El economista Sebastián Menescaldi analizó en la 99.9 el fuerte crecimiento de la mora en los créditos y sostuvo que detrás del fenómeno existe un problema de ingresos de las familias. Advirtió que los hogares quedaron prácticamente sin capacidad para seguir tomando deuda y que, con las herramientas fiscal y monetaria también limitadas, el Gobierno enfrenta dificultades para impulsar nuevamente la economía.

El economista Sebastián Menescaldi analizó la situación de endeudamiento de las familias y el crecimiento de la mora, y sostuvo que detrás del fenómeno existe un problema de ingresos que comenzó a profundizarse luego de la devaluación. “Las familias se han quedado sin ingresos de manera posterior a lo que fue la devaluación, la corrección del tipo de cambio que realizó el gobierno. A partir de ahí todas las familias empezaron a tomar deuda para poder complementar la falta de ingresos”, explicó en la 99.9.
Menescaldi remarcó que, en general, ese endeudamiento no estuvo destinado a la compra de bienes importantes, sino a cubrir gastos cotidianos. “No fue deuda que fue tomada en general para hacer compras ni de casas ni de autos”, señaló. Según su análisis, el crecimiento de la deuda de las familias tuvo su punto más fuerte entre abril de 2024, cuando se registró el mínimo, y febrero de 2025, cuando alcanzó su techo. “En ese momento las familias a las que faltaban ingresos tomaron deuda, que los bancos y que las empresas prestadoras de servicios financieros también le dieron crédito”, afirmó.
El economista sostuvo que el problema se agravó por el cambio en las tasas de interés reales. “A partir de ese momento lo que surgió, si querés, fue una deuda que resultó muy onerosa para las familias y que costó pagar”, indicó. Y marcó una diferencia sustancial con el funcionamiento del crédito durante períodos anteriores: “Antes, en el pasado, cuando había cepo, cuando no le pagabas, las tasas de interés reales iban por debajo de la inflación. Tener deuda implicaba que vos tuvieras unos pesos más en el bolsillo”.
“Vos habías comprado algo, en el primer mes pagás una cuota, al mes siguiente vos tendrías que ser la cuota la más barata. A los seis meses la cuota se licuaba”, continuó Menescaldi. Según explicó, aquel mecanismo implicaba una transferencia de poder adquisitivo desde los depositantes hacia quienes tomaban los créditos, mientras que el escenario actual funciona de manera inversa. “Lo que pasó es que ahora el ciclo cambió y las tasas reales cambiaron”, afirmó.
En ese sentido, advirtió sobre el impacto de las tasas reales positivas en los créditos de consumo. “Las tasas reales, sobre todo las de consumo, se mantuvieron muy altas en un contexto donde bajó la inflación. De repente las tasas reales que uno estaba pagando se alcanzaban a más del 60% en término real, que digamos es un número muy elevado”, señaló. Para graficarlo, utilizó un ejemplo concreto: “Si vos estás debiendo neumáticos en el año, tenés que pagar 1,6 neumáticos por año para pagar esa deuda. Entonces son números muy altos”.
A ese escenario se sumó, según Menescaldi, el incremento de otros gastos que redujeron el ingreso disponible de los hogares. “Tuviste otros cambios de precios relativos, no solo de los servicios públicos, pero también de otros servicios privados. El ejemplo es la educación, el ejemplo es la salud, el ejemplo son las telecomunicaciones”, enumeró. “Las familias se quedaron sin ingresos disponible, y a partir de ahí tuvieron que empezar a elegir qué es lo que pagaban. Y una de las cosas que dejaron de pagar fueron los créditos”, sostuvo.
El economista planteó además que no existe un único fenómeno detrás de la mora. “Yo digo siempre que son dos fenómenos de mora, no es uno solo”, explicó. Por un lado, mencionó a las empresas que otorgan créditos tecnológicos a través de los teléfonos celulares. “Hay 3 millones de deudores que cayeron en mora, de los 6 millones que hay, pero por montos muy pequeños, 300 mil pesos promedio, que ellos representan tan solo el 5% del problema de la mora”, detalló.
