Daniel Sticco: “El mapa heterogéneo que está caracterizando a esta Argentina, en la sumatoria está dando positivo”

El periodista especializado en economía analizó en la 99.9 las transformaciones que atraviesa la economía argentina y destacó el crecimiento de actividades vinculadas a la minería, Vaca Muerta, el agro y las economías regionales. Advirtió que no alcanza con analizar los datos por sectores y cuestionó los diagnósticos que atribuyen las dificultades exclusivamente al tipo de cambio. También reclamó que provincias y municipios acompañen el proceso con una reducción de la presión tributaria.

Daniel Sticco sostuvo que uno de los cambios menos advertidos de la actual etapa económica argentina es la recuperación de actividades productivas fuera de los grandes centros urbanos. “Una de las características de este gobierno que se destaca poco es justamente que ha decidido poner en valor las actividades en general, no solamente de la minería y de Vaca Muerta, sino también del agro, de las economías regionales”, señaló durante una entrevista en la 99.9.

El periodista vinculó ese proceso con medidas como la eliminación del impuesto PAIS y la reducción o eliminación de retenciones en determinadas actividades. A su entender, la combinación de esas políticas y la reducción de regulaciones está comenzando a modificar una característica histórica del país: “Está provocando que se rompa esa tendencia histórica de Argentina de que todo pasaba por Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe”.

Sticco consideró que este fenómeno puede generar un proceso de migración interna hacia regiones donde aparecen nuevas oportunidades laborales y productivas. En ese sentido, planteó que el crecimiento de la minería, Vaca Muerta, el agro y las economías regionales puede contribuir a modificar el mapa económico argentino y generar alternativas frente a la concentración histórica de población y actividad en los grandes centros urbanos.

Al analizar la situación de la provincia de Buenos Aires, el periodista cuestionó especialmente el impacto de la inseguridad sobre los grandes conglomerados urbanos. “El otro día veía un informe en Infobae, un homicidio, un asesinato por día en el complejo de La Matanza, en ese distrito tan grande y tan poblado de la Argentina”, afirmó. Y cuestionó que las autoridades provinciales y municipales, según su mirada, estén más concentradas en la disputa política que en brindar respuestas a los ciudadanos.

Sticco también puso en discusión uno de los diagnósticos más repetidos en los últimos meses: el supuesto atraso cambiario. Según explicó, existe una contradicción entre las advertencias de algunos economistas acerca de que Argentina está cara y los datos que muestran una recuperación del turismo internacional. “La Argentina parece tener otras condiciones para ofrecer y que ya en todo caso entonces no hay un problema tanto de paridad cambiaria, sino de calidad y oferta de servicios y bienes que ofrecen los argentinos”, sostuvo.

Para el periodista, algo similar ocurre al observar el desempeño de la industria. Si bien reconoció la existencia de sectores con caída de actividad, despidos y dificultades, destacó que simultáneamente se registran nuevos mercados para productos argentinos. Mencionó, entre otros ejemplos, la apertura del mercado japonés para la carne aviar y el crecimiento de las exportaciones industriales y de economías regionales.

“Uno dice, ¿cuál es la verdadera historia de la Argentina?”, planteó Sticco. Como ejemplo de las contradicciones que aparecen en los indicadores, mencionó la situación de Granja Tres Arroyos, con despidos y conflictos laborales, frente a la posibilidad de que la Argentina amplíe sus exportaciones de carne aviar hacia mercados asiáticos altamente exigentes.

Por eso consideró necesario abandonar las lecturas exclusivamente sectoriales. “Ya no hay que medir la situación en forma sectorial, sino en forma empresarial. Hay sectores que les va bien y hay otros que les va mal, y hay otros que tratan de reconvertirse”, explicó. Para Sticco, esta heterogeneidad es una de las características centrales del actual proceso económico.

El periodista también cuestionó a quienes continúan esperando una devaluación como condición necesaria para que la economía argentina pueda crecer. “Si fuera por la devaluación, Argentina tendría que ser el país más próspero del planeta, porque es el que más ha devaluado, el que más ha depreciado su moneda en los últimos 80 años”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que todavía existe una mirada condicionada por experiencias anteriores de la economía argentina. “Todavía hay gente madura que cree que la salvación de la Argentina pasa por el tipo de cambio”, señaló, y recordó que las fuertes devaluaciones del pasado no resolvieron los problemas estructurales del país y, en determinados momentos, terminaron profundizando procesos inflacionarios.

Sticco admitió que el crecimiento actual todavía resulta insuficiente frente a las necesidades de la Argentina, pero consideró que debe observarse dentro de un proceso de transición. “Un aumento del PBI en torno al dos, dos y medio por ciento es muy pobre para lo que la Argentina necesita. Pero estamos en una transición, recién van tres años de un gobierno que está rompiendo con estructuras de 80 años”, afirmó.

Al mismo tiempo, planteó que la apertura económica debe estar acompañada por mecanismos que eviten situaciones de competencia desleal. “No digo que vaya despacio, me parece bien, porque los gradualismos en Argentina han fracasado, pero sí tener mecanismos de prevención para evitar el dumping, el dumping social”, explicó, especialmente frente a la competencia de productos fabricados en condiciones laborales que calificó como “infrahumanas”.

Para Sticco, otro de los grandes desafíos pasa por el costo argentino y la presión tributaria que ejercen las provincias y los municipios. “Lo que hay que trabajar más fuertemente desde todos los actores de la vida socioeconómica de la Argentina es transmitirle a las provincias, a los municipios, que hay que bajar impuestos, como ha hecho la Nación”, sostuvo.

En ese sentido, cuestionó que gobiernos provinciales y municipales continúen incrementando tasas e impuestos mientras reclaman mayores recursos al Estado nacional. “Acá están todos descansando en que el esfuerzo lo haga la Nación, y provincias y municipios están aumentando tasas municipales, ingresos brutos, etcétera, que realmente es lo que le resta competitividad y forma parte de lo que llama el costo argentino”, afirmó.

Finalmente, Sticco rechazó la idea de que la economía argentina atraviese exclusivamente un escenario de cierres masivos de empresas. Como argumento, señaló el comportamiento de la recaudación del impuesto a las ganancias, que consideró incompatible con una visión de caída generalizada de la actividad. “Si estuviera ocurriendo el cierre de empresas y despidos que muestran muchos consultores, la recaudación de impuesto a las ganancias tendría que ser la de peor desempeño en las estadísticas y eso no está ocurriendo”, sostuvo.

A partir de esos datos, concluyó que el escenario es más complejo y heterogéneo de lo que muestran algunos diagnósticos. “El balance socioeconómico no es tan negativo como lo presentan algunas consultoras”, afirmó, al destacar las inversiones vinculadas con la minería, Vaca Muerta y las economías regionales como algunos de los motores que pueden explicar el nuevo mapa productivo del país.