
Florencio Ladrey Iglesias forma parte de la «board of directors» del 41º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. También, es dueño del Hermitage y del Provincial, los hoteles al que el municipio, con la excusa de la realización del evento, les va a pagar nada menos que $410.000 la noche para alojar a los invitados.
El Concejo Deliberante tiene en sus manos dos adendas al convenio que el Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC) firmó en 2024 con el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) para organizar el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. En una maniobra muy típica de Aldrey estos tres documentos lo ubican a él de los dos lados del mostrador: por un lado, miembro de la mesa de directores del evento y, por el otro, dueño de los hoteles a los que el EMTURyC les va a pagar una fortuna por alojar a los invitados.
Cambio de planes
El convenio original, firmado en septiembre de 2024, obligaba al EMTURyC a «proveer todos los tickets aéreos (ida y vuelta) y las habitaciones de hotel para hasta 10 invitados extranjeros seleccionados de común acuerdo con el INCAA». Los jurados corrían por cuenta del Instituto, que debía «proveer los tickets aéreos y las habitaciones de hotel para todos los jurados seleccionados e invitados, cuya invitación haya sido cursada por el INCAA».
La primera adenda, firmada en julio de este año, reemplazó el artículo completo. Desde entonces, el ente municipal debe «contratar el alojamiento para los invitados, jurados, autoridades y sponsors que participarán del Festival», en hoteles de cuatro y cinco estrellas, «por un total de 1.000 noches y/o hasta un monto máximo de $ 350.000.000»: 800 noches en cinco estrellas y 200 en cuatro. Además, debe proveer sin costo un centro de operaciones «ubicado dentro del hotel 5 estrellas seleccionado como sede principal de los invitados y ubicado en el radio inmediato de la sede oficial del Festival». El INCAA, por su parte, se quedó con los pasajes, la producción de las galas y ceremonias, el catering y la contratación del personal.
La misma adenda dejó sin efecto dos artículos del convenio: el de promoción y marketing, y el que le reconocía al EMTURyC el derecho a «explotar las imágenes del Festival» y a «retener para sí los ingresos correspondientes». A cambio, el municipio sigue obligado a promocionar el festival en todos los medios, incluida la vía pública, y a instalar banderolas en «postes estratégicos de la ciudad».
La segunda adenda, de septiembre, terminó de darle forma al esquema: alojamiento «en establecimientos hoteleros de categoría CINCO (5) estrellas o equivalente, por un total de hasta 1.000 noches y/o hasta un monto máximo de $ 410.000.000». Los hoteles deberán estar «próximos entre sí y a las principales sedes operativas del Festival», y el texto agrega: «Se deberán contratar establecimientos de trayectoria probada».
En una entrevista para la FM 99.9, la concejal de Unión por la Patria Mariana Cuesta, que impulsó un pedido de informes en la Comisión de Educación, resumió el cambio: «En ese convenio el municipio tenía que pagar a diez invitados extranjeros pasaje y alojamiento y organizar la ceremonia de inauguración. Esta adenda de 2026 lo que dice es que cambia esos diez invitados extranjeros por mil noches en hoteles cinco estrellas».
«Nosotros cuestionamos no que el municipio colabore con el INCAA para hacer el festival de cine, que estamos de acuerdo con que eso suceda, pero sí creíamos que debiesen explicar un poco este cambio entre diez invitados y mil noches en hoteles de cinco estrellas», sostuvo.
Sobre los derechos de imagen, Cuesta explicó: «El municipio durante el año 2024 y 2025 tuvo los derechos de imagen, de explotación de todo lo referido al Festival de Cine. Es decir, desde transmitir la ceremonia hasta, no sé, hacer una alfombra. Y este año pierde esos derechos de imagen, y además tiene que sostener la publicidad en calle y todo tipo de publicidad, en cartelería, etcétera, del festival también el municipio».
Y puso sobre la mesa el costado político: «Más allá de la mirada política, hay un relato de que el festival de cine se hace con financiamiento de los privados y la verdad es que se hace con financiamiento del Estado. Se hizo en el 2025, en el 2024, y se va a hacer este año también con plata del municipio». Otro evento marplatense configurado de forma tal que la plata de todos los contribuyentes va a parar directamente a los bolsillos del siempre avaricioso Florencio Aldrey Iglesias.