En cambio, Menescaldi ubicó el principal problema económico en otro segmento. “El problema económico en términos de monto son 500 mil familias que se endeudaron por hasta 20 millones de pesos, y que es deuda que es de los bancos. Ahí tenés el 60% de la mora”, afirmó. Por eso consideró necesario diferenciar el impacto social y político de la mora del problema estrictamente económico: “Cuando uno discute de mora, hay distintas cosas que uno puede llegar a discutir y que puede llegar a comprender”.
Respecto de las fintech, el economista rechazó la idea de que estas empresas carezcan necesariamente de información para evaluar a sus clientes. “Una de las fintech más importantes tiene mucha más información de lo que uno piensa”, aseguró. Y remarcó que el crédito otorgado por este tipo de compañías representa una parte del problema: “El problema está pasado, lo tienen las familias y lo tiene aquel que se quedó sin crédito, aquel que quedó con su incapacidad. El mayor problema no es la fintech, no es que se queda en la fintech, sino cómo le restaurás el crédito a aquel que lo perdió. Esa me parece la cuestión más importante”.
Menescaldi también planteó responsabilidades para el Estado y para el sistema financiero a la hora de controlar el nivel de endeudamiento. “Por la central deudores, te enterás 60 días después si alguien incumplió. La verdad que hoy está la tecnología para saber quién tomó deuda. No te digo en el día, pero aunque sea en la semana debería eso mejorar”, afirmó.
Sin embargo, para el economista el problema más profundo está en las dificultades que tiene actualmente la economía para volver a crecer. “Te quedan pocas herramientas al Gobierno para poder, digamos, generar mayor crecimiento económico”, advirtió. Explicó que las familias están prácticamente en el límite de su capacidad de endeudamiento y que, al mismo tiempo, las herramientas fiscal y monetaria tampoco tienen el mismo margen de acción.
“Hoy las familias están casi todas topeadas en la deuda que pueden llegar a tomar por el plazo, por el monto y por la tasa. Entonces tenés poca capacidad de traccionar la economía vía el crédito, tampoco tenés capacidad de traccionar la economía vía fiscal, tampoco tenés capacidad de traccionar la economía vía monetaria”, enumeró.
En ese contexto, Menescaldi puso el foco directamente sobre el desafío que enfrenta el Gobierno. “El mayor problema para el propio Gobierno, si es que quiere impulsar la economía, es cómo generás nuevamente crecimiento”, sostuvo. Según explicó, el esquema buscado apunta a que los sectores exportadores crezcan, liquiden divisas, esos recursos se transformen en depósitos y luego en financiamiento para consumo e inversión. Pero el elevado peso de las cuotas impide que ese mecanismo funcione plenamente.
“Hoy las familias están con un nivel de deuda que no es muy alto, pero cuyo pago de cuotas y de interés es muy alto, es casi el 30% de los ingresos. Sería hasta el tope, no se puede endeudar más”, afirmó. Por eso, consideró que “lo que está pasando me parece problema es más para el Gobierno” y advirtió que, mientras no se absorba el problema de la mora, será difícil utilizar el crédito como motor de crecimiento.
Frente a los programas de refinanciación que algunos bancos comenzaron a ofrecer, Menescaldi fue cauteloso. “Son todos refinanciamientos de largo plazo, pero eso no te da más capacidad para endeudarte a futuro. Eso te soluciona el problema hoy, pero no es que decís, bueno, a partir de ahora ya estoy solucionando mi problema”, explicó.
El economista contó incluso que habló con bancos que otorgaron esos refinanciamientos y recibió una respuesta que, a su entender, refleja el fondo del problema. “Me dicen: ‘Mirá, yo les tenía la cuota a cinco años, le corté y aun así no me pagan’. O sea, el problema en verdad está por la falta de ingresos”, relató.
Por último, Menescaldi remarcó que el incumplimiento no necesariamente responde a una decisión deliberada de los deudores. “Tampoco la gente quiere no pagar. Lamentablemente hay falta de ingresos y eso es lo que se está viendo hoy”, concluyó.