La argentina radicada en Francia analizó en la 99.9 las protestas estudiantiles y la violencia registrada en distintas ciudades francesas. Diferenció los reclamos genuinos de los episodios violentos y señaló una creciente articulación entre sectores de la izquierda extrema y el islamismo.

Albertina Piterbarg, argentina radicada en Francia, analizó en la 99.9 las protestas estudiantiles que se vienen desarrollando en distintas ciudades del país y que en los últimos días estuvieron acompañadas por episodios de violencia. La periodista señaló que las manifestaciones tuvieron características diferentes durante la jornada y que, al menos en las primeras horas, se observaba una participación más amplia de padres y adultos y una menor presencia de símbolos vinculados con Palestina.
Piterbarg explicó que el conflicto comenzó de manera espontánea en una escuela secundaria y que posteriormente se incorporaron grupos políticos. “La protesta comenzó en una escuela secundaria, en una ciudad, como si te dijera de la provincia de Buenos Aires, un equivalente de la provincia de Buenos Aires, pero del Gran París, y fue espontánea”, relató. Según su análisis, luego comenzaron a participar sectores de la izquierda vinculados a Jean-Luc Mélenchon, a los que atribuyó un papel en los episodios de violencia.
“Se empiezan a meter grupos que empiezan con incendios de establecimientos, robos, corridas, ataques a la policía, escenas de altísimo nivel de violencia, todas las banderas palestinas circulando por todos lados, los encapuchados con las caras tapadas”, sostuvo. Sin embargo, remarcó que durante la jornada que estaba observando el panorama había cambiado: “Hoy las características de la protesta bajaron el tono, pero habrá que ver al fin del día a qué conclusión llegamos”.
La argentina consideró que uno de los elementos novedosos del escenario francés es la relación entre determinados sectores de la izquierda y el islamismo. “Lo que a mí me parece que es más nuevo es esta alianza cada vez más firme entre el islamismo y la izquierda, esta recuperación, este matrimonio entre la izquierda y el islamismo aquí en Francia”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que después del 7 de octubre de 2023 esa vinculación se hizo más visible. “La izquierda, por lo menos la izquierda más extremista, más rabiosa, se ha abrazado muchísimo a la causa pro Palestina, anti Israel, generando realmente un clima de mucha tensión”, señaló. También consideró que existe un componente electoral en el posicionamiento de esos sectores, teniendo en cuenta el calendario político francés.
Piterbarg también puso el foco en la participación de jóvenes que, según describió, se encuentran atravesados por los contenidos que circulan en redes y por un clima de fuerte confrontación. “Estos jóvenes que han sido criados estos últimos tres años, ahora tienen 16, 17 y 18, no vienen más que escuchando qué maravilloso lo que hizo Hamás en Israel. Bueno, me armo mi propio 7 de octubre, salgo y rompo todo, hago lo que quiero”, afirmó. Y agregó: “Eso no lo puede manejar Mélenchon”.
De todos modos, la periodista aclaró que los reclamos de los estudiantes no pueden ser reducidos exclusivamente a cuestiones ideológicas o violentas. Por su experiencia como madre y residente en Francia, sostuvo que existen problemas concretos en el sistema educativo. “Los reclamos de los estudiantes, yo sé que muchos son válidos, porque yo he criado a mis hijas aquí. Mis hijas han ido al liceo del Estado, sé los problemas”, explicó.
Entre las dificultades mencionó la falta de profesores, problemas edilicios y cuestiones vinculadas con el acceso a las universidades. También cuestionó la gestión educativa del gobierno de Emmanuel Macron y señaló que “en diez años ha tenido ocho ministros de Educación”. Al mismo tiempo, aclaró que algunos de los reclamos apuntan al gobierno nacional cuando determinadas competencias corresponden a las regiones.
“En Francia, las escuelas secundarias, los liceos, los últimos tres años de la educación secundaria, los manejan las regiones, no los maneja el Estado directamente”, explicó. Por eso, sostuvo que cuando existen recortes presupuestarios en esos establecimientos también debería interpelarse a los gobiernos regionales. “Si la región corta presupuesto, la región es la que decide ese corte de presupuesto”, remarcó.
La periodista describió además un clima social de malestar que excede las protestas estudiantiles. “Hay mucha bronca”, afirmó, y mencionó el aumento acumulado del costo de vida, la vivienda y los combustibles, además de la incertidumbre laboral vinculada con los cambios tecnológicos. “Hay como también un mar de fondo que se va, por eso es como mil hojas de diferentes cosas”, resumió.
Finalmente, Piterbarg se refirió a la situación en Ucrania a partir de los ataques registrados en Kiev y otras ciudades. “La situación en Kiev se ha vuelto terrible, terrible, no sólo en Kiev, sino en muchas ciudades de Ucrania”, sostuvo. Según relató a partir de conversaciones con personas que permanecen allí, la población percibe actualmente una presencia mucho más directa de la guerra.
“Lo que me decía una colega y amiga que está allá, me decía: ‘Mirá, la sensación que tenemos es como si de repente estuviéramos realmente en el frente de batalla’”, contó. Y concluyó que la guerra se está viviendo “de una forma muy dura, muy, muy terrible”.