Alaleh Nejafian: “El régimen deja al pueblo iraní incomunicado para poder reprimir”

La psicóloga iraní radicada en Argentina describió la censura, la represión y el rol central de las mujeres en la resistencia contra el régimen de los Mulá.

La psicóloga Alaleh Nejafian, nacida en Irán y exiliada en Argentina desde la revolución islámica de 1979, expuso en la 99.9 la extrema gravedad de la situación que atraviesa hoy el pueblo iraní bajo el régimen de los Mulá. Desde una mirada personal y profesional, relató la angustia de no poder comunicarse con su familia y denunció el control absoluto de la información como una herramienta central de la represión.

Nejafian explicó que el corte casi total de Internet y de las comunicaciones mantiene al país completamente incomunicado. “No entra ni sale información de Irán. Esto es censura, pero mientras se censura se reprime”, afirmó, y remarcó que esta estrategia deja a la población “sin testigos, sin pruebas y sin la posibilidad de pedir ayuda o ejercer presión internacional”.

En ese contexto, subrayó el rol protagónico de las mujeres iraníes, señalando que el control del cuerpo femenino ha sido históricamente uno de los pilares del régimen, pero que hoy ese mismo cuerpo se transformó en un territorio de desobediencia. “Las mujeres, con o sin chador, están juntas. No hay fronteras ideológicas, y eso es profundamente perturbador para un sistema que necesita disciplinar para sostenerse”, sostuvo.

La psicóloga recordó el asesinato de Mahsa Amini en 2022 como un punto de quiebre irreversible. “No fue un exceso, fue una expresión más de la violencia brutal de un sistema de control sobre los cuerpos, especialmente el de las mujeres y las niñas”, afirmó, y aseguró que desde entonces se profundizó una ruptura social que hoy se expresa con mayor fuerza.

Nejafian también destacó que la resistencia no se limita a las mujeres, ya que muchos hombres están cuestionando los mandatos de masculinidad impuestos por el régimen y acompañan activamente las protestas. Además, aclaró que la lucha no es contra la religión, sino contra su utilización política: “Dentro de mi propia familia hay personas que practican el Islam y otras que no. Todas salen a la calle para protestar”.

Finalmente, advirtió sobre el silencio de ciertos sectores internacionales frente a lo que ocurre en Irán. “El silencio no puede ser una opción. Cuando una persona sale a la calle sin saber si va a volver con vida, no se le puede exigir pasividad”, concluyó, llamando a escuchar al pueblo iraní y a no mirar hacia otro lado frente a la represión.