que estuviese en ese partido”, afirmó. Y agregó: “Las cosas que veo en el Congreso explican de alguna manera mucho el fracaso argentino. Hay personajes que uno no entiende cómo llegaron ahí”.