Pedido especial
Del expediente surge de dónde salió el último cambio: El 4 de septiembre, una carta con membrete de la Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos (FIAPF), firmada por su presidente, Luis A. Scalella, le comunicó a Carlos Pirovano que debían usarse hoteles de categoría equivalente a cinco estrellas, con los jurados separados de los invitados. Y fue bastante más allá: «Para la cuadragésimo primera edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, FIAPF recomienda utilizar un servicio de hotelería probado en su desarrollo, como los Hoteles Provincial y Hermitage, cercanos a la sede central del evento (Teatro Auditórium) y su sede operativa».
La carta insiste en que esos hoteles «cuentan con una trayectoria y nombre reconocidos en la ciudad de Mar del Plata» y cierra con el deseo de que el Instituto «pueda cumplimentar este pedido especial».
Ambos hoteles son administrados por Florencio Aldrey Iglesias, que además integra el Consejo de Dirección de esta 41.ª edición del festival junto al presidente del EMTURyC, Diego Juárez, al titular del INCAA y al intendente (en los papeles, todavía figura Neme, quien seguramente ya haya sido reemplazado por el retornado Montenegro). La segunda adenda no menciona hoteles, pero traslada a su texto la descripción de la carta: «trayectoria probada», cercanía a la sede central, categoría cinco estrellas. Turbio, pero apenas. Para el que está atento, el acuerdo es bastante claro.
Todo se resolvió de manera exprés: El 8 de septiembre, la Subgerencia Film Commission del INCAA le pidió al ente municipal pasar las mil noches a cinco estrellas e «informarnos la correspondiente actualización del monto máximo destinado al servicio de alojamiento». Al día siguiente, Juárez prestó conformidad y puso el número: «el monto máximo actualizado que resulte aplicable al servicio que, en este caso será de $ 410.000.000». Su propia nota ordenaba remitir las actuaciones a las áreas competentes para «la determinación y validación del monto máximo actualizado». En el expediente que llegó al Concejo no hay ningún informe que haga esa determinación.
Es exactamente lo que señaló Cuesta: «Eso tampoco está aclarado. Dice que el precio más o menos es 410.000 pesos la noche, pero es a declaración del EMTUR, digamos; no hay ninguna licitación, porque no es lo mismo reservar una noche que mil». Y agregó: «Tampoco hay ningún dictamen técnico que acredite los precios, más allá de que no parece un precio racional en sí mismo el de una noche 410.000 pesos».
Durante la entrevista se repasaron en el aire tarifas publicadas: el Hermitage ofrecía la noche a 166.643 pesos y, según aportó un oyente, el Provincial estaba promocionado a 135.000. Otras consultas en buscadores ubicaban las tarifas individuales entre 291.159 y 475.610 pesos, mientras que las reservas corporativas por volumen se cotizan directamente con cada hotel. Tomando solo la tarifa publicada del Hermitage, la diferencia multiplicada por mil noches supera los 243 millones de pesos.
«Mínimo debía haber un dictamen o una referencia de precios, no decir que una noche sale 410.000; mil noches, 410 millones de pesos. Una cuenta a modo almacenero, digamos», cuestionó la concejal. «Debiese venir un dictamen técnico, debiese venir la cantidad de las que se van a reservar, si abro una licitación, una contratación directa; que sea un poco más claro el expediente. Y además también tiene que contarnos por qué decidieron cambiar de pagar diez invitados extranjeros a pagar mil noches».
«Tienen que estar las cosas claras y bien especificadas porque es dinero público, pero además porque la verdad que había muchos huecos. Nosotros propusimos eso y hasta el propio oficialismo estuvo de acuerdo en que había que enviar un informe al EMTUR para que puedan desarrollar todos estos puntos», contó. «Esperamos que nos puedan aclarar toda esa información. Y también esperamos que, si hay algo que estuvo mal, pueda ser corregido».
«Algo tiene que venir para acreditar que son 410.000 pesos la noche en hotel de cinco estrellas», dice Cuesta. La respuesta es sencilla: Florencio sabe que tiene el poder para cobrar lo que se le cante y que nadie en esta gestión de cobardes le va a decir que no.
