El oncólogo Diego Kaen destacó los avances registrados en el tratamiento del cáncer y señaló que actualmente se cura más de la mitad de los casos, mientras que muchos de los restantes pueden ser cronificados. También remarcó la importancia de la prevención, los hábitos saludables y la medicina de precisión para detectar y tratar los tumores cada vez de manera más específica.

El oncólogo Diego Kaen analizó en la 99.9 los avances que se produjeron en los últimos años en el abordaje del cáncer y remarcó que la enfermedad dejó de ser necesariamente sinónimo de muerte. “Hoy estamos hablando obviamente de una enfermedad de altísima frecuencia. Uno de cada ocho personas va a tener cáncer a lo largo de su vida, con lo cual va a ser una enfermedad y, incluso, la frecuencia está aumentada. Pero fíjate que el 55% de los cánceres hoy se curan”, explicó.
En ese sentido, Kaen destacó que una parte importante de los pacientes que no logran curarse puede convivir durante años con la enfermedad. “En muchos de los otros pacientes que no logramos curar, lo podemos cronificar. Cronificar una enfermedad es vivir con la enfermedad y no morir de la enfermedad. Hoy el cáncer ya no es sinónimo de muerte”, sostuvo. Para el especialista, uno de los principales desafíos continúa siendo la detección temprana.
“La clave sigue siendo detectar a tiempo. Para detectar a tiempo hay que entender que el cáncer no da síntomas, nadie tiene síntomas del cáncer. Tengo que ir al médico sano, saludable y hacerme los estudios correspondientes”, afirmó. Kaen planteó que la prevención debería formar parte de los controles habituales y que las personas deberían consultar aun cuando se sientan saludables, especialmente cuando existen antecedentes familiares.
El oncólogo también se refirió a los avances en tumores que durante mucho tiempo tuvieron un pronóstico especialmente complejo, como el cáncer de páncreas y el glioblastoma. Explicó que la denominada medicina de precisión permite analizar una muestra del tumor y determinar qué alteración molecular está provocando su desarrollo para luego buscar un tratamiento dirigido específicamente contra esa alteración.
“Hoy frente a una biopsia sacamos un pedacito de ese tumor, lo mandamos a analizar en técnicas mucho más modernas y podemos encontrar cuál es la alteración que está causando ese tumor y poder hacer un tratamiento dirigido a esa causa”, explicó. Sobre el cáncer de páncreas, indicó que se identificó una alteración denominada KRAS y que existen drogas capaces de inhibirla. “El último congreso americano mostró que duplicó y triplicó la expectativa de vida ya en un tumor que tenía muy baja expectativa”, señaló.
Según Kaen, el glioblastoma también avanza en esa misma dirección. “A través de la medicina de precisión, que es estudiar genéticamente el tumor, molecularmente el tumor y encontrar estas alteraciones, estamos encontrando drogas que van hacia esas alteraciones y estamos teniendo resultados fabulosos”, afirmó. Y resumió el escenario actual de la investigación: “La investigación en cáncer va a una velocidad súper acelerada, con buenas noticias cada mes”.
Más allá de los tratamientos, el especialista puso el foco en la prevención y sostuvo que determinados cambios de hábitos podrían evitar una parte significativa de los casos. “Si nosotros hacemos ejercicio, eliminamos totalmente el cigarrillo, limitamos al máximo el alcohol, comemos mejor, más frutas, más verduras, y hacemos ejercicios en forma continua, más de 90 minutos semanales, si logramos tener las vacunaciones correspondientes a ciertos virus que están asociados al cáncer, como la hepatitis B o el HPV, y si logramos cuidarnos del sol, nosotros podemos eliminar el 40% de los cánceres”, aseguró.
Kaen también manifestó preocupación por el aumento de la frecuencia del cáncer en personas jóvenes. Explicó que una parte de ese incremento puede estar vinculada con mejores diagnósticos, aunque también señaló otros factores. “El otro indicativo principal es justamente la vida, el estrés, la vida no saludable, la alimentación de mucho más conservante. Ese estilo de vida es lo que ha hecho que aumente la frecuencia del cáncer”, sostuvo.
En ese contexto, explicó que los controles preventivos comenzaron a recomendarse a edades más tempranas para algunos tumores. “El cáncer de colon antes lo empezábamos a chequear a partir de los 50, hoy es a partir de los 40. El cáncer de mama ya también lo bajamos de los 50 años a los 45 y se está evaluando de bajar a los 40”, señaló. Para el especialista, si no se producen cambios en los hábitos de vida y en el manejo del estrés, la tendencia podría continuar.
Finalmente, Kaen destacó el nivel de la oncología argentina, aunque reconoció diferencias en el acceso y en la calidad de atención según las regiones y los centros de salud. “Argentina está sin duda en un nivel elevadísimo de medicina, elevadísimo de oncología, la gente puede quedarse tranquila por eso”, afirmó. Al mismo tiempo, aclaró que “hay mucha heterogeneidad” y que la situación del acceso a la salud pública es diferente según el lugar, por lo que la Sociedad Argentina de Oncología Clínica trabaja para “homogeneizar la atención oncológica de todo el país”.