La especialista en comercio exterior analizó la crisis del banco digital paraguayo que dejó unos tres millones de afectados. Explicó cómo funciona el fondo de garantía, advirtió sobre la falta de control y detalló el único impacto concreto en la Argentina: 1.000 empleados de una empresa del grupo que fueron suspendidos sin cobrar sus sueldos.

La especialista en comercio exterior Yanina Lojo se refirió en la 99.9 a la crisis bancaria en Paraguay y a sus posibles efectos en la Argentina. Según explicó, “sabemos que hay 3 millones de afectados”, y precisó que, en el caso de los ahorristas y los pensionados, “el fondo de garantía que tiene el banco cubre el 98% de los depósitos”. Aclaró que el tope de cobertura equivale a unos 37.000 dólares por persona, aunque el fondo está expresado en guaraníes.
Consultada sobre si había argentinos con cuentas en la entidad, respondió que sí podía haberlos. Quienes tengan depósitos dentro del monto cubierto recibirán el dinero del fondo, y quienes superen ese límite “van a tener que esperar al mecanismo de resolución, que es liquidar el banco, para poder ver cómo hacen para cobrar”. También señaló que no todos los afectados son particulares: hay empresas, organizaciones y hasta el sistema previsional paraguayo, que tenía depósitos en el banco.
Frente a la desesperación de los ahorristas, Lojo fue contundente: “La gente tiene que estar inquieta, yo estaría igual que ellos. Por más que me digan que me van a cubrir, hasta que yo no vea el dinero depositado en otra cuenta mía, no estaría tranquila”.
La especialista explicó que, medido en volumen, el banco tenía alrededor del 9% de los depósitos del mercado paraguayo, por lo que no era el más importante del sistema. Sin embargo, destacó que su impacto social es mayor, porque se trataba de un banco digital que facilitaba la apertura de cuentas y que concentraba a ahorristas, pensionados y jubilados. “Es un sector vulnerable. Tocó a muchísima cantidad de gente dentro del entramado paraguayo”, sostuvo.
Para Lojo, lo que más preocupa es la falta de control: “La investigación empezó en junio y recién ahora actuaron. Se pone en duda el resto de las instituciones”. Reconoció que el Banco Central sostiene que se trata de una situación aislada y que probablemente sea cierto, ya que los bancos internacionales aplican normas muy firmes que vienen de sus casas matrices.
Como buena noticia, indicó que se empezarían a liberar los pagos del fondo para quienes ya tenían una cuenta abierta en otro banco, aunque eso generó una saturación en los sistemas de apertura de cuentas de las demás entidades. Aclaró que el resto de las operaciones, como el ingreso y la salida de fondos, funciona sin inconvenientes.
Respecto de un posible contagio a la Argentina, admitió que puede haber algo de inestabilidad regional, pero consideró que “el riesgo país pasa por otro lado”, vinculado a lo ocurrido en las elecciones de Estados Unidos y a los números de la actividad local que, según dijo, quizás no gustan.
El único impacto real y tangible en el país, explicó, es el de la empresa que el grupo al que pertenecía el banco tenía constituida en la Argentina y que prestaba servicios a la entidad. “Tenían 1.000 empleados, a los cuales les notificaron que estaban suspendidos por 30 días, que no les pagaron el sueldo y que lamentablemente difícilmente lo puedan cobrar, porque no hay activos para liquidar”, advirtió.
Lojo aclaró que no se trata de trabajadores independientes que prestaban servicios a Paraguay: “Es una empresa formada en la Argentina que tenía empleados en blanco, todos registrados”. Según relató, el día que debían cobrar no recibieron el sueldo, no tuvieron información sobre su situación laboral y recién se les notificó la suspensión, con el acceso a los sistemas bloqueado y sin datos sobre el cobro de sus haberes.